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Jonás 2
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Jonás 2Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1MAS Jehová había prevenido un gran pez que tragase a Jonás: y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.

2Y oró Jonás desde el vientre del pez a Jehová su Dios,

3Y dijo: Clamé de mi tribulación a Jehová, y él me oyó; del vientre del sepulcro clamé, y mi voz oiste.

4Echásteme en el profundo, en medio de los mares, y rodeóme la corriente; todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.

5Y yo dije: Echado soy de delante de tus ojos: mas aun veré tu santo templo.

6Las aguas me rodearon hasta el alma, rodeóme el abismo; la ova se enredó a mi cabeza.

7Descendí a las raíces de los montes; la tierra echó sus cerraduras sobre mí para siempre: mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.

8Cuando mi alma desfallecía en mí, acordéme de Jehová; y mi oración entró hasta ti en tu santo templo.

9Los que guardan las vanidades ilusorias, su misericordia abandonan.

10Yo empero con voz de alabanza te sacrificaré; pagaré lo que prometí. La salvación pertenece a Jehová. Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra.

Sobre Jonás 2

¿Qué pasa aquí?

Desde el vientre del pez, Jonás ora. Su oración toma mucho de los Salmos: relata su descenso a lo profundo y su clamor a Dios desde lo que llama "el vientre del sepulcro". Reconoce que Dios lo echó allí, pero confiesa que cuando su alma desfallecía se acordó de Jehová. Promete acción de gracias y declara que la salvación es solo de Jehová. El pez lo deja en tierra seca.

¿La idea principal?

El pozo más profundo no es el final de la historia. Cuando ya no queda ninguna otra opción, la oración no es el último recurso; es el regreso.

Una línea para recordar

3: "Y dijo: Clamé de mi tribulación a Jehová, y él me oyó; del vientre del sepulcro clamé, y mi voz oiste." El sepulcro aquí es el Seol, el lugar de los muertos, lo que convierte la escena en una imagen de resurrección: Dios escucha incluso desde el fondo de la existencia.

El contexto

Oscuridad total. Olor a agua de mar y a jugos gástricos. Tres días y tres noches sin horizonte, sin estrellas, sin orilla. Jonás no tiene ventaja, ni plan, ni a quién llamar. Así que ora, y suena como un salmo, todo ritmos antiguos y honestidad desnuda. Cuando termina, el pez ya avanza hacia la tierra.

¿Quién aparece?

Jonás, solo, en oscuridad absoluta y agua salada, hablándole a Dios directamente por primera vez. El gran pez, ni villano ni monstruo, es simplemente el medio que Dios escogió para el rescate.

Por qué importa

El capítulo 2 es la única oración extensa del libro y el único momento en que Jonás habla con Dios en lugar de hablar de él o huir de él. Se cita como figura de los tres días de Cristo en el sepulcro. Lo decisivo es que Jonás ora desde dentro del pez, antes de ser liberado, mostrando fe antes de la liberación y no después.

Para cuando sientes...

Para cuando estás en una situación que tú mismo creaste con tus decisiones y no ves la salida. Jonás ora desde el lugar más bajo posible. No necesitas mejores circunstancias para poder orar. La voz que llega a Dios desde el Seol puede llegar desde donde tú estés.