Romanos 15Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1ASÍ que, los que somos más firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos a nosotros mismos.
2Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en bien, a edificación.
3Porque Cristo no se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre mí.
4Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas; para que por la paciencia, y por la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.
5Mas el Dios de la paciencia y de la consolación os dé que entre vosotros seáis unánimes según Cristo Jesús;
6Para que concordes, a una boca glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
7Por tanto, sobrellevaos los unos a los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios.
8Digo, pues, que Cristo Jesús fue hecho ministro de la circuncisión por la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres,
9Y para que los Gentiles glorifiquen a Dios por la misericordia; como está escrito: Por tanto yo te confesaré entre los Gentiles, y cantaré a tu nombre.
10Y otra vez dice: Alegraos, Gentiles, con su pueblo.
11Y otra vez: Alabad al Señor todos los Gentiles, y magnificadle, todos los pueblos.
12Y otra vez, dice Isaías: Estará la raíz de Isaí, y el que se levantará a regir los Gentiles: los Gentiles esperarán en él.
13Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
14Empero cierto estoy yo de vosotros, hermanos míos, que aun vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podáis amonestaros los unos a los otros.
15Mas os he escrito, hermanos, en parte resueltamente, como amonestándoos por la gracia que de Dios me es dada,
16Para ser ministro de Jesucristo a los Gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que la ofrenda de los Gentiles sea agradable, santificada por el Espíritu Santo.
17Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que mira a Dios.
18Porque no osaría hablar alguna cosa que Cristo no haya hecho por mí para la obediencia de los Gentiles, con la palabra y con las obras,
19Con potencia de milagros y prodigios, en virtud del Espíritu de Dios: de manera que desde Jerusalem, y por los alrededores hasta Ilírico, he llenado todo del evangelio de Cristo.
20Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde antes Cristo fuese nombrado, por no edificar sobre ajeno fundamento:
21Sino, como está escrito: A los que no fue anunciado de él, verán: y los que no oyeron, entenderán.
22Por lo cual aun he sido impedido muchas veces de venir a vosotros.
23Mas ahora no teniendo más lugar en estas regiones, y deseando ir a vosotros muchos años há,
24Cuando partiere para España, iré a vosotros; porque espero que pasando os veré, y que seré llevado de vosotros allá, si empero antes hubiere gozado de vosotros.
25Mas ahora parto para Jerusalem a ministrar a los santos.
26Porque Macedonia y Acaya tuvieron por bien hacer una colecta para los pobres de los santos que están en Jerusalem.
27Porque les pareció bueno, y son deudores a ellos: porque si los Gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos servirles en los carnales.
28Así que, cuando hubiere concluído esto, y les hubiere consignado este fruto, pasaré por vosotros a España.
29Y sé que cuando llegue a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.
30Ruégoos empero, hermanos, por el Señor nuestro Jesucristo, y por la caridad del Espíritu, que me ayudéis con oraciones por mí a Dios,
31Que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalem sea acepta;
32Para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios, y que sea recreado juntamente con vosotros.
33Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.
Sobre Romanos 15
¿Qué pasa aquí?
Los fuertes deben soportar las flaquezas de los débiles y no agradarse a sí mismos. Cristo no se agradó a sí mismo. Las Escrituras se escribieron para dar paciencia y consolación. Pablo explica su estrategia misionera: predica donde Cristo no ha sido nombrado, sin edificar sobre fundamento ajeno. Anuncia su plan de visitar Roma de camino a España, pasando primero por Jerusalén con la ofrenda de los gentiles. Pide oración por el viaje que tiene por delante.
¿La idea principal?
La misión pionera, el sobrellevar mutuamente las cargas y la unidad de judíos y gentiles en la adoración son expresiones del mismo evangelio que Pablo ha venido desplegando desde el capítulo uno.
Una línea para recordar
7: "Por tanto, sobrellevaos los unos a los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios." La base para aceptar a quien es distinto de ti no es la tolerancia; es la manera en que tú mismo fuiste recibido.
El contexto
Desde la perspectiva romana, España era el extremo occidental del mundo conocido, una provincia con fuerte presencia romana pero escaso testimonio cristiano. La ambición de Pablo de llegar allí no era una pose grandilocuente; aplicaba una estrategia sistemática, plantando en ciudades que irradiarían hacia afuera. Nunca llegó a España como hombre libre, pero esa visión marcó todo lo que hizo en los años que le quedaban.
¿Quién aparece?
Pablo, ministro de Cristo entre los gentiles, con un sentido sacerdotal de su obra. Las iglesias gentiles, cuya ofrenda a Jerusalén demuestra la unidad concreta del cuerpo. Los creyentes judíos de Jerusalén, que recibirán tanto el regalo como a quienes lo dan.
Por qué importa
Este capítulo revela la lógica misionera y el itinerario personal de Pablo como ningún otro pasaje. Su ambición de llevar el evangelio a España, usando Roma como base de apoyo, muestra la escala de su visión. La colecta para Jerusalén no era simple caridad; era un gesto simbólico pensado para expresar la unidad de judíos y gentiles en la nueva comunidad.
Para cuando sientes...
Para cuando te preguntas hacia dónde estás construyendo y si vale la pena el costo. La oración de Pablo en el versículo 13 es una de las más cálidas de sus cartas: que el Dios de esperanza te llene de todo gozo y paz en el creer. Él sabe lo duro que es el camino, y ora por el combustible para recorrerlo.