Esdras 4Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y OYENDO los enemigos de Judá y de Benjamín, que los venidos de la cautividad edificaban el templo de Jehová Dios de Israel,
2Llegáronse a Zorobabel, y a los cabezas de los padres, y dijéronles: Edificaremos con vosotros, porque como vosotros buscaremos a vuestro Dios, y a él sacrificamos desde los días de Esar-hadón rey de Asiria, que nos hizo subir aquí.
3Y díjoles Zorobabel, y Jesuá, y los demás cabezas de los padres de Israel: No nos conviene edificar con vosotros casa a nuestro Dios, sino que nosotros solos la edificaremos a Jehová Dios de Israel, como nos mandó el rey Ciro, rey de Persia.
4Mas el pueblo de la tierra debilitaba las manos del pueblo de Judá, y los arredraban de edificar.
5Cohecharon además contra ellos consejeros para disipar su consejo, todo el tiempo de Ciro rey de Persia, y hasta el reinado de Darío rey de Persia.
6Y en el reinado de Asuero, en el principio de su reinado, escribieron acusaciones contra los moradores de Judá y de Jerusalem.
7Y en días de Artajerjes, Bislam, Mitrídates, Tabeel, y los demás sus compañeros, escribieron a Artajerjes rey de Persia; y la escritura de la carta estaba hecha en siriaco, y declarada en siriaco.
8Rehum canciller, y Simsai secretario, escribieron una carta contra Jerusalem al rey Artajerjes, como se sigue.
9Entonces Rehum canciller, y Simsai secretario, y los demás sus compañeros, los Dineos, y los Afarsataceos, Tefarleos, Afarseos, los Ercueos, los Babilonios, Susanqueos, Dieveos, y Elamitas;
10Y los demás pueblos que el grande y glorioso Asnapar trasportó, e hizo habitar en las ciudades de Samaria, y los demás de la otra parte del río, etcétera, escribieron.
11Este es el traslado de la carta que enviaron: Al rey Artajerjes: Tus siervos de la otra parte del río, etcétera.
12Sea notorio al rey, que los Judíos que subieron de ti a nosotros, vinieron a Jerusalem; y edifican la ciudad rebelde y mala, y han erigido los muros; y compuesto los fundamentos.
13Ahora, notorio sea al rey, que si aquella ciudad fuere reedificada, y los muros fueren establecidos, el tributo, pecho, y rentas no darán, y el catastro de lo reyes será menoscabado.
14Ya pues que estamos mantenidos de palacio, no nos es justo ver el menosprecio del rey: hemos enviado por tanto, y hécho lo saber al rey,
15Para que busque en el libro de las historias de nuestros padres; y hallarás en el libro de las historias, y sabrás que esta ciudad es ciudad rebelde, y perjudicial a los reyes y a las provincias, y que de tiempo antiguo forman en medio de ella rebeliones; por lo que esta ciudad fue destruída.
16Hacemos saber al rey, que si esta ciudad fuere edificada, y erigidos sus muros, la parte allá del río no será tuya.
17El rey envió esta respuesta a Rehum canciller, y a Simsai secretario, y a los demás sus compañeros que habitan en Samaria, y a los demás de la parte allá del río: Paz, etc.
18La carta que nos enviasteis claramente fue leída delante de mí.
19Y por mí fue dado mandamiento, y buscaron, y hallaron que aquella ciudad de tiempo antiguo se levanta contra los reyes, y se rebela, y se forma en ella sedición:
20Y que reyes fuertes hubo en Jerusalem, quienes señorearon en todo lo que está a la parte allá del río; y que tributo, y pecho, y rentas se les daba.
21Ahora pues dad orden que cesen aquellos hombres, y no sea esa ciudad edificada, hasta que por mí sea dado mandamiento.
22Y mirad bien que no hagáis error en esto: ¿ por qué habrá de crecer el daño para perjuicio de los reyes?
23Entonces, cuando el traslado de la carta del rey Artajerjes fue leído delante de Rehum, y de Simsai secretario, y sus compañeros, fueron prestamente a Jerusalem a los Judíos, e hiciéronles cesar con poder y fuerza.
24Cesó entonces la obra de la casa de Dios, la cual estaba en Jerusalem: y cesó hasta el año segundo del reinado de Darío rey de Persia.
Sobre Esdras 4
¿Qué pasa aquí?
Los habitantes del lugar se ofrecen a ayudar a construir el templo, alegando que adoran al mismo Dios desde que Asiria los asentó allí. Zorobabel se niega. Entonces ellos pasan años presionando a los funcionarios persas para detener la construcción, escribiendo acusaciones contra Jerusalén a varios reyes. Bajo Artajerjes logran paralizar la obra por completo. La construcción queda congelada hasta el reinado de Darío.
¿La idea principal?
La oposición a la restauración llega primero como una oferta amistosa y luego como una campaña política, y hacen falta paciencia y persistencia cuando los enemigos tienen mejores contactos que tú.
Una línea para recordar
4: "Mas el pueblo de la tierra debilitaba las manos del pueblo de Judá, y los arredraban de edificar." No un solo ataque dramático, sino un desgaste sostenido de la moral.
El contexto
Los samaritanos, o los pueblos que Asiria asentó en el norte, tenían sus propias prácticas religiosas que mezclaban la adoración a Jehová con otras tradiciones. Su oferta de ayuda pudo haber sido sincera, pero aceptarla habría diluido el carácter claramente judaíta de la comunidad reconstruida. La negativa de Zorobabel es a la vez políticamente astuta y teológicamente firme.
¿Quién aparece?
Zorobabel y Jesúa, que rechazan la oferta; los enemigos de Judá, que pasan de ayudantes a acusadores; Rehum el canciller y Simsai el escriba, que redactan la queja formal; Artajerjes, que ordena la paralización.
Por qué importa
Este capítulo llama la atención porque salta hacia adelante en el tiempo e inserta cartas de reinados posteriores para ilustrar un patrón que atraviesa varias generaciones. La oposición es persistente e institucional. Los exiliados no enfrentan solo hostilidad local, sino todo el peso de la correspondencia imperial vuelta en su contra.
Para cuando sientes...
Para cuando has empezado algo bueno y la resistencia parece desproporcionada para la amenaza que representas. La obra se detiene aquí, y sigue detenida durante años.