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Josué 17
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Josué 17Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y TUVO también suerte la tribu de Manasés, porque fue primogénito de José. Maquir, primogénito de Manasés, y padre de Galaad, el cual fue hombre de guerra, tuvo a Galaad y a Basán.

2suerte los otros hijos de Manasés conforme a sus familias: los hijos de Abiezer, y los hijos de Helec, y los hijos de Esriel, y los hijos de Siquem, y los hijos de Hefer, y los hijos de Semida; estos fueron los hijos varones de Manasés hijo de José, por sus familias.

3Pero Zelofehad, hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, no tuvo hijos, sino hijas, los nombres de las cuales son estos: Maala, Noa, Hogla, Milca, y Tirsa.

4Estas vinieron delante de Eleazar sacerdote, y de Josué hijo de Nun, y de los príncipes, y dijeron: Jehová mandó a Moisés que nos diese herencia entre nuestros hermanos. Y él les dio herencia entre los hermanos del padre de ellas, conforme al dicho de Jehová.

5Y cayeron a Manasés diez suertes a más de la tierra de Galaad y de Basán, que está de la otra parte del Jordán:

6Porque las hijas de Manasés poseyeron herencia entre sus hijos: y la tierra de Galaad fue de los otros hijos de Manasés.

7Y fue el término de Manasés desde Aser hasta Micmetat, la cual está delante de Siquem; y va este término a la mano derecha, a los que habitan en Tapúa.

8Y la tierra de Tapúa fue de Manasés; pero Tapúa, que está junto al término de Manasés, es de los hijos de Efraín.

9Y desciende este término al arroyo de Cana, hacia el mediodía del arroyo. Estas ciudades de Efraín están entre las ciudades de Manasés: y el término de Manasés es desde el norte del mismo arroyo, y sus salidas son a la mar.

10Efraín al mediodía, y Manasés al norte, y la mar es su término: y encuéntranse con Aser a la parte del norte, y con Isacar al oriente.

11Tuvo también Manasés en Isacar y en Aser a Bet-seán y sus aldeas, e Ibleam y sus aldeas, y los moradores de Dor y sus aldeas, y los moradores de Endor y sus aldeas, y los moradores de Taanac y sus aldeas, y los moradores de Meguido y sus aldeas: tres provincias.

12Mas los hijos de Manasés no pudieron echar a los de aquellas ciudades; antes el Cananeo quiso habitar en la tierra.

13Empero cuando los hijos de Israel tomaron fuerzas, hicieron tributario al Cananeo, mas no lo echaron.

14Y los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿ Por qué me has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo yo un pueblo tan grande y que Jehová me ha así bendecido hasta ahora?

15Y Josué les respondió: Si eres pueblo tan grande, sube tú al monte, y corta para ti allí en la tierra del Ferezeo y de los gigantes, pues que el monte de Efraín es angosto para ti.

16Y los hijos de José dijeron: No nos bastará a nosotros este monte: y todos los Cananeos que habitan la tierra de la campiña, tienen carros herrados; los que están en Bet-seán y en sus aldeas, y los que están en el valle de Jezreel.

17Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes gran fuerza; no tendrás una sola suerte;

18Mas aquel monte será tuyo; que bosque es, y tú lo cortarás, y serán tuyos sus términos: porque tú echarás al Cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.

Sobre Josué 17

¿Qué pasa aquí?

Se asigna el territorio de Manasés, incluida una porción al occidente del Jordán. Las hijas de Zelofehad, que no tenían hermanos, habían presentado con éxito su petición a Moisés en Números y ahora reciben su heredad entre el clan de su padre. Efraín y Manasés se quejan de que su porción es demasiado pequeña y piden más. Josué les dice que desmonten ellos mismos la serranía boscosa.

¿La idea principal?

La tierra no es un regalo sin esfuerzo. Quejarte de tu suerte mientras dejas el bosque sin desmontar no es fe; es pereza disfrazada de agravio.

Una línea para recordar

13: "Empero cuando los hijos de Israel tomaron fuerzas, hicieron tributario al Cananeo, mas no lo echaron." Manasés repite el error de Efraín en el versículo 10 del capítulo anterior, y el patrón se afianza.

El contexto

Las colinas espesas de bosque de Galaad y del occidente de Manasés, hacia el 1400 a. C., se alzan empinadas desde el valle del Jordán, cubiertas de encinas y terebintos que dificultan tanto la agricultura como el movimiento militar. Efraín y Manasés han dejado esta tierra a la población cananea existente porque desmontar bosque con herramientas de la Edad del Bronce es un trabajo agotador. La respuesta de Josué señala los árboles y dice: esa es su heredad, ahora vayan a ganarla.

¿Quién aparece?

Manasés, el mayor de los dos hijos de José; las hijas de Zelofehad: Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa, que reclaman la herencia de su padre; Efraín y Manasés juntos, pidiéndole a Josué más tierra; Josué, que se niega a darles más sin más y en cambio los desafía a usar lo que tienen.

Por qué importa

El reclamo exitoso de las hijas de Zelofehad es un hito en la textura legal del libro: las mujeres pueden heredar cuando no hay herederos varones, una resolución dada primero por Moisés en Números 27 y aquí puesta en práctica. La respuesta de Josué a la queja de las tribus de José es de un pragmatismo directo: ustedes son un pueblo grande, actúen como tal. El bosque es suyo para desmontarlo.

Para cuando sientes...

La respuesta de Josué a las quejas tiene una impaciencia seca. Sí, son muchos. Sí, los cananeos tienen carros herrados. Vayan y resuélvanlo. El libro se niega una y otra vez a tratar la dificultad como excusa.