Jeremías 37Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y REINÓ el rey Sedequías hijo de Josías, en lugar de Conías hijo de Joacim, al cual Nabucodonosor rey de Babilonia había constituído por rey en la tierra de Judá.
2Mas no obedeció él, ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra a las palabras de Jehová, que dijo por el profeta Jeremías.
3Y envió el rey Sedequías a Jucal hijo de Selemías, y a Sofonías hijo de Maasías sacerdote, para que dijesen al profeta Jeremías: Ruega ahora por nosotros a Jehová nuestro Dios.
4Y Jeremías entraba y salía en medio del pueblo; porque no lo habían puesto en la casa de la cárcel.
5Y como el ejército de Faraón hubo salido de Egipto, y vino la fama de ellos a oídos de los Caldeos que tenían cercada a Jerusalem, partiéronse de Jerusalem.
6Entonces fue palabra de Jehová a Jeremías profeta, diciendo:
7Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Diréis así al rey de Judá, que os envió a mí para que me preguntaseis: He aquí que el ejército de Faraón que había salido en vuestro socorro, se volvió a su tierra en Egipto.
8Y tornarán los Caldeos, y combatirán esta ciudad, y la tomarán, y la pondrán a fuego.
9Así ha dicho Jehová: No engañéis vuestras almas, diciendo: Sin duda los Caldeos se han ido de nosotros: porque no se irán.
10Porque aun cuando hirieseis todo el ejército de los Caldeos que pelean con vosotros, y quedasen de ellos hombres alanceados, cada uno se levantará de su tienda, y pondrán esta ciudad a fuego.
11Y aconteció que, como el ejército de los Caldeos se fue de Jerusalem a causa del ejército de Faraón,
12Salíase de Jerusalem Jeremías para irse a tierra de Benjamín, para apartarse de allí en medio del pueblo.
13Y cuando fue a la puerta de Benjamín, estaba allí un prepósito que se llamaba Irías, hijo de Selemías, hijo de Hananías, el cual prendió a Jeremías profeta, diciendo: Tú te retiras a los Caldeos.
14Y Jeremías dijo: Falso: no me retiro a los Caldeos. Mas él no lo escuchó, antes prendió Irías a Jeremías, y llevólo delante de los príncipes.
15Y los príncipes se airaron contra Jeremías, y azotáronle, y pusiéronle en prisión en la casa de Jonatán escriba, porque aquella habían hecho casa de cárcel.
16Entró pues Jeremías en la casa de la mazmorra, y en las camarillas. Y habiendo estado allá Jeremías por muchos días,
17El rey Sedequías envió, y sacóle; y preguntóle el rey escondidamente en su casa, y dijo: ¿ Hay palabra de Jehová? Y Jeremías dijo: Hay. Y dijo más: En mano del rey de Babilonia serás entregado.
18Dijo también Jeremías al rey Sedequías: ¿ En qué pequé contra ti, y contra tus siervos, y contra este pueblo, para que me pusieseis en la casa de la cárcel?
19Y dónde están vuestros profetas que os profetizaban, diciendo: No vendrá el rey de Babilonia contra vosotros, ni contra esta tierra?
20Ahora pues, oye, te ruego, oh rey mi señor: caiga ahora mi súplica delante de ti, y no me hagas volver a casa de Jonatán escriba, porque no me muera allí.
21Entonces dio orden el rey Sedequías, y depositaron a Jeremías en el patio de la cárcel, haciéndole dar una torta de pan al día, de la plaza de los Panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se gastase. Y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.
Sobre Jeremías 37
¿Qué pasa aquí?
Sedequías le pide en secreto a Jeremías una palabra mientras en público lo ignora. Jeremías le dice: los babilonios que se retiraron volverán y quemarán Jerusalén. Luego Jeremías intenta salir de la ciudad por un asunto personal. Lo detienen en la puerta, lo acusan de desertar, lo golpean y lo echan en una mazmorra. Sedequías hace que lo trasladen al patio de la cárcel y que le den pan.
¿La idea principal?
El rey que no sigue en público el consejo de Jeremías sigue queriendo su consejo en privado, lo que demuestra que sabe lo que es verdad aunque se niegue a actuar en consecuencia.
Una línea para recordar
17: "El rey Sedequías envió, y sacóle; y preguntóle el rey escondidamente en su casa, y dijo: ¿ Hay palabra de Jehová? Y Jeremías dijo: Hay. Y dijo más: En mano del rey de Babilonia serás entregado." La consulta secreta lo es todo: el rey conoce la verdad, y eso hace más condenables sus decisiones posteriores.
El contexto
Babilonia ha levantado el asedio por un tiempo ante una amenaza de Egipto. En Jerusalén todos creen que la crisis terminó. Jeremías sabe que no. Intenta salir de la ciudad hacia Anatot. El guarda de la puerta supone que cualquiera que salga durante la contramarcha egipcia está desertando. Jeremías no tiene manera de demostrar lo contrario.
¿Quién aparece?
Sedequías, que consulta a Jeremías en secreto y en público no hace nada. Irías, el guarda de la puerta, que arresta a Jeremías y no cree su explicación. Los príncipes, que golpean a Jeremías y lo encarcelan. Jonatán el escriba, en cuya mazmorra Jeremías queda preso al principio.
Por qué importa
El arresto en la puerta de Benjamín y la paliza que recibe Jeremías marcan el comienzo de la persecución física final antes de la caída de la ciudad. La distancia entre la consulta privada de Sedequías y su conducta pública se volvió un caso de estudio sobre cómo los poderosos pueden conocer la verdad y, al mismo tiempo, quedar paralizados para actuar.
Para cuando sientes...
Para cuando te castigan por algo que no hiciste mientras los que causaron el verdadero problema siguen intactos. Jeremías intenta atender sus propios asuntos legales y termina en una mazmorra.