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Éxodo 24
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Éxodo 24Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y DIJO a Moisés: Sube a Jehová, tú, y Aarón, Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinaréis desde lejos.

2Mas Moisés solo se llegará a Jehová; y ellos no se lleguen cerca, ni suba con él el pueblo.

3Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todos los derechos: y todo el pueblo respondió a una voz, y dijeron: Ejecutaremos todas las palabras que Jehová ha dicho.

4Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová, y levantándose de mañana edificó un altar al pie del monte, y doce columnas, según las doce tribus de Israel.

5Y envió a los mancebos de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos, y sacrificaron pacíficos a Jehová, becerros.

6Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y púsola en tazones, y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar.

7Y tomó el libro de la alianza, y leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos.

8Entonces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre de la alianza que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.

9Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel;

10Y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.

11Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel: y vieron a Dios, y comieron y bebieron.

12Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarlos.

13Y levantóse Moisés, y Josué su ministro; y Moisés subió al monte de Dios.

14Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros: y he aquí Aarón y Hur están con vosotros: el que tuviere negocios, lléguese a ellos.

15Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte.

16Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días: y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.

17Y el parecer de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel.

18Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte: y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.

Sobre Éxodo 24

¿Qué pasa aquí?

Moisés, Aarón, Nadab, Abiú y setenta ancianos de Israel suben al monte. Ven a Dios: bajo sus pies, un embaldosado de zafiro, claro como el cielo. Comen y beben en su presencia y no mueren. Moisés y Josué suben más arriba. Moisés entra en la nube durante cuarenta días. Comunica al pueblo todas las palabras de Dios; ellos asienten todos a una. Moisés escribe la alianza, la lee y rocía sangre sobre el pueblo como sangre de la alianza. Después vuelve a subir.

¿La idea principal?

En la tradición de Israel, ratificar la alianza implica el consentimiento de la comunidad, un documento escrito, sangre, una comida compartida y la presencia física ante Dios.

Una línea para recordar

8: "Entonces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre de la alianza que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas." Jesús cita este versículo en la última cena cuando dice "esto es mi sangre del nuevo pacto".

El contexto

El monte Sinaí, con la cumbre cubierta por la nube. Setenta ancianos es el número del consejo en la estructura administrativa de Israel. El zafiro, o lapislázuli, era la piedra azul más rara del antiguo Cercano Oriente, asociada con el firmamento y el cielo. El embaldosado bajo los pies de Dios descrito en el versículo 10 es un paralelo visual de la iconografía de los templos del antiguo Cercano Oriente, donde los dioses se alzaban sobre plataformas cósmicas.

¿Quién aparece?

Moisés; Aarón, con Nadab y Abiú, sus hijos; setenta ancianos de Israel; Josué espera como ayudante de Moisés en el límite; Dios se manifiesta en el monte en una forma que ellos ven pero que el texto no describe más allá del zafiro y la claridad.

Por qué importa

Los setenta ancianos comiendo ante Dios en un monte es una de las escenas visionarias más notables de la Torá, y casi siempre pasa sin la atención que merece. No son profetas ni sacerdotes, sino representantes que comen en la presencia divina. La frase "sangre de la alianza" resuena en Hebreos 9 y 10 y es la fuente de una de las citas rituales más deliberadas de Jesús.

Para cuando sientes...

Para cuando quieres un momento en que la distancia entre lo humano y lo divino desaparezca y la relación quede sellada de la manera más concreta posible. Setenta personas comen en la presencia de Dios y viven. Eso es lo que dice este capítulo.