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Éxodo 23
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Éxodo 23Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1NO admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso.

2No seguirás a los muchos para mal hacer; ni responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios;

3Ni al pobre distinguirás en su causa.

4Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo.

5Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿ le dejarás entonces desamparado? Sin falta ayudarás con él a levantarlo.

6No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito.

7De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.

8No recibirás presente; porque el presente ciega a los que ven, y pervierte las palabras justas.

9Y no angustiarás al extranjero: pues vosotros sabéis cómo se halla el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.

10Seis años sembrarás tu tierra, y allegarás su cosecha:

11Mas el séptimo la dejarás vacante y soltarás, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare comerán las bestias del campo; así harás de tu viña y de tu olivar.

12Seis días harás tus negocios, y al séptimo día holgarás, a fin que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero.

13Y en todo lo que os he dicho seréis avisados. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá de vuestra boca.

14Tres veces en el año me celebraréis fiesta.

15La fiesta de los ázimos guardarás: siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib; porque en él saliste de Egipto: y ninguno comparecerá vacío delante de mí:

16También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores que hubieres sembrado en el campo; y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando habrás recogido tus labores del campo.

17Tres veces en el año parecerá todo varón tuyo delante del Señor Jehová.

18No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio; ni el sebo de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana.

19Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito con la leche de su madre.

20He aquí yo envío el Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.

21Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él.

22Pero si en verdad oyeres su voz, e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo a tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.

23Porque mi Angel irá delante de ti, y te introducirá al Amorreo, y al Heteo, y al Ferezeo, y al Cananeo, y al Heveo, y al Jebuseo, a los cuales yo haré destruir.

24No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrantarás enteramente sus estatuas.

25Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

26No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo cumpliré el número de tus días.

27Yo enviaré mi terror delante de ti, y consternaré a todo pueblo donde tú entrares, y te daré la cerviz de todos tus enemigos.

28Yo enviaré la avispa delante de ti, que eche fuera al Heveo, y al Cananeo, y al Heteo, de delante de ti:

29No los echaré de delante de ti en un año, porque no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las bestias del campo.

30Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes la tierra por heredad.

31Y yo pondré tu término desde el mar Bermejo hasta la mar de Palestina, y desde el desierto hasta el río: porque pondré en vuestras manos los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti.

32No harás alianza con ellos, ni con sus dioses.

33En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses: porque te será de tropiezo.

Sobre Éxodo 23

¿Qué pasa aquí?

Leyes sobre la justicia y la integridad: no seguir a la multitud para hacer el mal, no oprimir al pobre en los pleitos, no aceptar sobornos. Cuidar el animal extraviado o el buey caído del enemigo. Descansar en el sábado para que siervos y animales se recuperen. Tres fiestas anuales: los Panes sin levadura, la Siega y la Cosecha. No cocer el cabrito en la leche de su madre. Dios promete un ángel que guiará a Israel a Canaán y advierte contra hacer alianzas con las naciones que ya viven allí. Obedeced y bendeciré vuestras cosechas, vuestra agua y vuestra salud. El tábano echará a los cananeos poco a poco.

¿La idea principal?

La justicia alcanza a los enemigos y a los animales, y el calendario de Israel está hecho para interrumpir el trabajo y devolver el descanso tres veces al año.

Una línea para recordar

9: "Y no angustiarás al extranjero: pues vosotros sabéis cómo se halla el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto." La segunda vez que se repite esta ética subraya que no es secundaria sino fundamental.

El contexto

Sinaí, en la transición de la entrega de la ley a la ratificación de la alianza. Las fiestas agrícolas descritas suponen a Israel ya en Canaán, que todavía está por delante. Dios legisla para un futuro en el que aún no han entrado. El tábano del versículo 28 puede ser literal o puede ser una metáfora de una fuerza militar o epidémica que precedió la llegada de Israel según los registros arqueológicos.

¿Quién aparece?

Dios sigue hablando; las leyes se dirigen a miembros anónimos de la comunidad en dilemas morales: tú y el buey de tu enemigo, tú y el pleito de un pobre, tú y un soborno. El ángel que los guiará aparece sin nombre.

Por qué importa

Las tres fiestas de peregrinación codificadas aquí, Pésaj, Shavuot y Sucot, se convierten en el calendario que estructura el culto judío durante tres mil años. La ley de "no cocer el cabrito en la leche de su madre", repetida tres veces en la Torá, llega a ser la base de la separación kosher entre carne y lácteos. La promesa de un desalojo gradual en los versículos 29 y 30 es el reconocimiento de la Torá de que la transformación lleva tiempo.

Para cuando sientes...

Para cuando sientes la tentación de dejar que tus enemigos reciban lo que se merecen sin meterte. La ley del versículo 4 incomoda: si el animal de tu enemigo está en apuros, ayúdalo. La razón que se da no es que tu enemigo lo merezca.