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Josué 18
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Josué 18Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y TODA la congregación de los hijos de Israel se juntó en Silo, y asentaron allí el tabernáculo del testimonio, después que la tierra les fue sujeta.

2Mas habían quedado en los hijos de Israel siete tribus, a las cuales aun no habían repartido su posesión.

3Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿ Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?

4Señalad tres varones de cada tribu, para que yo los envíe, y que ellos se levanten, y recorran la tierra, y la describan conforme a sus heredades, y se tornen a mí.

5Y la dividirán en siete partes: y Judá estará en su término al mediodía, y los de la casa de José estarán en el suyo al norte.

6Vosotros, pues, delinearéis la tierra en siete partes, y me traeréis la descripción aquí, y yo os echaré las suertes aquí delante de Jehová nuestro Dios.

7Empero los Levitas ninguna parte tienen entre vosotros; porque el sacerdocio de Jehová es la heredad de ellos: Gad también y Rubén, y la media tribu de Manasés, ya han recibido su heredad de la otra parte del Jordán al oriente, la cual les dio Moisés siervo de Jehová.

8Levantándose pues aquellos varones, fueron: y mandó Josué a los que iban para delinear la tierra, diciéndoles: Id, recorred la tierra, y delineadla, y tornad a mí, para que yo os eche las suertes aquí delante de Jehová en Silo.

9Fueron pues aquellos varones y pasearon la tierra, delineándola por ciudades en siete partes en un libro, y tornaron a Josué al campo en Silo.

10Y Josué les echó las suertes delante de Jehová en Silo; y allí repartió Josué la tierra a los hijos de Israel por sus porciones.

11Y sacóse la suerte de la tribu de los hijos de Benjamín por sus familias: y salió el término de su suerte entre los hijos de Judá y los hijos de José.

12Y fue el término de ellos al lado del norte desde el Jordán: y sube aquel término al lado de Jericó al norte; sube después al monte hacia el occidente, y viene a salir al desierto de Bet-avén:

13Y de allí pasa aquel término a Luz, por el lado de Luz ( esta es Bet-el ) hacia el mediodía. Y desciende este término de Atarot-adar al monte que está al mediodía de Bet-horón la de abajo.

14Y torna este término, y da vuelta al lado de la mar, al mediodía hasta el monte que está delante de Bet-horón al mediodía; y viene a salir a Quiriat-baal, que es Quiriat-jearim, ciudad de los hijos de Judá. Este es el lado del occidente.

15Y el lado del mediodía es desde el cabo de Quiriat-jearim, y sale el término al occidente, y sale a la fuente de las aguas de Neftoa:

16Y desciende aqueste término al cabo del monte que está delante del valle del hijo de Hinom, que está en la campiña de los gigantes hacia el norte: desciende luego al valle de Hinom, al lado del Jebuseo al mediodía, y de allí desciende a la fuente de Rogel:

17Y del norte torna y sale a Ensemes, y de allí sale a Gelilot, que está delante de la subida de Adumim, y descendía a la piedra de Bohán, hijo de Rubén:

18Y pasa al lado que está delante de la campiña del norte, y desciende a los llanos:

19Y torna a pasar este término por el lado de Bet-hogla hacia el norte, y viene a salir el término a la lengua del mar Salado al norte, al cabo del Jordán al mediodía. Este es el término de hacia el mediodía.

20Y el Jordán acaba aqueste término al lado del oriente. Esta es la heredad de los hijos de Benjamín por sus términos alrededor, conforme a sus familias.

21Las ciudades de la tribu de los hijos de Benjamín, por sus familias, fueron Jericó, Bet-hogla, y el valle de Casis,

22Bet-arabá, Samaraim, y Bet-el;

23Y Avim, y Para, y Ofra,

24Y Quefar-haamoni, Ofni, y Gaba; doce ciudades con sus aldeas:

25Gabaón, Rama, Beerot,

26Y Mizpa, Quefira, y Moza,

27Recom, Irpeel y Tarala,

28Y Sela, Elef, Jebús, que es Jerusalem, Gabaat, y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esta es la heredad de los hijos de Benjamín, conforme a sus familias.

Sobre Josué 18

¿Qué pasa aquí?

El tabernáculo se levanta en Silo, que se convierte en el nuevo centro religioso de Israel. Siete tribus todavía no han recibido su porción. Josué organiza una misión de reconocimiento: tres hombres de cada una de las siete tribus trazan el mapa de sus territorios y vuelven a informar. Los resultados se usan para repartir por suerte la tierra restante. El territorio de Benjamín es el primero en asignarse.

¿La idea principal?

El reparto de la tierra exige la misma intención que la conquista. Tener a Silo como centro arraiga todas las asignaciones posteriores en la adoración y no en la política.

Una línea para recordar

3: "Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿ Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?" La frustración de Josué con la espera pasiva es directa: poseer exige actuar.

El contexto

Silo está en la serranía de Efraín, sobre una larga cresta con buena visibilidad, escogida para el tabernáculo por su posición central y su relativa seguridad. Los veintiún hombres del reconocimiento salen a territorios todavía en parte cananeos, recorriendo límites, contando pueblos, anotando cuencas. Escriben lo que hallan en un libro y se lo traen a Josué, que echa suertes a la puerta del tabernáculo con toda la congregación mirando.

¿Quién aparece?

Josué, que impulsa el reconocimiento; los representantes de Benjamín, Simeón, Zabulón, Issachar, Aser, Neftalí y Dan, las siete tribus que todavía esperan; los equipos de tres hombres por tribu que trazan el mapa de la tierra; el sacerdote Eleazar, que supervisa el sorteo en Silo.

Por qué importa

Trasladar el tabernáculo a Silo centra el culto de Israel en la serranía de Efraín, más o menos el centro geográfico del territorio, y establece a Silo como el santuario que servirá de centro de culto de Israel durante todo el período anterior a la monarquía. El sorteo hace visible la voluntad divina en el reparto: ninguna tribu puede quejarse de que Josué tuvo favoritos.

Para cuando sientes...

El reproche de Josué a las siete tribus ociosas tiene el tono de un entrenador que ve a su equipo dejar de correr con la meta a la vista. La tierra está dada, el reconocimiento está por hacer, y siete tribus están sentadas en Silo sin hacer nada.