Romanos 16Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1ENCOMIÉNDOOS empero a Febe nuestra hermana, la cual es diaconisa de la iglesia que está en Cencreas:
2Que la recibáis en el Señor, como es digno a los santos, y que la ayudéis en cualquiera cosa en que os hubiere menester: porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo.
3Saludad a Priscila y a Aquila, mis coadjutores en Cristo Jesús;
4Que pusieron sus cuellos por mi vida: a los cuales no doy gracias yo solo, mas aun todas las iglesias de los Gentiles;)
5Asimismo a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es las primicias de Acaya en Cristo.
6Saludad a María, la cual ha trabajado mucho con vosotros.
7Saludad a Andrónico y a Junia, mis parientes, y mis compañeros en la cautividad, los que son insignes entre los apóstoles; los cuales también fueron antes de mí en Cristo.
8Saludad a Amplias, amado mío en el Señor.
9Saludad a Urbano, nuestro ayudador en Cristo Jesús, y a Estaquis, amado mío.
10Saludad a Apeles, probado en Cristo. Saludad a los que son de Aristóbulo.
11Saludad a Herodión, mi pariente. Saludad a los que son de la casa de Narciso, los que están en el Señor.
12Saludad a Trifena y a Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad a Pérsida amada, la cual ha trabajado mucho en el Señor.
13Saludad a Rufo, escogido en el Señor, y a su madre y mía.
14Saludad a Asíncrito, y a Flegonte, a Hermas, a Patrobas, a Hermes, y a los hermanos que están con ellos.
15Saludad a Filólogo y a Julia, a Nereo y a su hermana, y a Olimpas, y a todos los santos que están con ellos.
16Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo.
17Y os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido; y apartaos de ellos.
18Porque los tales no sirven al Señor nuestro Jesucristo, sino a sus vientres; y con suaves palabras y bendiciones engañan los corazones de los simples.
19Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos; así que me gozo de vosotros; mas quiero que seáis sabios en el bien, y simples en el mal.
20Y el Dios de paz quebrantará presto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con vosotros.
21Os saludan Timoteo, mi coadjutor, y Lucio y Jasón y Sosípater, mis parientes.
22Yo Tercio, que escribí la epístola, os saludo en el Señor.
23Salúdaos Gayo, mi huésped, y de toda la iglesia. Salúdaos Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.
24La gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.
25Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio encubierto desde tiempos eternos,
26Mas manifestado ahora, y por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, declarado a todas las gentes para que obedezcan a la fe;
27Al solo Dios sabio, sea gloria por Jesucristo para siempre. Amén. Fue escrita de Corinto a los Romanos, enviada por medio de Febe, diaconisa de la iglesia de Cencreas.
Sobre Romanos 16
¿Qué pasa aquí?
Pablo envía a Febe, diaconisa de la iglesia de Cencrea, con la carta y pide que la ayuden en sus asuntos. Saluda a veintiséis personas por nombre, entre ellas Priscila y Aquila, Andrónico y Junia, descritos como insignes entre los apóstoles, y varias familias. Advierte contra los que causan divisiones y sirven a su propio vientre. Luego una doxología final: gloria a Dios, que es poderoso para confirmar a los creyentes según el evangelio de Pablo, el misterio ahora manifestado a todas las naciones.
¿La idea principal?
La carta teológica más sistemática del Nuevo Testamento termina con una comunidad de personas con nombre propio, y esa es la prueba de que funciona: el evangelio produce relaciones reales, servicio real y gratitud real.
Una línea para recordar
7: "Saludad a Andrónico y a Junia, mis parientes, y mis compañeros en la cautividad, los que son insignes entre los apóstoles; los cuales también fueron antes de mí en Cristo." Una mujer llamada Junia, identificada como insigne entre los apóstoles, en palabras del propio Pablo y en la carta más formal de su carrera.
El contexto
Febe viajó de Corinto a Roma con esta carta, un viaje de varias semanas por mar. Probablemente era una mujer con recursos que podía pagar el pasaje y a quien se le confió el documento más importante que Pablo escribió. La iglesia de Roma recibió la carta por medio de ella, y el primer comentario a Romanos fue probablemente su propia explicación de lo que Pablo quería decir.
¿Quién aparece?
Febe, diaconisa y benefactora, que lleva la carta. Priscila y Aquila, que arriesgaron la vida por Pablo. Junia, insigne entre los apóstoles. Más de veinte personas cuyos nombres Pablo conoce aunque nunca ha visitado Roma. Tercio, que escribió la carta.
Por qué importa
Los saludos no son solo un rito social; son evidencia. Pablo nombra a personas que conoce en una ciudad que nunca ha visitado, lo que muestra cuánto se entrelazaban las redes cristianas primitivas. La carta fue confiada a Febe para su entrega, lo que significa que ella podía responder preguntas sobre su sentido. La doxología final cierra el círculo con el tema de 1:16: el evangelio es para todas las naciones.
Para cuando sientes...
Para cuando la fe se siente abstracta e institucional. Este capítulo es lo contrario: decenas de nombres, afecto concreto, historia compartida, personas que arriesgaron la vida unas por otras. El evangelio aterriza en personas, no en proposiciones.