Libros
Éxodo 22
22/40

Éxodo 22Reina Valera 1909 · Biblia en audio

Escuchar Éxodo 22
Escuchar en

1CUANDO alguno hurtare buey u oveja, y le degollare o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas.

2Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que le hirió no será culpado de su muerte.

3Si el sol hubiere sobre él salido, el matador será reo de homicidio: el ladrón habrá de restituir cumplidamente; si no tuviere, será vendido por su hurto.

4Si fuere hallado con el hurto en la mano, sea buey o asno u oveja vivos, pagará el duplo.

5Si alguno hiciere pacer campo o viña, y metiere su bestia, y comiere la tierra de otro, de lo mejor de su tierra y de lo mejor de su viña pagará.

6Cuando rompiere un fuego, y hallare espinas, y fuere quemado montón, o haza, o campo, el que encendió el fuego pagará lo quemado.

7Cuando alguno diere a su prójimo plata o alhajas a guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrón se hallare, pagará el doble.

8Si el ladrón no se hallare, entonces el dueño de la casa será presentado a los jueces, para ver si ha metido su mano en la hacienda de su prójimo.

9Sobre todo negocio de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando uno dijere: Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo.

10Si alguno hubiere dado a su prójimo asno, o buey, u oveja, o cualquier otro animal a guardar, y se muriere, o se perniquebrare, o fuere llevado sin verlo nadie;

11Juramento de Jehová tendrá lugar entre ambos de que no echó su mano a la hacienda de su prójimo: y su dueño lo aceptará, y el otro no pagará.

12Mas si le hubiere sido hurtado, resarcirá a su dueño.

13Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, traerle ha testimonio, y no pagará lo arrebatado.

14Pero si alguno hubiere tomado prestada bestia de su prójimo, y fuere estropeada o muerta, ausente su dueño, deberá pagar la.

15Si el dueño estaba presente, no la pagará. Si era alquilada, él vendrá por su alquiler.

16Y si alguno engañare a alguna doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer.

17Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme al dote de las vírgenes.

18A la hechicera no dejarás que viva.

19Cualquiera que tuviere ayuntamiento con bestia, morirá.

20El que sacrificare a dioses, excepto a solo Jehová, será muerto.

21Y al extranjero no engañarás, ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.

22A ninguna viuda ni huérfano afligiréis.

23Que si tú llegas a afligirle, y él a mí clamare, ciertamente oiré yo su clamor;

24Y mi furor se encenderá, y os mataré a cuchillo, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos.

25Si dieres a mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura.

26Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a puestas del sol se lo volverás:

27Porque solo aquello es su cubierta, es aquel el vestido para cubrir sus carnes, en el que ha de dormir: y será que cuando él a mí clamare, yo entonces le oiré, porque soy misericordioso.

28No denostarás a los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.

29No dilatarás la primicia de tu cosecha, ni de tu licor: me darás el primogénito de tus hijos.

30Así harás con el de tu buey y de tu oveja: siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

31Y habéis de serme varones santos: y no comeréis carne arrebatada de las fieras en el campo; a los perros la echaréis.

Sobre Éxodo 22

¿Qué pasa aquí?

Siguen las leyes civiles: restitución por robo, responsabilidad por bienes dejados al cuidado de otro, leyes sobre la seducción y la dote, delitos capitales como la hechicería y el bestialismo, protección del extranjero, la viuda y el huérfano, préstamos sin interés al pobre, ofrendas de primicias y primogénitos, y la prohibición de comer carne despedazada por las fieras. El capítulo termina con el llamado a ser varones santos para Dios.

¿La idea principal?

La ley se inclina una y otra vez a proteger a quienes no tienen posición legal: el huérfano, la viuda, el extranjero, el deudor pobre. No son ocurrencias tardías, sino compromisos estructurales.

Una línea para recordar

21: "Y al extranjero no engañarás, ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto." La propia experiencia de opresión de Israel es el fundamento moral de cómo debe tratar a los demás.

El contexto

El campamento del Sinaí, una sociedad que forma su identidad legal. Estas leyes corresponden a un mundo pastoril y agrícola concreto: bueyes, viñas, grano prestado en tiempo de siembra. La dote por una hija no seducida y por una seducida difieren; el seductor paga la misma dote en cualquier caso. El detalle legal es denso porque los problemas sociales son reales.

¿Quién aparece?

No aparecen personajes individuales; las leyes se dirigen a "un hombre" en escenarios representativos: el ladrón, el vecino negligente, el seductor, el que presta, el acreedor. Dios habla de principio a fin como fuente de cada mandato.

Por qué importa

Las leyes de protección al extranjero aparecen más de treinta veces en la Torá, más que cualquier otra obligación social. El énfasis del Nuevo Testamento en la hospitalidad hacia los extranjeros bebe directamente de esta tradición. La prohibición de cobrar interés al pobre se convirtió en la base de siglos de ética judía del préstamo y fue citada en los debates eclesiásticos medievales sobre la usura.

Para cuando sientes...

Para cuando alguien ha usado su poder sobre ti y te preguntas si la ley se da cuenta. Este capítulo es Dios dándose cuenta, caso por caso, de que el pobre, la viuda y el forastero salen heridos cuando nadie está mirando.