Génesis 5Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1ESTE es el libro de las generaciones de Adam. El día en que crió Dios al hombre, a la semejanza de Dios lo hizo;
2Varón y hembra los crió; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adam, el día en que fueron criados.
3Y vivió Adam ciento y treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.
4Y fueron los días de Adam, después que engendró a Set, ochocientos años: y engendró hijos e hijas.
5Y fueron todos los días que vivió Adam novecientos y treinta años, y murió.
6Y vivió Set ciento y cinco años, y engendró a Enós.
7Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos y siete años: y engendró hijos e hijas.
8Y fueron todos los días de Set novecientos y doce años; y murió.
9Y vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán.
10Y vivió Enós después que engendró a Cainán, ochocientos y quince años: y engendró hijos e hijas.
11Y fueron todos los días de Enós novecientos y cinco años; y murió.
12Y vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel.
13Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel, ochocientos y cuarenta años: y engendró hijos e hijas.
14Y fueron todos los días de Cainán novecientos y diez años; y murió.
15Y vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared.
16Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared, ochocientos y treinta años: y engendró hijos e hijas.
17Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió.
18Y vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc.
19Y vivió Jared, después que engendró a Enoc, ochocientos años: y engendró hijos e hijas.
20Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió.
21Y vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.
22Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años: y engendró hijos e hijas.
23Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años.
24Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
25Y vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec.
26Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec, setecientos ochenta y dos años: y engendró hijos e hijas.
27Fueron, pues, todos los días de Matusalén, novecientos sesenta y nueve años; y murió.
28Y vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo:
29Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras, y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.
30Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos noventa y cinco años: y engendró hijos e hijas.
31Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete años; y murió.
32Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, Cam, y a Jafet.
Sobre Génesis 5
¿Qué pasa aquí?
Una genealogía va de Adán a Noé a lo largo de diez generaciones. Cada entrada nombra al patriarca, su edad cuando nace su hijo principal, los años que le quedan y su muerte. El ritmo es implacable: y murió, y murió, y murió. La excepción es Enoc, que camina con Dios y no muere. Noé aparece al final como una nota de esperanza.
¿La idea principal?
El tiempo pasa, la muerte llega para todos, y aun así Dios mantiene vivo un linaje a lo largo de los siglos entre el Edén y el diluvio.
Una línea para recordar
24: "Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios." Todos los demás nombres terminan en muerte. Enoc termina en un misterio, y unas pocas palabras rompen el patrón de un capítulo entero.
El contexto
Las edades que se registran aquí son enormes, y Matusalén llega casi a los mil años. Las listas de reyes del antiguo Cercano Oriente también registran gobernantes con reinados absurdamente largos antes del diluvio y más cortos después. El texto puede estar usando esa convención para señalar que una era termina. Lo que importa es la dirección: el mundo envejece hacia una crisis.
¿Quién aparece?
Adán, Set, Enós, Cainán, Mahalaleel, Jared, Enoc que no muere, Matusalén, Lamec, y Noé, que cierra la lista.
Por qué importa
La genealogía no es relleno. Une la creación con el diluvio, ancla la historia en el tiempo e insiste en que son personas reales en una secuencia real. Enoc se vuelve una figura de enorme interés en la literatura judía posterior como el que fue llevado sin morir, un anticipo de la esperanza en la resurrección.
Para cuando sientes...
Para cuando las pérdidas se han ido acumulando y el mundo parece hecho solo de finales. Enoc está puesto aquí a propósito, una interrupción callada en un capítulo de muertes, una señal de que el patrón no es definitivo.