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Josué 11
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Josué 11Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1OYENDO esto Jabín rey de Hasor, envió mensaje a Jobab rey de Madón, y al rey de Simrom, y al rey de Acsaf,

2Y a los reyes que estaban a la parte del norte en las montañas, y en el llano al mediodía de Cineret, y en los llanos, y en las regiones de Dor al occidente;

3Y al Cananeo que estaba al oriente y al occidente, y al Amorreo, y al Heteo, y al Ferezeo, y al Jebuseo en las montañas, y al Heveo debajo de Hermón en tierra de Mizpa.

4Estos salieron, y con ellos todos sus ejércitos, pueblo mucho en gran manera, como la arena que está a la orilla del mar, con gran muchedumbre de caballos y carros.

5Todos estos reyes se juntaron, y viniendo reunieron los campos junto a las aguas de Merom, para pelear contra Israel.

6Mas Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos, que mañana a esta hora yo entregaré a todos estos, muertos delante de Israel: a sus caballos desjarretarás, y sus carros quemarás al fuego.

7Y vino Josué, y con él todo el pueblo de guerra, contra ellos, y dio de repente sobre ellos junto a las aguas de Merom.

8Y entrególos Jehová en manos de Israel, los cuales los hirieron y siguieron hasta Sidón la grande, y hasta las aguas calientes, y hasta el llano de Mizpa al oriente, hiriéndolos hasta que no les dejaron ninguno.

9Y Josué hizo con ellos como Jehová le había mandado: desjarretó sus caballos, y sus carros quemó al fuego.

10Y tornándose Josué, tomó en el mismo tiempo a Hasor, e hirió a cuchillo a su rey: la cual Hasor había sido antes cabeza de todos estos reinos.

11E hirieron a cuchillo todo cuanto en ella había vivo, destruyendo y no dejando cosa con vida; y a Asor pusieron a fuego.

12Asimismo tomó Josué todas las ciudades de aquestos reyes, y a todos los reyes de ellas, y los metió a cuchillo, y los destruyó, como Moisés siervo de Jehová lo había mandado.

13Empero todas las ciudades que estaban en sus cabezos, no las quemó Israel, sacando a sola Asor, la cual quemó Josué.

14Y los hijos de Israel tomaron para sí todos los despojos y bestias de aquestas ciudades: pero a todos los hombres metieron a cuchillo hasta destruirlos, sin dejar alguno con vida.

15De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés su siervo, así Moisés lo mandó a Josué: y así Josué lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que Jehová había mandado a Moisés.

16Tomó pues Josué toda aquella tierra, las montañas, y toda la región del mediodía, y toda la tierra de Gosén, y los bajos y los llanos, y la montaña de Israel y sus valles.

17Desde el monte de Halac, que sube hasta Seir, hasta Baal-gad en la llanura del Líbano, a las raíces del monte Hermón: tomó asimismo todos sus reyes, los cuales hirió y mató.

18Por muchos días tuvo guerra Josué con estos reyes.

19No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel, sacados los Heveos, que moraban en Gabaón: todo lo tomaron por guerra.

20Porque esto vino de Jehová, que endurecía el corazón de ellos para que resistiesen con guerra a Israel, para destruirlos, y que no les fuese hecha misericordia, antes fuesen desarraigados, como Jehová lo había mandado a Moisés.

21También en el mismo tiempo vino Josué y destruyó los Anaceos de los montes, de Hebrón, de Debir, y de Anab, y de todos los montes de Judá, y de todos los montes de Israel: Josué los destruyó a ellos y a sus ciudades.

22Ninguno de los Anaceos quedó en la tierra de los hijos de Israel; solamente quedaron en Gaza, en Gat, y en Asdod.

23Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y entrególa Josué a los Israelitas por herencia, conforme a sus repartimientos de sus tribus: y la tierra reposó de guerra.

Sobre Josué 11

¿Qué pasa aquí?

Jabín rey de Hasor reúne una enorme coalición del norte con gente de a caballo y carros, descrita como tan numerosa como la arena a la orilla del mar. Dios le dice a Josué que desjarrete los caballos y queme los carros, y Josué lanza un ataque por sorpresa. Hasor es quemada; las otras ciudades se salvan pero son saqueadas. El capítulo concluye resumiendo que toda la tierra fue tomada y que la tierra reposó de guerra.

¿La idea principal?

La conquista del norte refleja la del sur: coalición enorme, instrucción divina, victoria israelita rápida. El incendio de Hasor marca el fin de la resistencia cananea organizada.

Una línea para recordar

23: "Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y entrególa Josué a los Israelitas por herencia, conforme a sus repartimientos de sus tribus: y la tierra reposó de guerra." Tres cláusulas, cada una con un trabajo distinto: militar, del pacto y litúrgico.

El contexto

Las aguas de Merom, en el norte de Galilea, hacia el 1404 a. C. Hasor, la mayor ciudad estado de Canaán, encabeza una coalición que se reúne junto al lago de manantial cerca de Merom, con caballos y carros extendidos por la llanura. Josué ordena una marcha al alba desde el sur y ataca antes de que la coalición termine de formarse. Los caballos de los carros son desjarretados en el campo, y las máquinas de guerra guarnecidas de hierro arden en montones. Hasor misma arde durante meses, y su capa de ceniza todavía la ven los arqueólogos.

¿Quién aparece?

Jabín rey de Hasor, organizador de la coalición del norte; Josué, que golpea por sorpresa en lugar de esperar a que la coalición se reúna; los reyes de Simrom, Acsaf y Madón, y los señores de la serranía del norte; los anaceos, el legendario clan de gigantes cuya presencia en Canaán aterrorizó a los espías una generación antes.

Por qué importa

Hasor era la ciudad más grande de Canaán en la Edad del Bronce, un importante centro administrativo y comercial. Su destrucción aquí está documentada por la arqueología, con un estrato de destrucción fechado a finales de la Edad del Bronce. La nota sobre desjarretar los caballos tiene peso teológico: Israel no debe formar caballería ni confiar en la tecnología militar, sino depender del Dios que da la victoria. Los anaceos que aterraron a una generación anterior son eliminados por fin aquí.

Para cuando sientes...

El capítulo termina con una frase que carga el peso de todo el libro hasta aquí: la tierra reposó de guerra. Después de sangre, fuego, herem, granizo y un sol detenido, una frase de calma. No dura, pero por un momento la tierra está quieta.