2 Samuel 16Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y COMO David pasó un poco de la cumbre del monte, he aquí Siba, el criado de Mefi-boset, que lo salía a recibir con un par de asnos enalbardados, y sobre ellos doscientos panes, y cien hilos de pasas, y cien panes de higos secos, y un cuero de vino.
2Y dijo el rey a Siba: ¿ Qué es esto? Y Siba respondió: Los asnos son para la familia del rey, en que suban; los panes y la pasa para los criados, que coman; y el vino, para que beban los que se cansaren en el desierto.
3Y dijo el rey: ¿ Dónde está el hijo de tu señor? Y Siba respondió al rey: He aquí él se ha quedado en Jerusalem, porque ha dicho: Hoy me devolverá la casa de Israel el reino de mi padre.
4Entonces el rey dijo a Siba: He aquí, sea tuyo todo lo que tiene Mefi-boset. Y respondió Siba inclinándose: Rey señor mío, halle yo gracia delante de ti.
5Y vino el rey David hasta Bahurim: y he aquí, salía uno de la familia de la casa de Saúl, el cual se llamaba Semei, hijo de Gera; y salía maldiciendo,
6Y echando piedras contra David, y contra todos los siervos del rey David: y todo el pueblo, y todos los hombres valientes estaban a su diestra y a su siniestra.
7Y decía Semei, maldiciéndole: Sal, sal, varón de sangres, y hombre de Belial:
8Jehová te ha dado el pago de toda la sangre de la casa de Saúl, en lugar del cual tú has reinado: mas Jehová ha entregado el reino en mano de tu hijo Absalom; y hete aquí sorprendido en tu maldad, porque eres varón de sangres.
9Entonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: ¿ Por qué maldice este perro muerto a mi señor el rey? Yo te ruego que me dejes pasar, y quitaréle la cabeza.
10Y el rey respondió: ¿ Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? El maldice así, porque Jehová le ha dicho que maldiga a David: ¿ quién pues le dirá: Por qué lo haces así?
11Y dijo David a Abisai y a todos sus siervos: He aquí, mi hijo que ha salido de mis entrañas, acecha a mi vida: ¿ cuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadle que maldiga, que Jehová se lo ha dicho.
12Quizá mirará Jehová a mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy.
13Y como David y los suyos iban por el camino, Semei iba por el lado del monte delante de él, andando y maldiciendo, y arrojando piedras delante de él, y esparciendo polvo.
14Y el rey y todo el pueblo que con él estaba, llegaron fatigados, y descansaron allí.
15Y Absalom y todo el pueblo, los varones de Israel, entraron en Jerusalem, y con él Ahitofel.
16Y acaeció luego, que como Husai Arquita amigo de David hubo llegado a Absalom, díjole Husai: Viva el rey, viva el rey.
17Y Absalom dijo a Husai: ¿ Este es tu agradecimiento para con tu amigo? ¿ por qué no fuiste con tu amigo?
18Y Husai respondió a Absalom: No: antes al que eligiere Jehová y este pueblo y todos los varones de Israel, de aquel seré yo, y con aquel quedaré.
19Y a quién había yo de servir? ¿ no es a su hijo? Como he servido delante de tu padre, así seré delante de ti.
20Entonces dijo Absalom a Ahitofel: Consultad qué haremos.
21Y Ahitofel dijo a Absalom: Entra a las concubinas de tu padre, que él dejó para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible a tu padre, y así se esforzarán las manos de todos los que están contigo.
22Entonces pusieron una tienda a Absalom sobre el terrado, y entró Absalom a las concubinas de su padre, en ojos de todo Israel.
23Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si consultaran la palabra de Dios. Tal era el consejo de Ahitofel, así con David como con Absalom.
Sobre 2 Samuel 16
¿Qué pasa aquí?
Mientras David huye, Siba le lleva provisiones y afirma que Mefi-boset se ha quedado para reclamar el trono de su abuelo. David le concede a Siba todas las tierras de Mefi-boset. Semei hijo de Gera, un benjamita del clan de Saúl, maldice abiertamente a David arrojándole piedras y polvo. Abisai quiere cortarle la cabeza; David lo detiene. En Jerusalén, Husai llega y se presenta ante Absalom. Ahitofel aconseja a Absalom que se acueste públicamente con las concubinas de David, cumpliendo la profecía de Natán.
¿La idea principal?
En el peor día de David, sus enemigos lo maldicen en la cara y su propio consejero hace pública su humillación. Él lo absorbe todo sin represalias.
Una línea para recordar
11: "Y dijo David a Abisai y a todos sus siervos: He aquí, mi hijo que ha salido de mis entrañas, acecha a mi vida: ¿ cuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadle que maldiga, que Jehová se lo ha dicho." David entiende su humillación como parte de la obra de Dios, no solo como el odio de Semei.
El contexto
Hacia el año 979 a.C., el día de la huida de Jerusalén. La aldea de Semei, Bahurim, estaba en la ruta que bajaba del monte de las Olivas hacia el Jordán. Semei había esperado este momento; sigue el camino por la ladera arrojando piedras y gritando. La imagen de un rey apedreado con tierra por un particular mientras sus guardias se contienen es deliberadamente humillante.
¿Quién aparece?
Siba, oportunista y probablemente mintiendo sobre Mefi-boset; Semei, cuya maldición es visceral y específica, llamando a David hombre de sangre; David, que se niega a hacerlo callar; Husai, ya infiltrado en la corte de Absalom; Ahitofel, que aconseja a Absalom hacer su rebelión públicamente irreversible.
Por qué importa
Del consejo de Ahitofel se dice que era como consultar la palabra de Dios, por lo confiable. Eso hace su fracaso final más devastador y más cargado de sentido teológico. Husai es el contrapeso: una figura mayor y de confianza que socavará el brillante consejo de Ahitofel con un consejo más lento y aparentemente sensato, ganándole a David el tiempo que necesita.
Para cuando sientes...
Para cuando vas huyendo y alguien se detiene a decirte todo lo que cree que está mal contigo. David sigue caminando. No se defiende. Dice que Jehová le ha mandado ser maldecido hoy.