Nehemías 6Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y FUE que habiendo oído Sanbalat, y Tobías, y Gesem el Árabe, y los demás nuestros enemigos, que había yo edificado el muro, y que no quedaba en él portillo, ( aunque hasta aquel tiempo no había puesto en las puertas las hojas,)
2Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: Ven, y compongámonos juntos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensado hacerme mal.
3Y enviéles mensajeros, diciendo: Yo hago una grande obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros.
4Y enviaron a mí con el mismo asunto por cuatro veces, y yo les respondí de la misma manera.
5Envió entonces Sanbalat a mí su criado, a decir lo mismo por quinta vez, con una carta abierta en su mano,
6En la cual estaba escrito: Hase oído entre las gentes, y Gasmu lo dice, que tú y los Judíos pensáis rebelaros; y que por eso edificas tú el muro, con la mira, según estas palabras, de ser tú su rey;
7Y que has puesto profetas que prediquen de ti en Jerusalem, diciendo: ¡ Rey en Judá! Y ahora serán oídas del rey las tales palabras: ven por tanto, y consultemos juntos.
8Entonces envié yo a decirle: No hay tal cosa como dices, sino que de tu corazón tú lo inventas.
9Porque todos ellos nos ponían miedo, diciendo: Debilitaránse las manos de ellos en la obra, y no será hecha. Esfuerza pues mis manos, oh Dios.
10Vine luego en secreto a casa de Semaías hijo de Delaías, hijo de Mehetabeel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Juntémonos en la casa de Dios dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte.
11Entonces dije: ¿ Un hombre como yo ha de huir? ¿ y quién, que como yo fuera, entraría al templo para salvar la vida? No entraré.
12Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí, porque Tobías y Sanbalat le habían alquilado por salario.
13Porque sobornado fue para hacerme temer así, y que pecase, y les sirviera de mal nombre con que fuera yo infamado.
14Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas sus obras, y también de Noadías profetisa, y de los otros profetas que hacían por ponerme miedo.
15Acabóse pues el muro el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días.
16lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las gentes que estaban en nuestros alrededores, y abatiéronse mucho sus ojos, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.
17Asimismo en aquellos días iban muchas cartas de los principales de Judá a Tobías, y las de Tobías venían a ellos.
18Porque muchos en Judá se habían conjurado con él, porque era yerno de Secanías hijo de Ara; y Johanán su hijo había tomado la hija de Mesulam, hijo de Berequías.
19También contaban delante de mí sus buenas obras, y referíanle mis palabras. Y enviaba Tobías cartas para atemorizarme.
Sobre Nehemías 6
¿Qué pasa aquí?
Con el muro casi terminado, Sanbalat lanza cuatro trampas diplomáticas para sacar a Nehemías de Jerusalén, y luego una maniobra con un falso profeta para asustarlo y que se esconda en el templo. Nehemías rechaza cada invitación y descubre al profeta pagado. El muro se termina en 52 días. Los enemigos de Nehemías quedan en vergüenza, y las naciones vecinas reconocen que esta obra fue hecha por Dios.
¿La idea principal?
Cuanto más te acercas a terminar algo que importa, más creativa se vuelve la oposición. Mantente firme.
Una línea para recordar
6:3: "Yo hago una grande obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros." Nehemías envía esta respuesta cuatro veces. La repetición es el punto.
El contexto
Jerusalén, finales del verano del 445 a. C. El muro está casi a su altura completa. Los mensajeros de Sanbalat siguen llegando con invitaciones corteses para reunirse en el campo de Ono, que Nehemías reconoce enseguida como zona de emboscada. Un profeta pagado le dice a Nehemías que su vida corre peligro y que debe esconderse dentro del templo. Nehemías lo mira y le dice que no. Cincuenta y dos días después de empezar, se coloca la última piedra.
¿Quién aparece?
Sanbalat y Gesem, cuyas repetidas invitaciones diplomáticas son trampas; Tobías, que ahora tiene informantes dentro de Jerusalén; Semaías, el profeta pagado para asustar a Nehemías; Noadías, la profetisa, parte de la misma maniobra.
Por qué importa
La terminación de los muros de Jerusalén en 52 días, después de que estuvieran en ruinas por más de 140 años, fue uno de los acontecimientos políticos más importantes del periodo persa. La observación de Nehemías de que las naciones "conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra" presenta el logro como un testimonio, no solo como una construcción.
Para cuando sientes...
La frustración de ver a Nehemías ignorar cuatro invitaciones idénticas a una trampa tiene algo casi cómico. Pero debajo de esa competencia hay algo más callado: un hombre que sabe exactamente quién es y no se deja mover ni por la adulación ni por el miedo.