Libros
Apocalipsis 17
17/22

Apocalipsis 17Reina Valera 1909 · Biblia en audio

Escuchar Apocalipsis 17
Escuchar en

1Y VINO uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo, diciéndome: Ven acá, y te mostraré la condenación de la grande ramera, la cual está sentada sobre muchas aguas:

2Con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los que moran en la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

3Y me llevó en Espíritu al desierto; y vi una mujer sentada sobre una bestia bermeja llena de nombres de blasfemia y que tenía siete cabezas y diez cuernos.

4Y la mujer estaba vestida de púrpura y de escarlata, y dorada con oro, y adornada de piedras preciosas y de perlas, teniendo un cáliz de oro en su mano lleno de abominaciones, y de la suciedad de su fornicación;

5Y en su frente un nombre escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS FORNICACIONES Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

6Y vi la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús: y cuando la vi, quedé maravillado de grande admiración.

7Y el ángel me dijo: ¿ Por qué te maravillas? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos.

8La bestia que has visto, fue, y no es; y ha de subir del abismo, y ha de ir a perdición: y los moradores de la tierra, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo, se maravillarán viendo la bestia que era y no es, aunque es.

9Y aquí hay mente que tiene sabiduría. Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se asienta la mujer.

10Y son siete reyes. Los cinco son caídos; el uno es, el otro aun no es venido; y cuando viniere, es necesario que dure breve tiempo.

11Y la bestia que era, y no es, es también el octavo, y es de los siete, y va a perdición.

12Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aun no han recibido reino; mas tomarán potencia por una hora como reyes con la bestia.

13Estos tienen un consejo, y darán su potencia y autoridad a la bestia.

14Ellos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es el Señor de los señores, y el Rey de los reyes: y los que están con él son llamados, y elegidos, y fieles.

15Y él me dice: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas.

16Y los diez cuernos que viste en la bestia, estos aborrecerán a la ramera, y la harán desolada y desnuda: y comerán sus carnes, y la quemarán con fuego:

17Porque Dios ha puesto en sus corazones ejecutar lo que le plugo, y el ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que sean cumplidas las palabras de Dios.

18Y la mujer que has visto, es la grande ciudad que tiene reino sobre los reyes de la tierra.

Sobre Apocalipsis 17

¿Qué pasa aquí?

Un ángel le muestra a Juan una gran ramera sentada sobre muchas aguas, con la cual han fornicado los reyes de la tierra. Está sentada sobre una bestia bermeja llena de nombres de blasfemia y tiene en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones. En su frente dice MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE. Juan ve que está ebria de la sangre de los santos y de los mártires de Jesús, y se maravilla. El ángel explica: la bestia era, y no es, y ha de subir del abismo. Las siete cabezas son siete montes y siete reyes. Los diez cuernos son diez reyes que dan su poder a la bestia, pero al final se volverán contra la ramera y la destruirán. Ella es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

¿La idea principal?

La ramera es un sistema de poder corruptor, lo bastante seductor como para haber embriagado a todas las naciones con su vino y lo bastante brutal como para estar empapado en la sangre de quienes se negaron a participar.

Una línea para recordar

14: "Ellos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es el Señor de los señores, y el Rey de los reyes: y los que están con él son llamados, y elegidos, y fieles." Insertado casi como un paréntesis en medio del análisis político: la guerra contra el Cordero es la contienda final, y el desenlace se anuncia antes de la batalla.

El contexto

Juan se maravilla de la mujer, una palabra fuerte que sugiere asombro o incluso una especie de admiración horrorizada. El suave reproche del ángel, ¿por qué te maravillas?, va seguido de una explicación que la desmitifica: es un sistema con piezas que se mueven y un final conocido. La imagen de la bestia que era, y no es, y sin embargo es, refleja la descripción de Dios, el que era, el que es y el que ha de venir, una parodia oscura y deliberada de la existencia divina.

¿Quién aparece?

La gran ramera, identificada como la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra; la bestia bermeja que la lleva; diez reyes que reciben poder por una hora; el ángel que interpreta la visión; Juan, que se maravilla.

Por qué importa

En el siglo I, la gran ciudad sentada sobre siete montes que reina sobre los reyes de la tierra se habría reconocido de inmediato como Roma. Muchas ciudades antiguas se describían en términos parecidos, pero las siete colinas de Roma eran proverbiales y su dominio imperial era la realidad que definía el mundo mediterráneo. La identificación no agota el alcance del símbolo, pero lo ancla en un referente histórico que los lectores de Juan no habrían pasado por alto.

Para cuando sientes...

Para cuando intentas entender cómo algo tan corrupto llegó a ser tan poderoso y por qué gente buena colaboró con ello. La riqueza y el prestigio de la ramera la hacen atractiva. El vino de su fornicación embriaga a las naciones. La violencia de fondo está escondida en un cáliz de oro.