Daniel 6Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1PARECIÓ bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte gobernadores, que estuviesen en todo el reino.
2Y sobre ellos tres presidentes, de los cuales Daniel era el uno, a quienes estos gobernadores diesen cuenta, porque el rey no recibiese daño.
3Pero el mismo Daniel era superior a estos gobernadores y presidentes, porque había en él más abundancia de espíritu: y el rey pensaba de ponerlo sobre todo el reino.
4Entonces los presidentes y gobernadores buscaban ocasiones contra Daniel por parte del reino; mas no podían hallar alguna ocasión o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue en él hallado.
5Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna, si no la hallamos contra él en la ley de su Dios.
6Entonces estos gobernadores y presidentes se juntaron delante del rey, y le dijeron así: Rey Darío, para siempre vive:
7Todos los presidentes del reino, magistrados, gobernadores, grandes, y capitanes, han acordado por consejo promulgar un real edicto, y confirmarlo, que cualquiera que demandare petición de cualquier dios u hombre en el espacio de treinta días, sino de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones.
8Ahora, oh rey, confirma el edicto, y firma la escritura, para que no se pueda mudar, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no se revoca.
9Firmó pues el rey Darío la escritura y el edicto.
10Y Daniel, cuando supo que la escritura estaba firmada, entróse en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que estaban hacia Jerusalem, hincábase de rodillas tres veces al día, y oraba, y confesaba delante de su Dios, como lo solía hacer antes.
11Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando delante de su Dios.
12Llegáronse luego, y hablaron delante del rey acerca del edicto real: ¿ No has confirmado edicto que cualquiera que pidiere a cualquier dios u hombre en el espacio de treinta días, excepto a ti, oh rey, fuese echado en el foso de los leones? Respondió el rey y dijo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no se abroga.
13Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel que es de los hijos de la cautividad de los Judíos, no ha hecho cuenta de ti, oh rey, ni del edicto que confirmaste; antes tres veces al día hace su petición.
14El rey entonces, oyendo el negocio, pesóle en gran manera, y sobre Daniel puso cuidado para librarlo; y hasta puestas del sol trabajó para librarle.
15Empero aquellos hombres se reunieron cerca del rey, y dijeron al rey: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia, que ningún decreto u ordenanza que el rey confirmare pueda mudarse.
16Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y echáronle en el foso de los leones. Y hablando el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.
17Y fue traída una piedra, y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo, y con el anillo de sus príncipes, porque el acuerdo acerca de Daniel no se mudase.
18Fuése luego el rey a su palacio, y acostóse ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño.
19El rey, por tanto, se levantó muy de mañana, y fue apriesa al foso de los leones:
20Y llegándose cerca del foso llamó a voces a Daniel con voz triste: y hablando el rey dijo a Daniel: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves ¿ te ha podido librar de los leones?
21Entonces habló Daniel con el rey: oh rey, para siempre vive.
22El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de él se halló en mí justicia: y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho lo que no debiese.
23Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso: y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque creyó en su Dios.
24Y mandándolo el rey fueron traídos aquellos hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones, ellos, sus hijos, y sus mujeres; y aun no habían llegado al suelo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos, y quebrantaron todos sus huesos.
25Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones, y lenguas, que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada:
26De parte mía es puesta ordenanza, que en todo el señorío de mi reino todos teman y tiemblen de la presencia del Dios de Daniel: porque él es el Dios viviente y permanente por todos los siglos, y su reino tal que no será deshecho, y su señorío hasta el fin.
27Que salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; el cual libró a Daniel del poder de los leones.
28Y este Daniel fue prosperado durante el reinado de Darío, y durante el reinado de Ciro, Persa.
Sobre Daniel 6
¿Qué pasa aquí?
Bajo Darío de Media, Daniel es nombrado administrador principal y sus rivales conspiran contra él. Como no pueden hallarle falta legítima, maquinan una ley que prohíbe orar a nadie que no sea el rey durante treinta días. Daniel ora abiertamente tres veces al día, como siempre. Lo echan en el foso de los leones. Darío pasa la noche en ayuno. Al amanecer corre al foso, llama a Daniel y lo encuentra ileso. Los acusadores de Daniel son echados dentro y destruidos. Darío promulga un decreto que honra al Dios de Daniel.
¿La idea principal?
La fidelidad practicada en público cuando cuesta no es terquedad; es un testimonio que dura más que cualquier decreto.
Una línea para recordar
10: "Y Daniel, cuando supo que la escritura estaba firmada, entróse en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que estaban hacia Jerusalem, hincábase de rodillas tres veces al día, y oraba, y confesaba delante de su Dios, como lo solía hacer antes." No cambia nada. Ese es justamente el punto.
El contexto
Persia acaba de absorber a Babilonia, hacia los años 539 a 538 a. C. La nueva administración está reorganizando el imperio. Daniel probablemente ronda los ochenta años, y todavía es lo bastante confiable como para ser puesto por encima de cientos de gobernadores regionales. La queja de sus enemigos dice mucho: lo único que pueden reprocharle es que ora a su Dios.
¿Quién aparece?
Daniel, ahora alto funcionario bajo el dominio persa, fiel sin teatro; Darío, que aprecia a Daniel, se atrapa a sí mismo con la ley y corre al foso con la primera luz; los sátrapas y gobernadores que fabrican la trampa; el ángel que cierra la boca de los leones.
Por qué importa
El capítulo 6 cierra la sección de relatos de la corte en Daniel y refleja el capítulo 3: fidelidad personal, un gobernante que respeta al fiel pero no puede protegerlo, rescate divino y un rey pagano que emite un decreto en honor de Dios. Juntos, los dos capítulos forman la columna vertebral de la teología práctica del exilio que propone el libro.
Para cuando sientes...
Para cuando todos saben que vas a mantenerte fiel a algo que está a punto de costarte, y tú no das un discurso, simplemente dejas tu ventana abierta. La dignidad de la rutina de Daniel es toda la historia.