Job 15Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y RESPONDIÓ Elifaz Temanita, y dijo:
2Si proferirá el sabio vana sabiduría, y henchirá su vientre de viento solano?
3Disputará con palabras inútiles, y con razones sin provecho?
4Tú también disipas el temor, y menoscabas la oración delante de Dios.
5Porque tu boca declaró tu iniquidad, pues has escogido el hablar de los astutos.
6Tu boca te condenará, y no yo; y tus labios testificarán contra ti.
7Naciste tú primero que Adam? ¿ o fuiste formado antes que los collados?
8Oíste tú el secreto de Dios, que detienes en ti solo la sabiduría?
9Qué sabes tú que no sepamos? ¿ qué entiendes que no se halle en nosotros?
10Entre nosotros también hay cano, también hay viejo mucho mayor en días que tu padre.
11En tan poco tienes las consolaciones de Dios? ¿ tienes acaso alguna cosa oculta cerca de ti?
12Por qué te enajena tu corazón, y por qué guiñan tus ojos,
13Pues haces frente a Dios con tu espíritu, y sacas tales palabras de tu boca?
14Qué cosa es el hombre para que sea limpio, y que se justifique el nacido de mujer?
15He aquí que en sus santos no confía, y ni los cielos son limpios delante de sus ojos:
16Cuánto menos el hombre abominable y vil, que bebe la iniquidad como agua?
17Escúchame; yo te mostraré y te contaré lo que he visto:
18Lo que los sabios nos contaron de sus padres, y no lo encubrieron;
19A los cuales solos fue dada la tierra, y no pasó extraño por medio de ellos:)
20Todos los días del impío, él es atormentado de dolor, y el número de años es escondido al violento.
21Estruendos espantosos hay en sus oídos; en la paz le vendrá quien lo asuele.
22El no creerá que ha de volver de las tinieblas, y está mirando al cuchillo.
23Desasosegado a comer siempre, sabe que le está aparejado día de tinieblas.
24Tribulación y angustia le asombrarán, y esforzaránse contra él como un rey apercibido para la batalla.
25Por cuanto él extendió su mano contra Dios, y se esforzó contra el Todopoderoso,
26El le acometerá en la cerviz, en lo grueso de las hombreras de sus escudos:
27Porque cubrió su rostro con su gordura, e hizo pliegues sobre los ijares;
28Y habitó las ciudades asoladas, las casas inhabitadas, que estaban puestas en montones.
29No enriquecerá, ni será firme su potencia, ni extenderá por la tierra su hermosura.
30No se escapará de las tinieblas: la llama secará sus ramos, y con el aliento de su boca perecerá.
31No confíe el iluso en la vanidad; porque ella será su recompensa.
32El será cortado antes de su tiempo, y sus renuevos no reverdecerán.
33El perderá su agraz como la vid, y derramará su flor como la oliva.
34Porque la sociedad de los hipócritas será asolada, y fuego consumirá las tiendas de soborno.
35Concibieron dolor, y parieron iniquidad; y las entrañas de ellos meditan engaño.
Sobre Job 15
¿Qué pasa aquí?
Elifaz habla por segunda vez. Ahora está más enojado. Acusa a Job de decir palabras vacías y de socavar el temor de Dios. Dice que la propia boca de Job lo condena. Le pregunta si nació antes que los collados y si ha escuchado en el consejo de Dios. Luego ofrece una descripción vívida de los malvados: sus vidas están llenas de angustia, no pueden escapar de las tinieblas, están señalados para la espada. Es un retrato apenas disimulado de Job.
¿La idea principal?
A Elifaz se le acabó la amabilidad. El segundo ciclo empieza con un ataque directo a las palabras de Job como prueba de su culpa, no de su inocencia.
Una línea para recordar
5: "Porque tu boca declaró tu iniquidad, pues has escogido el hablar de los astutos." Elifaz vuelve contra Job su manera honesta de hablar: el simple hecho de quejarse ante Dios se presenta como prueba de maldad.
El contexto
Elifaz apela a la sabiduría de los ancianos, a las tradiciones de los padres, por entre los cuales no pasó ningún dios extraño. Se apoya en la autoridad acumulada de generaciones de vida observada. Desde dentro de ese marco, las protestas de Job suenan a arrogancia. Desde fuera, suenan a cordura.
¿Quién aparece?
Elifaz habla en su segundo discurso. Es menos pastoral y más acusador que en los capítulos 4 y 5. Los discursos de Job en los capítulos 12 al 14 claramente lo han exasperado. Job es el público y el blanco.
Por qué importa
El segundo ciclo de discursos (capítulos 15 al 21) es notablemente más duro que el primero. Los amigos han dejado de intentar consolar y han empezado a acusar. Esta escalada es realista: en el marco sapiencial antiguo, que Job negara una y otra vez su culpa ya resultaba sospechoso. Creían que los hombres de verdad justos aceptarían la disciplina en silencio.
Para cuando sientes...
Para cuando tu honestidad se usa como prueba en tu contra y la trampa se cierra. Elifaz ha convertido el silencio en una forma de sumisión y la palabra en una forma de culpa. Según esta teología, a Job no se le permite sufrir de la manera correcta.