Éxodo 19Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1AL mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en aquel día vinieron al desierto de Sinaí.
2Porque partieron de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y asentaron en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte.
3Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y denunciarás a los hijos de Israel:
4Vosotros visteis lo que hice a los Egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí.
5Ahora pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.
6Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
7Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y propuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado.
8Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho haremos. Y Moisés refirió las palabras del pueblo a Jehová.
9Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre. Y Moisés denunció las palabras del pueblo a Jehová.
10Y Jehová dijo a Moisés: Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana, y laven sus vestidos;
11Y estén apercibidos para el día tercero, porque al tercer día Jehová descenderá, a ojos de todo el pueblo, sobre el monte de Sinaí.
12Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subáis al monte, ni toquéis a su término: cualquiera que tocare el monte, de seguro morirá:
13No le tocará mano, mas será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá. En habiendo sonado largamente la bocina, subirán al monte.
14Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo; y lavaron sus vestidos.
15Y dijo al pueblo: Estad apercibidos para el tercer día; no lleguéis a mujer.
16Y aconteció al tercer día cuando vino la mañana, que vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y estremecióse todo el pueblo que estaba en el real.
17Y Moisés sacó del real al pueblo a recibir a Dios; y pusiéronse a lo bajo del monte.
18Y todo el monte de Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego: y el humo de él subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremeció en gran manera.
19Y el sonido de la bocina iba esforzándose en extremo: Moisés hablaba, y Dios le respondía en voz.
20Y descendió Jehová sobre el monte de Sinaí, sobre la cumbre del monte: y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.
21Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, requiere al pueblo que no traspasen el término por ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos.
22Y también los sacerdotes que se llegan a Jehová, se santifiquen, porque Jehová no haga en ellos estrago.
23Y Moisés dijo a Jehová: El pueblo no podrá subir al monte de Sinaí, porque tú nos has requerido diciendo: Señala términos al monte, y santifícalo.
24Y Jehová le dijo: Ve, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo: mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el término por subir a Jehová, porque no haga en ellos estrago.
25Entonces Moisés descendió al pueblo, y habló con ellos.
Sobre Éxodo 19
¿Qué pasa aquí?
Tres meses después de salir de Egipto, Israel acampa en el monte Sinaí. Dios llama a Moisés a subir al monte con una propuesta: si guardáis mi pacto, seréis un reino de sacerdotes y una nación santa. El pueblo acepta a una voz. Dios le dice a Moisés que lo prepare: lavar la ropa, abstenerse, poner límites alrededor del monte durante tres días. Al tercer día hay truenos, relámpagos, una nube espesa, sonido de bocina, fuego y humo. Todo el monte se estremece. Dios desciende. Moisés sube. Dios lo envía de vuelta para advertir otra vez al pueblo que no traspase el límite.
¿La idea principal?
El pacto del Sinaí no se entrega a un público pasivo; Israel da su consentimiento explícito antes de que se pronuncie un solo mandamiento.
Una línea para recordar
6: "Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa." La identidad que define el propósito de Israel en cada libro que sigue.
El contexto
El monte Sinaí, un pico de granito en el sur de la península del Sinaí, probablemente Jebel Musa o una cumbre cercana. Es principio del verano. El pueblo acampa en el valle de abajo. El terreno de granito del Sinaí produce tormentas eléctricas espectaculares. El sonido de bocina descrito quizá sea un toque de shofar que forma parte de la teofanía misma. El límite de piedras alrededor de la base del monte es una línea real: si la cruzas, mueres.
¿Quién aparece?
Dios propone formalmente por primera vez la relación de pacto; Moisés media entre lo divino y el pueblo, llevando y trayendo palabras; el pueblo responde a una con un "haremos"; los sacerdotes, una clase que al parecer ya existe, deben santificarse de manera especial.
Por qué importa
La teofanía del Sinaí es el momento público y atronador del pacto. El consentimiento colectivo del pueblo es inusual en los tratados del antiguo Cercano Oriente, donde los vasallos no negocian. Pedro cita "reino de sacerdotes, nación santa" en 1 Pedro 2 y lo aplica a la iglesia. Las imágenes de Apocalipsis 4 toman directamente de esta escena.
Para cuando sientes...
Para cuando estás a punto de enfrentarte a algo que te pedirá todo y necesitas un momento para prepararte en lugar de lanzarte de golpe. La preparación de tres días no es una demora ceremonial; es un regalo de intención antes del momento más importante de la historia de Israel.