2 Reyes 22Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1CUANDO Josías comenzó a reinar era de ocho años, y reinó en Jerusalem treinta y un años. El nombre de su madre fue Idida hija de Adaía de Boscat.
2E hizo lo recto en ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a diestra ni a siniestra.
3Y a los dieciocho años del rey Josías, fue que envió el rey a Safán hijo de Azalía, hijo de Mesulam, escriba, a la casa de Jehová, diciendo:
4Ve a Hilcías, sumo sacerdote: dile que recoja el dinero que se ha metido en la casa de Jehová, que han juntado del pueblo los guardianes de la puerta,
5Y que lo pongan en manos de los que hacen la obra, que tienen cargo de la casa de Jehová, y que lo entreguen a los que hacen la obra de la casa de Jehová, para reparar las aberturas de la casa:
6A los carpinteros, a los maestros y albañiles, para comprar madera y piedra de cantería para reparar la casa;
7Y que no se les cuente el dinero cuyo manejo se les confiare, porque ellos proceden con fidelidad.
8Entonces dijo el sumo sacerdote Hilcías a Safán escriba: El libro de la ley he hallado en la casa de Jehová. E Hilcías dio el libro a Safán, y leyólo.
9Viniendo luego Safán escriba al rey, dio al rey la respuesta, y dijo: Tus siervos han juntado el dinero que se halló en el templo, y lo han entregado en poder de los que hacen la obra, que tienen cargo de la casa de Jehová.
10Asimismo Safán escriba declaró al rey, diciendo: Hilcías el sacerdote me ha dado un libro. Y leyólo Safán delante del rey.
11Y cuando el rey hubo oído las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestidos.
12Luego mandó el rey a Hilcías el sacerdote, y a Ahicam hijo de Safán, y a Acbor hijo de Micaía, y a Safán escriba, y a Asaía siervo del rey, diciendo:
13Id, y preguntad a Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado: porque grande ira de Jehová es la que ha sido encendida contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito.
14Entonces fue Hilcías el sacerdote, y Ahicam y Acbor y Safán y Asaía, a Hulda profetisa, mujer de Salum hijo de Ticva hijo de Araas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalem en la segunda parte de la ciudad, y hablaron con ella.
15Y ella les dijo: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Decid al varón que os envió a mí:
16Así dijo Jehová: He aquí yo traigo mal sobre este lugar, y sobre los que en él moran, a saber, todas las palabras del libro que ha leído el rey de Judá:
17Por cuanto me dejaron a mí, y quemaron perfumes a dioses ajenos, provocándome a ira en toda obra de sus manos; y mi furor se ha encendido contra este lugar, y no se apagará.
18Mas al rey de Judá que os ha enviado para que preguntaseis a Jehová, diréis así: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por cuanto oíste las palabras del libro,
19Y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrían a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová.
20Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y tú serás recogido a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta.
Sobre 2 Reyes 22
¿Qué pasa aquí?
Josías llega a ser rey de Judá a los ocho años y hace lo recto todos sus días. A los veintiséis años comienza a reparar el templo. Durante las obras, el sacerdote Hilcías halla el libro de la ley. Cuando se lo leen a Josías, rasga sus vestidos: la nación no ha estado guardando lo que está escrito. Envía a consultar a la profetisa Hulda, quien da un mensaje en dos partes: el juicio sobre Judá es seguro y viene, pero Josías no lo verá en persona, porque su corazón fue tierno delante de Dios. Morirá en paz.
¿La idea principal?
El libro de la ley había estado perdido tanto tiempo que, cuando se halla y se lee, la reacción del rey es de duelo: no se había dado cuenta de cuánto se había alejado la nación de lo que Dios realmente mandó.
Una línea para recordar
13: "Id, y preguntad a Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado: porque grande ira de Jehová es la que ha sido encendida contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito." El primer impulso de Josías no es defenderse sino dolerse.
El contexto
Hacia el año 621 a.C. El templo que Josías repara había sido profanado por Manasés y luego, de forma más superficial, por Amón. Hallar un rollo en los muros o en un depósito durante una renovación es plausible en lo arqueológico: a veces los textos se guardaban en los edificios para protegerlos. Se discute si este rollo siempre había estado allí, si se puso hacía poco o si era el documento original de Moisés. El texto lo trata como auténtico y como causa de una respuesta auténtica.
¿Quién aparece?
Josías, de ocho años en su coronación y veintiséis en el hallazgo; Hilcías, el sumo sacerdote, que encuentra el rollo; Safán el escriba, que se lo lee al rey; Hulda la profetisa, cuyo oráculo es el punto de giro del capítulo.
Por qué importa
El hallazgo del libro de la ley durante la reparación del templo es uno de los momentos más importantes de las Escrituras hebreas. La mayoría de los estudiosos lo identifica con Deuteronomio o con su núcleo. Que se hubiera perdido, que se hallara durante las obras, que su lectura hiciera llorar al rey: todo esto dice que el pueblo había estado adorando sin el texto que definía lo que significaba adorar.
Para cuando sientes...
Para cuando te das cuenta de que te faltaba algo esencial y ni siquiera sabías que faltaba. El dolor de Josías no es actuación. Oye la lectura del rollo y de inmediato sabe cuánto se ha desviado todo.