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Éxodo 21
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Éxodo 21Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y ESTOS son los derechos que les propondrás.

2Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas el séptimo saldrá horro de balde.

3Si entró solo, solo saldrá: si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él.

4Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere parido hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.

5Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre:

6Entonces su amo lo hará llegar a los jueces, y harále llegar a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre.

7Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá como suelen salir los siervos.

8Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, permitirle ha que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.

9Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas.

10Si le tomare otra, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el débito conyugal.

11Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia sin dinero.

12El que hiriere a alguno, haciéndole así morir, él morirá.

13Mas el que no armó asechanzas, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te señalaré lugar al cual ha de huir.

14si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo, y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera.

15Y el que hiriere a su padre o a su madre, morirá.

16Asimismo el que robare una persona, y la vendiere, o se hallare en sus manos, morirá.

17Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre, morirá.

18si algunos riñeren, y alguno hiriere a su prójimo con piedra o con el puño, y no muriere, pero cayere en cama;

19Si se levantare y anduviere fuera sobre su báculo, entonces será el que le hirió absuelto: solamente le satisfará lo que estuvo parado, y hará que le curen.

20Y si alguno hiriere a su siervo o a su sierva con palo, y muriere bajo de su mano, será castigado:

21Mas si durare por un día o dos, no será castigado, porque su dinero es.

22Si algunos riñeren, e hiriesen a mujer preñada, y esta abortare, pero sin haber muerte, será penado conforme a lo que le impusiere el marido de la mujer y juzgaren los árbitros.

23Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,

24Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,

25Quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.

26Y cuando alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su sierva, y lo entortare, darále libertad por razón de su ojo.

27Y si sacare el diente de su siervo, o el diente de su sierva, por su diente le dejará ir libre.

28Si un buey acorneare hombre o mujer, y de resultas muriere, el buey será apedreado, y no se comerá su carne; mas el dueño del buey será absuelto.

29Pero si el buey era acorneador desde ayer y antes de ayer, y a su dueño le fue hecho requerimiento, y no lo hubiere guardado, y matare hombre o mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño.

30Si le fuere impuesto rescate, entonces dará por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto.

31Haya acorneado hijo, o haya acorneado hija, conforme a este juicio se hará con él.

32Si el buey acorneare siervo o sierva, pagará treinta siclos de plata su señor, y el buey será apedreado.

33Y si alguno abriere hoyo, o cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey o asno,

34El dueño de la cisterna pagará el dinero, resarciendo a su dueño, y lo que fue muerto será suyo.

35Y si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo, y este muriere, entonces venderán el buey vivo, y partirán el dinero de él, y también partirán el muerto.

36Mas si era notorio que el buey era acorneador de ayer y antes de ayer, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por buey, y el muerto será suyo.

Sobre Éxodo 21

¿Qué pasa aquí?

Dios entrega a Moisés la primera colección de leyes civiles y sociales. Los siervos hebreos sirven seis años y salen libres el séptimo. Los esclavos que aman a su amo y deciden quedarse son marcados junto al poste de la puerta. El homicidio se castiga con la muerte; el homicidio involuntario permite refugio. Normas para las lesiones personales, incluido el famoso "ojo por ojo, diente por diente", una restitución medida. Responsabilidad por los bueyes que embisten cuando el dueño conocía su conducta anterior. Las leyes cubren casos de esclavitud, violencia, muerte accidental y responsabilidad con un detalle concreto y humano.

¿La idea principal?

La ley del "ojo por ojo" no es una licencia para la venganza sin límites; es un tope a la represalia, que exige proporción en un mundo que no la tenía.

Una línea para recordar

24: "Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie," uno de los versículos más malentendidos de la Escritura: establece una justicia proporcional en lugar de autorizar la escalada.

El contexto

Sinaí, todavía en medio de la teofanía. Moisés pone por escrito estas leyes, pero la cultura legal a la que se dirigen es la realidad diaria de una sociedad de esclavos recién liberados: gente que acaba de vivir la servidumbre por deudas en Egipto recibe ahora leyes que regulan la servidumbre por deudas de siete años en su propia comunidad. La ironía está presente en el texto.

¿Quién aparece?

Dios sigue hablando a Moisés; las leyes se aplican a toda la comunidad y se dirigen a Moisés en segunda persona; los papeles mencionados incluyen amos, siervos, padres y dueños. No hay personajes individuales. Las leyes describen tipos de personas en situaciones típicas.

Por qué importa

Los códigos legales del antiguo Cercano Oriente, como el de Hammurabi, son anteriores a estas leyes y comparten algunas semejanzas de estructura, pero el Código de la Alianza tiene acentos propios: el esclavo sale libre el séptimo año, el siervo que ama a su amo elige quedarse, y la ley de lesiones protege incluso a los esclavos frente a sus dueños. Jesús interpreta el "ojo por ojo" en Mateo 5 proponiendo algo que va más allá.

Para cuando sientes...

Para cuando intentas entender cómo un Dios justo podía respaldar estas estructuras sociales. Este capítulo premia la lectura lenta: las leyes son más humanas que su momento cultural y menos que lo que Jesús enseñará después. La trayectoria importa.