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Éxodo 17
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Éxodo 17Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y TODA la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin, por sus jornadas, al mandamiento de Jehová, y asentaron el campo en Refidim: y no había agua para que el pueblo bebiese.

2Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿ Por qué altercáis conmigo? ¿ por qué tentáis a Jehová?

3Así que el pueblo tuvo allí sed de agua, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿ Por qué nos hiciste subir de Egipto, para matarnos de sed a nosotros, y a nuestros hijos, y a nuestros ganados?

4Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿ Qué haré con este pueblo? de aquí a un poco me apedrearán.

5Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara, con que heriste el río, y ve:

6He aquí que yo estoy delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y herirás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.

7Y llamó el nombre de aquel lugar Masah y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron a Jehová, diciendo: ¿Está, pues, Jehová entre nosotros, o no?

8Y vino Amalec, y peleó con Israel en Refidim.

9Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal, pelea con Amalec: mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.

10E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando con Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.

11Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec.

12Y las manos de Moisés estaban pesadas; por lo que tomaron una piedra, y pusiéronla debajo de él, y se sentó sobre ella: y Aarón y Hur sustentaban sus manos, el uno de una parte y el otro de otra; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.

13Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.

14Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que del todo tengo de raer la memoria de Amalec de debajo del cielo.

15Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi;

16Y dijo: Por cuanto la mano sobre el trono de Jehová, Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación.

Sobre Éxodo 17

¿Qué pasa aquí?

Israel acampa en Refidim sin agua. La congregación contiende con Moisés y tienta a Dios: ¿está Jehová entre nosotros, o no? Moisés clama a Dios porque el pueblo está a punto de apedrearlo. Dios le dice a Moisés que golpee la peña en Horeb; brota agua. Moisés llama al lugar Masah y Meriba, tentación y rencilla. Luego Amalec ataca. Josué dirige a Israel en la batalla mientras Moisés mantiene los brazos en alto sobre el collado; cuando bajan sus brazos, Israel retrocede, y cuando los alza, Israel prevalece. Aarón y Hur sostienen sus brazos hasta la puesta del sol. Israel gana. Dios jura borrar la memoria de Amalec.

¿La idea principal?

La batalla contra Amalec no se gana solo con la fuerza de combate, sino con una intercesión sostenida y acompañada desde el collado que domina el campo de batalla.

Una línea para recordar

12: "Y las manos de Moisés estaban pesadas; por lo que tomaron una piedra, y pusiéronla debajo de él, y se sentó sobre ella: y Aarón y Hur sustentaban sus manos, el uno de una parte y el otro de otra" Incluso el líder necesita personas que le sostengan los brazos.

El contexto

Refidim, probablemente en las tierras altas del Sinaí occidental. Amalec es una confederación de tribus nómadas que controlaba las rutas comerciales del desierto. Atacar una columna lenta de antiguos esclavos, con mujeres, niños y ganado, es puro oportunismo. El collado le da a Moisés un lugar donde todos pueden verlo. Esa visibilidad importa: las tropas de Josué en la llanura miran los brazos.

¿Quién aparece?

Moisés enfrenta a la vez la sed del pueblo y su posible violencia; Josué manda en el campo, en su primera aparición en la Escritura; Aarón sostiene un brazo, Hur el otro; Amalec ataca por la retaguardia, apuntando a los débiles y cansados al final de la columna.

Por qué importa

Deuteronomio 25 describe el ataque de Amalec contra la retaguardia de Israel como un golpe a los que estaban débiles y cansados, no una pelea justa. La victoria de los brazos alzados se convierte en base de la teología de la oración intercesora en ambos Testamentos. Hur desaparece después de este capítulo; la tradición lo identifica más tarde como hijo de María.

Para cuando sientes...

Para cuando estás agotado en medio de algo que te exige seguir adelante y necesitas personas que estén presentes de verdad, que se sienten contigo y te sostengan. Aarón y Hur no pelean. Se aseguran de que Moisés pueda.