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Génesis 27
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Génesis 27Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y ACONTECIÓ que cuando hubo Isaac envejecido, y sus ojos se ofuscaron quedando sin vista, llamó a Esaú, su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo. Y él respondió: Heme aquí.

2Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte:

3Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo, y cógeme caza;

4Y hazme un guisado, como yo gusto, y tráeme lo, y comeré; para que te bendiga mi alma antes que muera.

5Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac a Esaú su hijo: y fuése Esaú al campo para coger la caza que había de traer.

6Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo:

7Tráeme caza, y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga delante de Jehová antes que yo muera.

8Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz en lo que te mando;

9Ve ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como él gusta;

10Y tú las llevarás a tu padre, y comerá, para que te bendiga antes de su muerte.

11Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño:

12Quizá me tentará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición.

13Y su madre respondió: Hijo mío, sobre mí tu maldición: solamente obedece a mi voz, y ve y tráemelos.

14Entonces él fue, y tomó, y trájolos a su madre: y su madre hizo guisados, como su padre gustaba.

15Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió a Jacob su hijo menor:

16E hízole vestir sobre sus manos, y sobre la cerviz donde no tenía vello, las pieles de los cabritos de las cabras;

17Y entregó los guisados y el pan que había aderezado, en mano de Jacob su hijo.

18Y él fue a su padre, y dijo: Padre mío: y él respondió: Heme aquí, ¿ quién eres, hijo mío?

19Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma.

20Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿ Cómo es que la hallaste tan presto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí.

21E Isaac dijo a Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú, o no.

22Y llegóse Jacob a su padre Isaac; y él le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, mas las manos, las manos de Esaú.

23Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú: y le bendijo.

24Y dijo: ¿ Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy.

25Y dijo: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se la acercó, y comió: trájole también vino, y bebió.

26Y díjole Isaac su padre: Acércate ahora, y bésame, hijo mío.

27Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo como el olor del campo que Jehová ha bendecido:

28Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto.

29Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a ti: sé señor de tus hermanos, e inclínense a ti los hijos de tu madre: malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren.

30Y aconteció, luego que hubo Isaac acabado de bendecir a Jacob, y apenas había salido Jacob de delante de Isaac su padre, que Esaú su hermano vino de su caza.

31E hizo él también guisados, y trajo a su padre, y díjole: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma.

32Entonces Isaac su padre le dijo: ¿ Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú.

33Y estremecióse Isaac con grande estremecimiento, y dijo: ¿ Quién es el que vino aquí, que cogió caza, y me trajo, y comí de todo antes que vinieses? Yo le bendije, y será bendito.

34Como Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también a mí, padre mío.

35Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición.

36Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces; alzóse con mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿ No has guardado bendición para mí?

37Isaac respondió y dijo a Esaú: He aquí yo le he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos a todos sus hermanos: de trigo y de vino le he provisto: ¿ qué, pues, te haré a ti ahora, hijo mío?

38Y Esaú respondió a su padre: ¿ No tienes más que una sola bendición, padre mío? bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró.

39Entonces Isaac su padre habló y díjole: He aquí será tu habitación en grosuras de la tierra, y del rocío de los cielos de arriba;

40Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás: y sucederá cuando te enseñorees, que descargarás su yugo de tu cerviz.

41Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a Jacob mi hermano.

42Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor: y ella envió y llamó a Jacob su hijo menor, y díjole: He aquí, Esaú tu hermano se consuela acerca de ti con la idea de matarte.

43Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz; levántate, y húyete a Labán mi hermano, a Harán;

44Y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue;

45Hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y se olvide de lo que le has hecho: yo enviaré entonces, y te traeré de allá: ¿ por qué seré privada de vosotros ambos en un día?

46Y dijo Rebeca a Isaac: Fastidio tengo de mi vida, a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, como estas, de las hijas de esta tierra, ¿ para qué quiero la vida?

Sobre Génesis 27

¿Qué pasa aquí?

Isaac es viejo, está ciego y cree que va a morir. Le pide a Esaú que cace algo y le prepare una comida para darle la bendición antes de morir. Rebeca lo oye y monta un engaño: Jacob se cubre con pieles de cabrito para parecer velludo y lleva la comida. Isaac duda, pero bendice a Jacob con la bendición de las naciones. Cuando vuelve Esaú, Isaac ya no tiene nada que darle. Esaú llora y le pide cualquier bendición. Isaac le da una bendición menor. Esaú jura matar a Jacob cuando muera su padre. Rebeca envía a Jacob con su hermano Labán.

¿La idea principal?

Una familia incapaz de ser honesta produce un engaño que no se puede deshacer: una vez dada la bendición, las consecuencias corren por generaciones.

Una línea para recordar

34: "Como Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también a mí, padre mío." El dolor no se suaviza. Esaú ha perdido algo que no se puede devolver.

El contexto

En esta cultura, la bendición era un acto legal de palabra, no solo un deseo. Una vez pronunciada con intención, obligaba. No se podía retirar. La pregunta de Esaú, "¿No tienes más que una sola bendición, padre mío?", no es ingenua; es la realidad legal. Isaac ya gastó la única bendición que tenía. El engaño de las pieles depende de la vista debilitada de Isaac y de que Rebeca sabe exactamente lo que él espera tocar.

¿Quién aparece?

Isaac, envejecido y engañado; Rebeca, la arquitecta del engaño; Jacob, vestido con la piel de su hermano; Esaú, que llora y planea un asesinato.

Por qué importa

Este capítulo es el motor de la historia de Jacob. La bendición robada saca a Jacob de su familia y lo lleva a Labán, a la lucha junto al Jaboc, a Egipto. El autor no moraliza: ningún personaje es condenado directamente. El relato solo muestra el costo del favoritismo, el miedo y el engaño acumulándose dentro de una familia.

Para cuando sientes...

Para cuando ves una familia romperse en tiempo real y nadie lo detiene. El capítulo es una catástrofe lenta. Todos toman las decisiones que llevan al peor desenlace, y el lector lo ve antes que los personajes.