Salmo 1Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
3Y será como el árbol plantado junto a arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
4No así los malos: sino como el tamo que arrebata el viento.
5Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
6Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá.
Sobre Salmo 1
¿Qué pasa aquí?
Un breve poema sapiencial que abre todo el Salterio como una puerta. Pone delante del lector dos caminos sin término medio: los justos, que se deleitan en la ley de Dios de día y de noche, arraigados como un árbol junto a las aguas, y los malos, tan ligeros como el tamo que arrebata el viento. Aquí no hay lamento ni crisis. Pura convicción de principio a fin.
¿La idea principal?
La vida anclada en la palabra de Dios es estable y fructífera; la vida que la ignora no tiene peso sobre el cual sostenerse.
Una línea para recordar
2: "Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche." La palabra "delicia" es la bisagra: esto no es una obligación agotadora, sino un hambre genuina.
El contexto
No tiene título ni nombra autor. Se colocó primero de manera intencional en la forma editorial final del Salterio. Pertenece al Libro 1 (Salmos 1 al 41). Es un salmo sapiencial en la tradición de Proverbios, probablemente colocado aquí como prefacio teológico y no como pieza litúrgica.
¿Quién aparece?
Un varón bienaventurado sin nombre, al que se alude de manera implícita; los malos como una clase opuesta; los pecadores y los escarnecedores como una progresión social de deriva espiritual. No hay diálogo ni se dirige directamente a Dios.
Por qué importa
El Salmo 1 es la entrada deliberada a todo el Salterio, que coloca la ley y la sabiduría antes del lamento y la alabanza. La tradición judía lo une al Salmo 2 como un doble prólogo. Se alude a él implícitamente a lo largo de la tradición sapiencial del Nuevo Testamento, y establece el marco de qué clase de personas son aquellas para quienes se escribieron los salmos.
Para cuando sientes...
Para cuando sientes la tentación de dejarte llevar, de seguirles la corriente a los que se burlan. Este salmo es una invitación a echar raíces en un lugar que no se mueve.