Esdras 2Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y ESTOS son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de la transmigración que Nabucodonosor rey de Babilonia hizo traspasar a Babilonia, y que volvieron a Jerusalem y a Judá, cada uno a su ciudad:
2Los cuales vinieron con Zorobabel, Jesuá, Nehemías, Seraías, Reelaías, Mardoqueo, Bilsán, Mispar, Bigvai, Rehum y Baana. La cuenta de los varones del pueblo de Israel:
3Los hijos de Paros, dos mil ciento setenta y dos;
4Los hijos de Sefatías, trescientos setenta y dos;
5Los hijos de Ara, setecientos setenta y cinco;
6Los hijos de Pahat-moab, de los hijos de Josué y de Joab, dos mil ochocientos y doce;
7Los hijos de Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro;
8Los hijos de Zatu, novecientos cuarenta y cinco;
9Los hijos de Zacai, setecientos y sesenta;
10Los hijos de Bani, seiscientos cuarenta y dos;
11Los hijos de Bebai, seiscientos veinte y tres;
12Los hijos de Azgad, mil doscientos veinte y dos;
13Los hijos de Adonicam, seiscientos sesenta y seis;
14Los hijos de Bigvai, dos mil cincuenta y seis;
15Los hijos de Adin, cuatrocientos cincuenta y cuatro;
16Los hijos de Ater, de Ezequías, noventa y ocho;
17Los hijos de Besai, trescientos veinte y tres;
18Los hijos de Jora, ciento y doce;
19Los hijos de Hasum, doscientos veinte y tres;
20Los hijos de Gibar, noventa y cinco;
21Los hijos de Belén, ciento veinte y tres;
22Los varones de Netofa, cincuenta y seis;
23Los varones de Anatot, ciento veinte y ocho;
24Los hijos de Asmavet, cuarenta y dos;
25Los hijos de Quiriat-jearim, Cafira, y Beerot, setecientos cuarenta y tres;
26Los hijos de Rama y Gabaa, seiscientos veinte y uno;
27Los varones de Micmas, ciento veinte y dos;
28Los varones de Bet-el y Hai, doscientos veinte y tres;
29Los hijos de Nebo, cincuenta y dos;
30Los hijos de Magbis, ciento cincuenta y seis;
31Los hijos del otro Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro;
32Los hijos de Harim, trescientos y veinte;
33Los hijos de Lod, Hadid, y Ono, setecientos veinte y cinco;
34Los hijos de Jericó, trescientos cuarenta y cinco;
35Los hijos de Senaa, tres mil seiscientos y treinta;
36Los sacerdotes: los hijos de Jedaía, de la casa de Jesuá, novecientos setenta y tres;
37Los hijos de Imer, mil cincuenta y dos;
38Los hijos de Pasur, mil doscientos cuarenta y siete;
39Los hijos de Harim, mil diez y siete.
40Los Levitas: los hijos de Jesuá y de Cadmiel, de los hijos de Odovías, setenta y cuatro.
41Los cantores: los hijos de Asaf, ciento veinte y ocho.
42Los hijos de los porteros: los hijos de Salum, los hijos de Ater, los hijos de Talmón, los hijos de Acub, los hijos de Hatita, los hijos de Sobai; en todos, ciento treinta y nueve.
43Los Netineos: los hijos de Siha, los hijos de Hasufa, los hijos de Tabaot,
44Los hijos de Queros, los hijos de Siaa, los hijos de Padón;
45Los hijos de Lebana, los hijos de Hagaba, los hijos de Acub;
46Los hijos de Hagab, los hijos de Samlai, los hijos de Hanán;
47Los hijos de Gidel, los hijos de Gaher, los hijos de Reaía;
48Los hijos de Resin, los hijos de Necoda, los hijos de Gazam;
49Los hijos de Uza, los hijos de Paseah, los hijos de Besai;
50Los hijos de Asena, los hijos de Meunim, los hijos de Nefusim;
51Los hijos de Bacbuc, los hijos de Hacusa, los hijos de Harhur;
52Los hijos de Bazlut, los hijos de Mehida, los hijos de Harsa;
53Los hijos de Barcos, los hijos de Sísera, los hijos de Tema;
54Los hijos de Nesía, los hijos de Hatifa.
55Los hijos de los siervos de Salomón: los hijos de Sotai, los hijos de Soferet, los hijos de Peruda;
56Los hijos de Jaala, los hijos de Darcón, los hijos de Gidel;
57Los hijos de Sefatías, los hijos de Hatil, los hijos de Poqueret-hazebaim, los hijos de Ami.
58Todos los Netineos, e hijos de los siervos de Salomón, trescientos noventa y dos.
59Y estos fueron los que subieron de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Adán, e Imer, los cuales no pudieron mostrar la casa de sus padres, ni su linaje, si eran de Israel:
60Los hijos de Delaía, los hijos de Tobías, los hijos de Necoda, seiscientos cincuenta y dos.
61Y de los hijos de los sacerdotes: los hijos de Abaía, los hijos de Cos, los hijos de Barzilai, el cual tomó mujer de las hijas de Barzilai Galaadita, y fue llamado del nombre de ellas.
62Estos buscaron su registro de genealogías, y no fue hallado; y fueron echados del sacerdocio.
63Y el gobernador les dijo que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote con Urim y Tumim.
64Toda la congregación, unida como un solo hombre, era de cuarenta y dos mil trescientos y sesenta,
65Sin sus siervos y siervas, los cuales eran siete mil trescientos treinta y siete: y tenían doscientos cantores y cantoras.
66Sus caballos eran setecientos treinta y seis; sus mulos, doscientos cuarenta y cinco;
67Sus camellos, cuatrocientos treinta y cinco; asnos, seis mil setecientos y veinte.
68Y algunos de los cabezas de los padres, cuando vinieron a la casa de Jehová la cual estaba en Jerusalem, ofrecieron voluntariamente para la casa de Dios, para levantarla en su asiento.
69Según sus fuerzas dieron al tesorero de la obra sesenta y un mil dracmas de oro, y cinco mil libras de plata, y cien túnicas sacerdotales.
70Y habitaron los sacerdotes, y los Levitas, y los del pueblo, y los cantores, y los porteros y los Netineos, en sus ciudades; y todo Israel en sus ciudades.
Sobre Esdras 2
¿Qué pasa aquí?
Una lista detallada registra a todos los que volvieron en la primera ola: familias por nombre ancestral, sacerdotes, levitas, cantores, porteros, sirvientes del templo. Las cifras llegan a decenas de miles. Algunos no pueden probar su linaje y quedan excluidos del sacerdocio hasta que se verifique. El total llega a casi cincuenta mil personas. Dan ofrendas para reedificar el templo en Jerusalén.
¿La idea principal?
La comunidad que regresa es nombrada y contada, persona por persona, porque la identidad y la pertenencia no son abstracciones cuando reconstruyes una nación desde cero.
Una línea para recordar
64: "Toda la congregación, unida como un solo hombre, era de cuarenta y dos mil trescientos y sesenta," Una cifra desnuda que representa a cada familia que eligió dejar una vida asentada en Babilonia por una ciudad en ruinas que nunca había visto.
El contexto
Estas familias habían vivido en Babilonia hasta setenta años. Algunos eran exiliados de segunda generación que solo conocían Judá por historias. Volver significaba cambiar una sociedad conocida y que funcionaba por una patria descrita en escombros. La lista captura un momento de desposesión voluntaria: gente que elige su herencia por encima de su comodidad.
¿Quién aparece?
Zorobabel y Jesúa, que encabezan la columna; los distintos jefes de familia, enumerados por nombre; los sacerdotes cuya genealogía no pudo verificarse; el gobernador, una figura de gobernador que decide los casos dudosos.
Por qué importa
Listas como esta parecen tediosas hasta que recuerdas lo que representan: un pueblo que se negó a desaparecer. Muchos habían nacido en Babilonia y podían haberse quedado. Los nombres conservan decisiones individuales. Más adelante, Nehemías leerá esta misma lista en voz alta a una Jerusalén restaurada, tratándola como un documento fundacional.
Para cuando sientes...
Para cuando te sientes un número pequeño en un mundo grande. Este capítulo no es más que nombres y cifras, y ese es justamente el punto: cada persona que volvió fue vista y registrada.