Génesis 28Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1ENTONCES Isaac llamó a Jacob, y bendíjolo, y mandóle diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán.
2Levántate, ve a Padan-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre.
3Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar, y te multiplique, hasta venir a ser congregación de pueblos;
4Y te dé la bendición de Abraham, y a tu simiente contigo, para que heredes la tierra de tus peregrinaciones, que Dios dio a Abraham.
5Así envió Isaac a Jacob, el cual fue a Padan-aram, a Labán, hijo de Betuel Arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esaú.
6Y vio Esaú cómo Isaac había bendecido a Jacob, y le había enviado a Padan-aram, para tomar para sí mujer de allí; y que cuando le bendijo, le había mandado, diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán;
7Y que Jacob había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Padan-aram.
8Vio asimismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre;
9Y fuése Esaú a Ismael, y tomó para sí por mujer a Mahalat, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nabaiot, además de sus otras mujeres.
10Y salió Jacob de Beer-seba, y fue a Harán;
11Y encontró con un lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto: y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y acostóse en aquel lugar.
12Y soñó, y he aquí una escala que estaba apoyada en tierra, y su cabeza tocaba en el cielo: y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella.
13Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac: la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu simiente.
14Y será tu simiente como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, y al oriente, y al aquilón, y al mediodía; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.
15Y he aquí, yo soy contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres, y te volveré a esta tierra; porque no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho.
16Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía.
17Y tuvo miedo, y dijo: ¡ Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.
18Y levantóse Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y alzóla por título, y derramó aceite encima de ella.
19Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-el, bien que Luz era el nombre de la ciudad primero.
20E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir,
21Y si tornare en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios,
22Y esta piedra que he puesto por título, será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, el diezmo lo he de apartar para ti.
Sobre Génesis 28
¿Qué pasa aquí?
Isaac envía a Jacob a Padan-aram a buscar esposa en la familia de Rebeca, y lo bendice formalmente con la bendición de Abraham. Esaú, al ver que sus mujeres cananeas desagradan a sus padres, toma otra mujer de la familia de Ismael. Jacob parte y acampa en un lugar que se llama Luz. Sueña con una escala que llega al cielo, con ángeles que suben y bajan, y con Dios en lo alto, que renueva el pacto. Jacob despierta y tiene miedo. Levanta una piedra como columna, derrama aceite sobre ella, llama al lugar Bet-el y hace un voto condicional.
¿La idea principal?
Un fugitivo que acaba de robar una bendición y huye por su vida se encuentra con Dios en un campo abierto, de noche, y descubre que la promesa lo sigue adondequiera que vaya.
Una línea para recordar
12: "Y soñó, y he aquí una escala que estaba apoyada en tierra, y su cabeza tocaba en el cielo: y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella." Jesús, en Juan 1, usa esta imagen para describirse a sí mismo: el lugar donde el cielo y la tierra se unen.
El contexto
Luz está en las tierras altas centrales de Canaán, a unos 20 kilómetros al norte de Jerusalén, y más tarde fue un santuario del reino del norte donde Jeroboam pondrá becerros de oro. El lugar tiene historia. La columna de piedra de Jacob es su primer acto de adoración en nombre propio. El aceite que derrama sobre ella es una unción, de la misma raíz que Mesías. Todavía no sabe lo que está fundando.
¿Quién aparece?
Jacob, solo por primera vez y asustado; Dios, que aparece sin requisito alguno; Isaac, que bendice formalmente al comienzo del capítulo; Esaú, que contrae un nuevo matrimonio que no entiende el punto.
Por qué importa
Bet-el se convierte en uno de los lugares más sagrados de la historia de Israel. El sueño de la escala es uno de los pasajes visualmente más poderosos de la Escritura. El voto de Jacob al final es teológicamente interesante: es condicional. Si Dios hace esto, entonces Jehová será mi Dios. Aun en un momento de encuentro divino, Jacob está negociando.
Para cuando sientes...
Para cuando huyes de lo que hiciste, te quedas dormido en un campo vacío y en la noche pasa algo que no puedes explicar. El capítulo dice: ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía.