Josué 5Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y CUANDO todos los reyes de los Amorreos, que estaban de la otra parte del Jordán al occidente, y todos los reyes de los Cananeos, que estaban cerca de la mar, oyeron como Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleció su corazón, y no hubo más espíritu en ellos delante de los hijos de Israel.
2En aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel.
3Y Josué se hizo cuchillos afilados, y circuncidó a los hijos de Israel en el monte de los prepucios.
4Esta es la causa por la cual Josué los circuncidó: todo el pueblo que había salido de Egipto, los varones, todos los hombres de guerra, habían muerto en el desierto por el camino, después que salieron de Egipto.
5Porque todos los del pueblo que habían salido, estaban circuncidados: mas todo el pueblo que había nacido en el desierto por el camino, después que salieron de Egipto, no estaban circuncidados.
6Porque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que toda la gente de los hombres de guerra que habían salido de Egipto, fue consumida, por cuanto no obedecieron a la voz de Jehová; por lo cual Jehová les juró que no les dejaría ver la tierra, de la cual Jehová había jurado a sus padres que nos la daría, tierra que fluye leche y miel.
7Y los hijos de ellos, que él había hecho suceder en su lugar, Josué los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no habían sido circuncidados por el camino.
8Y cuando hubieron acabado de circuncidar toda la gente, quedáronse en el mismo lugar en el campo, hasta que sanaron.
9Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto: por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy.
10Y los hijos de Israel asentaron el campo en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó.
11Y al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas.
12Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra: y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.
13Y estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos, y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desnuda en su mano. Y Josué yéndose hacia él, le dijo: ¿ Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?
14Y él respondió: No; mas Príncipe del ejército de Jehová, ahora he venido. Entonces Josué postrándose sobre su rostro en tierra le adoró; y díjole: ¿ Qué dice mi Señor a su siervo?
15Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita tus zapatos de tus pies; porque el lugar donde estás es santo. Y Josué lo hizo así.
Sobre Josué 5
¿Qué pasa aquí?
En Gilgal, Israel circuncida a toda una generación nacida en el desierto, y después celebra la primera Pascua en Canaán. El maná cesa al día siguiente de que comen del fruto de la tierra. Josué se encuentra fuera de Jericó con una figura armada y misteriosa que se presenta como príncipe del ejército de Jehová y le ordena quitarse el calzado.
¿La idea principal?
Antes de la primera batalla, Israel debe ser consagrado. La conquista es una guerra santa, no una campaña militar, y la guerra santa empieza con santidad.
Una línea para recordar
9: "Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto" El juego de palabras con Gilgal (rodar, quitar rodando) marca un giro: la vergüenza del peregrinaje en el desierto y de la esclavitud ha terminado.
El contexto
Gilgal, en la llanura del Jordán, primavera del 1406 a. C. El campamento está detenido por un tiempo, miles de hombres recuperándose de la circuncisión, el humo de los corderos de la Pascua flotando sobre el valle. Por primera vez en cuarenta años no hay maná en el suelo por la mañana. Josué camina solo hacia Jericó al atardecer y se encuentra con una figura de espada desenvainada que se interpone entre él y las puertas cerradas de la ciudad.
¿Quién aparece?
Josué, que encabeza ambos ritos; la generación de hombres de guerra nacidos en el desierto que son circuncidados; el príncipe del ejército de Jehová, sin nombre, que aparece con la espada desenvainada y se niega a ser clasificado como amigo o enemigo; los reyes amorreos y cananeos que oyen del cruce y pierden el ánimo.
Por qué importa
El fin del maná es un momento discreto pero importante: cuarenta años de provisión sobrenatural terminan el día en que hay alimento natural disponible. La teofanía al final del capítulo refleja la de Moisés en la zarza ardiente, y establece que Josué está en tierra santa y actúa bajo mandato divino directo. El libro presenta la conquista como un acto litúrgico, no solo militar.
Para cuando sientes...
Después del terror del cruce y la urgencia de la circuncisión y los preparativos de la Pascua, la aparición repentina del extraño armado fuera de Jericó inquieta. La primera reacción de Josué no es miedo sino desafío: camina hacia la figura y le pregunta de qué lado está.