Génesis 22Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que tentó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
2Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.
3Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y a Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto, y levantóse, y fue al lugar que Dios le dijo.
4Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos.
5Entonces dijo Abraham a sus mozos: Esperaos aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí, y adoraremos, y volveremos a vosotros.
6Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.
7Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿ dónde está el cordero para el holocausto?
8Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
9Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y púsole en el altar sobre la leña.
10Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar a su hijo.
11Entonces el ángel de Jehová le dio voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
12Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes a Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único.
13Entonces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero a sus espaldas trabado en un zarzal por sus cuernos: y fue Abraham, y tomó el carnero, y ofrecióle en holocausto en lugar de su hijo.
14Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
15Y llamó el ángel de Jehová a Abraham segunda vez desde el cielo,
16Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único;
17Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos:
18En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.
19Y tornóse Abraham a sus mozos, y levantáronse y se fueron juntos a Beer-seba; y habitó Abraham en Beer-seba.
20Y aconteció después de estas cosas, que fue dada nueva a Abraham, diciendo: He aquí que también Milca ha parido hijos a Nacor tu hermano:
21A Huz su primogénito, y a Buz su hermano, y a Kemuel padre de Aram,
22Y a Quesed, y a Hazo, y a Pildas, y a Jidlaf, y a Betuel.
23Y Betuel engendró a Rebeca. Estos ocho parió Milca a Nacor, hermano de Abraham.
24Y su concubina, que se llamaba Reúma, parió también a Teba, y a Gaham, y a Taas, y a Maaca.
Sobre Génesis 22
¿Qué pasa aquí?
Dios prueba a Abraham: toma a Isaac, tu único hijo, llévalo a Moriah y ofrécelo en holocausto. Abraham se levanta de madrugada, viaja tres días, dice a sus siervos que esperen y sube con Isaac al monte. Isaac lleva la leña y pregunta dónde está el cordero. Abraham dice que Dios proveerá. Ata a Isaac y levanta el cuchillo. Un ángel lo detiene. Un carnero está trabado en un zarzal. Abraham llama al lugar Jehová proveerá. Dios renueva las promesas del pacto.
¿La idea principal?
La prueba suprema no es si Abraham obedecerá, sino si confía en que Dios puede devolver lo que pide, y el capítulo responde con un sustituto en el último instante posible.
Una línea para recordar
8: "Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos." Puede que Abraham no conozca el desenlace, pero lo que le dice a su hijo resulta ser exactamente verdad.
El contexto
El sacrificio de niños existía en el antiguo Cercano Oriente. Las culturas vecinas lo practicaban. El sentido del capítulo puede ser, en parte, que Dios declare con claridad: eso no lo quiero de ti. La sustitución por el carnero es la respuesta. Pero el autor no lo hace fácil. Tres días bastan para imaginarlo todo. Que Isaac baje vivo del monte es la sorpresa.
¿Quién aparece?
Abraham, de obediencia absoluta y palabras cuidadosas; Isaac, que carga la leña y hace la pregunta justa; el ángel, que interviene dos veces; el carnero, trabado en un zarzal.
Por qué importa
La Akedá, la atadura de Isaac, es el pasaje más interpretado de todo Génesis. Las tradiciones judía, cristiana e islámica lo leen cada una a su manera. Para los cristianos anticipa el sacrificio sustitutivo. Para la tradición judía es la prueba suprema de la fe. Para los musulmanes, el hijo es Ismael. Crónicas identifica el monte Moriah como el lugar del templo de Salomón, y más tarde como Jerusalén.
Para cuando sientes...
Para cuando te piden entregar lo más precioso que tienes y no sabes si te lo devolverán. El camino de tres días a Moriah son tres días de silencio. El texto no nos dice qué piensa Abraham, y esa contención es en sí una forma de misericordia.