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Romanos 3
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Romanos 3Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1QUÉ, pues, tiene más el Judío? ¿ o qué aprovecha la circuncisión?

2Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, que la palabra de Dios les ha sido confiada.

3Pues qué si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿ la incredulidad de ellos habrá hecho vana la verdad de Dios?

4En ninguna manera; antes bien sea Dios verdadero, mas todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, y venzas cuando de ti se juzgare.

5Y si nuestra iniquidad encarece la justicia de Dios, ¿ qué diremos? ¿ Será injusto Dios que da castigo? ( hablo como hombre.)

6En ninguna manera: de otra suerte ¿ cómo juzgaría Dios el mundo?

7Empero si la verdad de Dios por mi mentira creció a gloria suya, ¿ por qué aun así yo soy juzgado como pecador?

8Y por qué no decir ( como somos blasfemados, y como algunos dicen que nosotros decimos ): Hagamos males para que vengan bienes? la condenación de los cuales es justa.

9Qué pues? ¿ Somos mejores que ellos? En ninguna manera: porque ya hemos acusado a Judíos y a Gentiles, que todos están debajo de pecado.

10Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;

11No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios;

12Todos se apartaron, a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno:

13Sepulcro abierto es su garganta; con sus lenguas tratan engañosamente; veneno de áspides está debajo de sus labios;

14Cuya boca está llena de maledicencia y de amargura;

15Sus pies son ligeros a derramar sangre;

16Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos;

17Y camino de paz no conocieron:

18No hay temor de Dios delante de sus ojos.

19Empero sabemos que todo lo que la ley dice, a los que están en la ley lo dice, para que toda boca se tape, y que todo el mundo se sujete a Dios:

20Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de él; porque por la ley es el conocimiento del pecado.

21Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas:

22La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él; porque no hay diferencia;

23Por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios;

24Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús;

25Al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

26Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

27Dónde pues está la jactancia? Es excluída. ¿ Por cuál ley? ¿ de las obras? No; mas por la ley de la fe.

28Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.

29Es Dios solamente Dios de los Judíos? ¿ No es también Dios de los Gentiles? Cierto, también de los Gentiles.

30Porque uno es Dios, el cual justificará por la fe la circuncisión, y por medio de la fe la incircuncisión.

31Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley.

Sobre Romanos 3

¿Qué pasa aquí?

Pablo completa la acusación universal. Los judíos tienen la ventaja de que se les confiaron las palabras de Dios, pero eso no cambia su posición ante él. Una cadena de citas de los Salmos e Isaías martilla el punto: no hay justo, no hay quien busque a Dios, el mundo entero está bajo juicio. Entonces viene el giro: ahora se ha manifestado una justicia aparte de la ley, por la fe en Jesucristo, para todos los que creen.

¿La idea principal?

Toda persona está culpable delante de Dios, y esa culpa universal es justamente lo que hace que el regalo gratuito de la justificación en Cristo esté al alcance de todos sin distinción.

Una línea para recordar

23: "Por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios;" El resumen más compacto del problema humano en la Escritura, que pone a cada persona en igualdad de condiciones ante la gracia.

El contexto

El sistema legal romano era el más desarrollado del mundo antiguo. Pablo toma prestado su vocabulario a propósito: justificación, absolución, el acusado en el banquillo. Sus primeros lectores oían estas palabras en contexto judicial cada semana. Lo impactante no era la imagen legal sino el veredicto: personas culpables declaradas justas, no por soborno, sino por un pago hecho en su lugar.

¿Quién aparece?

Toda la humanidad, judíos y gentiles por igual, llevada a la misma sala de juicio. Dios, que es a la vez justo y el que justifica. Jesucristo, cuya fidelidad provee lo que la ley no pudo.

Por qué importa

Romanos 3:21-26 es el centro teológico de la carta y, con buenas razones, el núcleo doctrinal del Nuevo Testamento. Pablo presenta la justificación por la fe, la obra redentora de Cristo como propiciación y la demostración de la justicia de Dios a lo largo de dos épocas. Estos seis versículos encendieron la Reforma y todavía impulsan el debate central de la teología paulina.

Para cuando sientes...

Para cuando estás agotado de intentar ganarte lo que sientes que no mereces. La respuesta de Pablo no es esforzarte más, sino recibir lo que ya se dio a un precio que tú no pagaste.