Jueces 14Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y DESCENDIENDO Samsón a Timnat, vio en Timnat una mujer de las hijas de los Filisteos.
2Y subió, y declarólo a su padre y a su madre, diciendo: Yo he visto en Timnat una mujer de las hijas de los Filisteos: ruégoos que me la toméis por mujer.
3Y su padre y su madre le dijeron: ¿ No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo mi pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los Filisteos incircuncisos? Y Samsón respondió a su padre: Tómamela por mujer, porque esta agradó a mis ojos.
4Mas su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, y que él buscaba ocasión contra los Filisteos: porque en aquel tiempo los Filisteos dominaban sobre Israel.
5Y Samsón descendió con su padre y con su madre a Timnat: y como llegaron a las viñas de Timnat, he aquí un cachorro de león que venía bramando hacia él.
6Y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y despedazólo como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano: y no dio a entender a su padre ni a su madre lo que había hecho.
7y habló a la mujer que había agradado a Samsón.
8Y volviendo después de algunos días para tomarla, apartóse para ver el cuerpo muerto del león, y he aquí en el cuerpo del león un enjambre de abejas, y un panal de miel.
9Y tomándolo en sus manos, fuése comiéndolo por el camino: y llegado que hubo a su padre y a su madre, dióles también a ellos que comiesen; mas no les descubrió que había tomado aquella miel del cuerpo del león.
10Vino pues su padre a la mujer, y Samsón hizo allí banquete; porque así solían hacer los mancebos.
11Y como ellos le vieron, tomaron treinta compañeros que estuviesen con él;
12A los cuales Samsón dijo: Yo os propondré ahora un enigma, el cual si en los siete días del banquete vosotros me declarareis y descubriereis, yo os daré treinta sábanas y treinta mudas de vestidos.
13Mas si no me lo supiereis declarar, vosotros me daréis las treinta sábanas y las treinta mudas de vestidos. Y ellos respondieron: Propónnos tu enigma, y lo oiremos.
14Entonces les dijo: Del comedor salió comida, y del fuerte salió dulzura. Y ellos no pudieron declararle el enigma en tres días.
15Y al séptimo día dijeron a la mujer de Samsón: Induce a tu marido a que nos declare este enigma, porque no te quememos a ti y a la casa de tu padre. ¿ Habéisnos llamado aquí para poseernos?
16Y lloró la mujer de Samsón delante de él, y dijo: Solamente me aborreces y no me amas, pues que no me declaras el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo. Y él respondió: He aquí que ni a mi padre ni a mi madre lo he declarado; y ¿ habíalo de declarar a ti?
17Y ella lloró delante de él los siete días que ellos tuvieron banquete: mas al séptimo día él se lo declaró, porque le constriñó; y ella lo declaró a los hijos de su pueblo.
18Y al séptimo día, antes que el sol se pusiese, los de la ciudad le dijeron: ¿ Qué cosa más dulce que la miel? ¿ y qué cosa más fuerte que el león?
19Y él les respondió: Si no araseis con mi novilla, nunca hubierais descubierto mi enigma.
20Y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y descendió a Ascalón, e hirió treinta hombres de ellos; y tomando sus despojos, dio las mudas de vestidos a los que habían explicado el enigma: y encendido en enojo fuése a casa de su padre. Y la mujer de Samsón fue dada a su compañero, con el cual él antes se acompañaba.
Sobre Jueces 14
¿Qué pasa aquí?
Samsón ve a una mujer filistea en Timnat y exige que sus padres arreglen el matrimonio. En el camino despedaza a un leoncillo con las manos desnudas y no se lo cuenta a nadie. Al volver, encuentra un panal en el cadáver del león y come de él. En el banquete de bodas propone un enigma sobre el león y la miel con una apuesta de siete días. Amenazan a su novia, y ella lo presiona hasta sacarle la respuesta el séptimo día. Él paga la deuda matando a treinta filisteos para quitarles la ropa. Su mujer es dada a su compañero.
¿La idea principal?
El primer acto de guerra de Samsón no lo mueve la liberación nacional, sino una ofensa personal, y el enigma que lo desata se basa en un secreto que nunca debió tocar.
Una línea para recordar
6: "Y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y despedazólo como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano: y no dio a entender a su padre ni a su madre lo que había hecho." El silencio es deliberado; todo en esta historia depende de lo que no se dice.
El contexto
Timnat está en el borde del territorio filisteo, a un día de camino de Sora. Samsón va solo por el camino cuando el león lo ataca, cerca de las viñas, que ya de por sí violan su voto de nazareo. El panal en el cadáver del león es una segunda violación: tocar un cadáver contamina ritualmente. Dos faltas antes de que empiece el banquete de bodas.
¿Quién aparece?
Samsón, movido por el apetito y el orgullo; su mujer timnatea sin nombre, atrapada entre su marido y su gente; los padres de Samsón, inquietos por la unión; treinta compañeros filisteos en el banquete de bodas.
Por qué importa
El capítulo presenta la plantilla de todas las historias de Samsón: el deseo lleva al conflicto, el conflicto desata una fuerza sobrenatural, la fuerza provoca una crisis y alguien cercano a Samsón lo traiciona. Sus padres condenan el matrimonio con una filistea, pero el narrador lo describe como obra de Dios, que usa los apetitos de Samsón para provocar el enfrentamiento.
Para cuando sientes...
Para cuando ves a alguien brillante tomar decisiones que obviamente le van a hacer daño, y no te oye por encima de su propia certeza. Los padres de Samsón ven el problema. Él ve a una mujer que desea.