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Génesis 26
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Génesis 26Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y HUBO hambre en la tierra, además de la primera hambre que fue en los días de Abraham: y fuése Isaac a Abimelec rey de los Filisteos, en Gerar.

2Y apareciósele Jehová, y díjole: No desciendas a Egipto: habita en la tierra que yo te diré;

3Habita en esta tierra, y seré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu simiente daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré a Abraham tu padre:

4Y multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y daré a tu simiente todas estas tierras; y todas las gentes de la tierra serán benditas en tu simiente:

5Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.

6Habitó, pues, Isaac en Gerar.

7Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; que tal vez, dijo, los hombres del lugar me matarían por causa de Rebeca; porque era de hermoso aspecto.

8Y sucedió que, después que él estuvo allí muchos días, Abimelec, rey de los Filisteos, mirando por una ventana, vio a Isaac que jugaba con Rebeca su mujer.

9Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer: ¿ cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella.

10Y Abimelec dijo: ¿ Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traído sobre nosotros el pecado.

11Entonces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: El que tocare a este hombre o a su mujer, de cierto morirá.

12Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año ciento por uno: y bendíjole Jehová.

13Y el varón se engrandeció, y fue adelantando y engrandeciéndose, hasta hacerse muy poderoso:

14Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia.

15Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los Filisteos los habían cegado y llenado de tierra.

16Y dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho.

17E Isaac se fue de allí; y asentó sus tiendas en el valle de Gerar, y habitó allí.

18Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los Filisteos habían cegado, muerto Abraham; y llamólos por los nombres que su padre los había llamado.

19Y los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas.

20Y los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra: por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él.

21Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él: y llamó su nombre Sitna.

22Y apartóse de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él: y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora nos ha hecho ensanchar Jehová, y fructificaremos en la tierra.

23Y de allí subió a Beer-seba.

24Y apareciósele Jehová aquella noche, y dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, que yo soy contigo, y yo te bendeciré, y multiplicaré tu simiente por amor de Abraham mi siervo.

25Y edificó allí un altar, e invocó el nombre de Jehová, y tendió allí su tienda: y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo.

26Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitán de su ejército.

27Y díjoles Isaac: ¿ Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros?

28Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová es contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre nosotros y ti, y haremos alianza contigo:

29Que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz: tú ahora, bendito de Jehová.

30Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron.

31Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; e Isaac los despidió, y ellos se partieron de él en paz.

32Y en aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y diéronle nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Agua hemos hallado.

33Y llamólo Seba: por cuya causa el nombre de aquella ciudad es Beer-seba hasta este día.

34Y cuando Esaú fue de cuarenta años, tomó por mujer a Judit hija de Beeri Heteo, y a Basemat hija de Elón Heteo:

35Y fueron amargura de espíritu a Isaac y a Rebeca.

Sobre Génesis 26

¿Qué pasa aquí?

El hambre lleva a Isaac a Gerar. Dios le dice que no baje a Egipto, sino que se quede, y renueva con él el pacto. Isaac, como su padre, hace pasar a su mujer por su hermana. Abimelec descubre la verdad al verlos juntos. Reprende a Isaac y protege a Rebeca. Las cosechas de Isaac se multiplican, sus rebaños crecen, sus siervos cavan pozos, pero los vecinos le tienen envidia y riñen por el agua. Abimelec le pide que se vaya. Isaac se traslada, cava más pozos y por fin encuentra uno sin disputa. Entonces Abimelec viene a hacer un pacto.

¿La idea principal?

Isaac vive a la sombra de su padre, repite sus errores y se beneficia de sus promesas, hasta que se abre su propio espacio en un pozo al que llama Rehobot: por fin, lugar.

Una línea para recordar

22: "Y apartóse de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él: y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora nos ha hecho ensanchar Jehová, y fructificaremos en la tierra." Después de dos pozos en disputa, el tercero es de paz, e Isaac le pone nombre al alivio.

El contexto

La región del Néguev y Beerseba es semiárida. Los pozos no eran solo una comodidad; eran esenciales y estratégicos. Tener o controlar un pozo significaba controlar quién podía vivir en esa zona. Las riñas por el agua en este capítulo no eran mezquinas; eran cuestión de vida o muerte. El pacto de Abimelec reconoce que Isaac se ha vuelto lo bastante poderoso como para necesitar acuerdos formales.

¿Quién aparece?

Isaac, constante y sin brillo; Rebeca, en peligro por su engaño; Abimelec, que sorprendió a Abraham en la misma mentira y ahora sorprende al hijo; Esaú, que se casa con mujeres heteas y amarga a sus padres.

Por qué importa

Isaac es el patriarca menos desarrollado, casi siempre un puente entre Abraham y Jacob. Pero los pozos que cava y el pacto con Abimelec lo muestran cuidando relaciones en territorio difícil. Los pozos se vuelven lugares de continuidad con su padre. El capítulo termina con los matrimonios de Esaú con mujeres cananeas, un anuncio de problemas por venir.

Para cuando sientes...

Para cuando te siguen sacando de cada lugar y te toca empezar de nuevo. Isaac cava un pozo, se lo quitan; cava otro, se lo quitan; se muda otra vez y encuentra paz. El tercer pozo tiene nombre. A veces la perseverancia se ve así.