Job 34Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1ADEMÁS respondió Eliú, y dijo:
2Oid, sabios, mis palabras; y vosotros, doctos, estadme atentos.
3Porque el oído prueba las palabras, como el paladar gusta para comer.
4Escojamos para nosotros el juicio, conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno:
5Porque Job ha dicho: Yo soy justo, y Dios me ha quitado mi derecho.
6He de mentir yo contra mi razón? Mi saeta es gravosa sin haber yo prevaricado.
7Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua?
8Y va en compañía con los que obran iniquidad, y anda con los hombres maliciosos.
9Porque ha dicho: De nada servirá al hombre el conformar su voluntad con Dios.
10Por tanto, varones de seso, oidme: Lejos esté de Dios la impiedad, y del Omnipotente la iniquidad.
11Porque él pagará al hombre según su obra, y él le hará hallar conforme a su camino.
12Sí, por cierto, Dios no hará injusticia, y el Omnipotente no pervertirá el derecho.
13Quién visitó por él la tierra? ¿ y quién puso en orden todo el mundo?
14Si él pusiese sobre el hombre su corazón, y recogiese así su espíritu y su aliento,
15Toda carne perecería juntamente, y el hombre se tornaría en polvo.
16Si pues hay en ti entendimiento, oye esto: escucha la voz de mis palabras.
17Enseñorearáse el que aborrece juicio? ¿ y condenarás tú al que es tan justo?
18Hase de decir al rey: Perverso; y a los príncipes: Impíos?
19Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes, ni el rico es de él más respetado que el pobre? porque todos son obras de sus manos.
20En un momento morirán, y a media noche se alborotarán los pueblos, y pasarán, y sin mano será quitado el poderoso.
21Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos.
22No hay tinieblas ni sombra de muerte donde se encubran los que obran maldad.
23No carga pues él al hombre más de lo justo, para que vaya con Dios a juicio.
24El quebrantará a los fuertes sin pesquisa, y hará estar otros en su lugar.
25Por tanto él hará notorias las obras de ellos, cuando los trastornará en la noche, y serán quebrantados.
26Como a malos los herirá en lugar donde sean vistos:
27Por cuanto así se apartaron de él, y no consideraron todos sus caminos;
28Haciendo venir delante de él el clamor del pobre, y que oiga el clamor de los necesitados.
29Y si él diere reposo, ¿ quién inquietará? si escondiere el rostro, ¿ quién lo mirará? Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre;
30Haciendo que no reine el hombre hipócrita para vejaciones del pueblo.
31De seguro conviene se diga a Dios: Llevado he ya castigo, no más ofenderé:
32Enséñame tú lo que yo no veo: que si hice mal, no lo haré más.
33Ha de ser eso según tu mente? El te retribuirá, ora rehuses, ora aceptes, y no yo: di si no, lo que tú sabes.
34Los hombres de seso dirán conmigo, y el hombre sabio me oirá:
35Que Job no habla con sabiduría, y que sus palabras no son con entendimiento.
36Deseo yo que Job sea probado ampliamente, a causa de sus respuestas por los hombres inicuos.
37Porque a su pecado añadió impiedad: bate las manos entre nosotros, y contra Dios multiplica sus palabras.
Sobre Job 34
¿Qué pasa aquí?
Eliú se dirige a los sabios y a los entendidos, convocando en la práctica a un público más allá de Job. Repite las palabras de Job: soy justo, Dios me ha quitado mi derecho, me tiene por enemigo. Rechaza esas afirmaciones: Dios no puede hacer maldad, el Todopoderoso no puede torcer la justicia. Él es soberano sobre toda carne. Si retirara su aliento, todos perecerían. Dios ve todos los caminos del hombre. Job habla sin conocimiento, dice, y sus palabras son como beber escarnio.
¿La idea principal?
Eliú apela a la justicia divina para refutar la acusación de Job de que Dios lo ha maltratado. El conocimiento perfecto y la soberanía de Dios significan que no puede ser injusto.
Una línea para recordar
10: "Lejos esté de Dios la impiedad, y del Omnipotente la iniquidad." Una afirmación verdadera, pero usada en este contexto para acallar la queja de Job en lugar de atender lo que realmente dice.
El contexto
La asamblea de sabios a la que se dirige Eliú puede ser un guiño del libro a la tradición de las escuelas de sabiduría del mundo antiguo, círculos de hombres instruidos que debatían cuestiones teológicas y éticas como práctica profesional. Eliú está actuando ante un público, no solo respondiendo a un amigo.
¿Quién aparece?
Eliú se dirige a un público más amplio de sabios, no solo a Job. Este giro retórico saca a Job del centro de la discusión y convierte su caso en un ejemplo público. A Dios se le defiende en tercera persona de principio a fin.
Por qué importa
El argumento de Eliú en este capítulo es formalmente correcto: Dios es justo, Dios lo ve todo, Dios no puede pervertir el juicio. Son afirmaciones teológicas ortodoxas. El problema es que las usa igual que los amigos usaron argumentos parecidos: como razón para que Job deje de quejarse. La teología verdadera usada para silenciar una queja honesta sigue siendo un mal uso.
Para cuando sientes...
A lo largo de los discursos de Eliú se repite un patrón: es más elocuente que los amigos sin ser más útil. Explica la situación de Job con más matices y aun así llega a la misma conclusión: las palabras de Job son arrogantes y deben terminar.