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Nehemías 5
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Nehemías 5Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1ENTONCES fue grande el clamor del pueblo y de sus mujeres contra los Judíos sus hermanos.

2Y había quien decía: Nosotros, nuestros hijos y nuestras hijas, somos muchos: hemos por tanto tomado grano para comer y vivir.

3Y había quienes decían: Hemos empeñado nuestras tierras, y nuestras viñas, y nuestras casas, para comprar grano en el hambre.

4Y había quienes decían: Hemos tomado prestado dinero para el tributo del rey, sobre nuestras tierras y viñas.

5Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, nuestros hijos como sus hijos: y he aquí que nosotros sujetamos nuestros hijos y nuestras hijas a servidumbre, y hay algunas de nuestras hijas sujetas: mas no hay facultad en nuestras manos para rescatarlas, porque nuestras tierras y nuestras viñas son de otros.

6Y enojéme en gran manera cuando oí su clamor y estas palabras.

7Medité lo entonces para conmigo, y reprendí a los principales y a los magistrados, y díjeles: ¿ Tomáis cada uno usura de vuestros hermanos? Y convoqué contra ellos una grande junta.

8Nosotros rescatamos a nuestros hermanos Judíos que habían sido vendidos a las gentes, conforme a la facultad que había en nosotros: ¿ y vosotros aun vendéis a vuestros hermanos, y serán vendidos a nosotros? Y callaron, que no tuvieron qué responder.

9Y dije: No es bien lo que hacéis, ¿ no andaréis en temor de nuestro Dios, por no ser el oprobio de las gentes enemigas nuestras?

10También yo, y mis hermanos, y mis criados, les hemos prestado dinero y grano: relevémosles ahora de este gravamen.

11Ruégoos que les devolváis hoy sus tierras, sus viñas, sus olivares, y sus casas, y la centésima parte del dinero y grano, del vino y del aceite que demandáis de ellos.

12Y dijeron: Devolveremos, y nada les demandaremos; haremos así como tú dices. Entonces convoqué los sacerdotes, y juramentélos que harían conforme a esto.

13Además sacudí mi vestido, y dije: Así sacuda Dios de su casa y de su trabajo a todo hombre que no cumpliere esto, y así sea sacudido y vacío. Y respondió toda la congregación: ¡ Amén! Y alabaron a Jehová. Y el pueblo hizo conforme a esto.

14También desde el día que me mandó el rey que fuese gobernador de ellos en la tierra de Judá, desde el año veinte del rey Artajerjes hasta el año treinta y dos, doce años, ni yo ni mis hermanos comimos el pan del gobernador.

15Mas los primeros gobernadores que fueron antes de mí, cargaron al pueblo, y tomaron de ellos por el pan y por el vino sobre cuarenta siclos de plata: a más de esto, sus criados se enseñoreaban sobre el pueblo; pero yo no hice así, a causa del temor de Dios.

16También en la obra de este muro instauré mi parte, y no compramos heredad: y todos mis criados juntos estaban allí a la obra.

17Además ciento y cincuenta hombres de los Judíos y magistrados, y los que venían a nosotros de las gentes que están en nuestros contornos, estaban a mi mesa.

18Y lo que se aderezaba para cada día era un buey, seis ovejas escogidas, y aves también se aparejaban para mí, y cada diez días vino en toda abundancia: y con todo esto nunca requerí el pan del gobernador, porque la servidumbre de este pueblo era grave.

19Acuérdate de mí para bien, Dios mío, y de todo lo que hice a este pueblo.

Sobre Nehemías 5

¿Qué pasa aquí?

Estalla una crisis económica dentro de la comunidad. Familias pobres están vendiendo a sus hijos como siervos por deudas a acreedores judíos más ricos para sobrevivir al proyecto de construcción y pagar los tributos persas. Nehemías confronta públicamente a los nobles y a los magistrados, y los avergüenza hasta que perdonan las deudas y devuelven las propiedades. Luego señala sus propios doce años de servicio como gobernador sin cobrar sueldo como la medida del liderazgo.

¿La idea principal?

No puedes construir una ciudad de justicia mientras practicas la injusticia dentro de tu propia comunidad.

Una línea para recordar

5:9: "Y dije: No es bien lo que hacéis, ¿ no andaréis en temor de nuestro Dios, por no ser el oprobio de las gentes enemigas nuestras?" Nehemías vincula directamente la ética económica con el testimonio público de Israel.

El contexto

Jerusalén, a mitad del proyecto. Hay mujeres de pie en la calle llorando. Sus maridos han empeñado los campos de la familia para comprar grano. Algunos ya han entregado hijos a los acreedores. Los muros de la ciudad suben mientras el tejido social se desgarra por dentro. Nehemías convoca una asamblea pública y obliga a los ricos a estar allí, delante de todos, y responder por lo que han hecho.

¿Quién aparece?

Las familias pobres, aplastadas por los tributos y la escasez de alimento; los acreedores judíos ricos, que prestan con interés a sus propios hermanos; Nehemías, que se indigna y actúa; los nobles y magistrados, que al principio se resisten y luego ceden.

Por qué importa

El capítulo 5 es el más radical en lo social de todo Nehemías. Muestra que la comunidad del pacto requiere reciprocidad económica, no solo trabajo compartido. La descripción que Nehemías hace de sí mismo como un gobernador que alimentaba a 150 personas en su propia mesa sin cobrar el sueldo que le correspondía es uno de los modelos más claros de liderazgo de servicio en la Biblia hebrea.

Para cuando sientes...

El clamor de las mujeres y los niños en el versículo 1 abre el capítulo como una herida. Nehemías admite que se enojó mucho, una franqueza poco común en un líder bíblico. Su enojo es justo, pero sigue siendo enojo, y se toma tiempo para pensar antes de hablar.