Libros
2 Crónicas 30
30/36

2 Crónicas 30Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1ENVIÓ también Ezequías por todo Israel y Judá, y escribió letras a Efraín y Manasés, que viniesen a Jerusalem a la casa de Jehová, para celebrar la pascua a Jehová Dios de Israel.

2Y había el rey tomado consejo con sus príncipes, y con toda la congregación en Jerusalem, para celebrar la pascua en el mes segundo:

3Porque entonces no la podían celebrar, por cuanto no había suficientes sacerdotes santificados, ni el pueblo estaba junto en Jerusalem.

4Esto agradó al rey y a toda la multitud.

5Y determinaron hacer pasar pregón por todo Israel, desde Beer-seba hasta Dan, para que viniesen a celebrar la pascua a Jehová Dios de Israel, en Jerusalem: porque en mucho tiempo no la habían celebrado al modo que está escrito.

6Fueron pues correos con letras de mano del rey y de sus príncipes por todo Israel y Judá, como el rey lo había mandado, y decían: Hijos de Israel, volveos a Jehová el Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, y él se volverá a las reliquias que os han quedado de la mano de los reyes de Asiria.

7No seáis como vuestros padres y como vuestros hermanos, que se rebelaron contra Jehová el Dios de sus padres, y él los entregó a desolación, como vosotros veis.

8No endurezcáis pues ahora vuestra cerviz como vuestros padres: dad la mano a Jehová, y venid a su santuario, el cual él ha santificado para siempre; y servid a Jehová vuestro Dios, y la ira de su furor se apartará de vosotros.

9Porque si os volviereis a Jehová, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán misericordia delante de los que los tienen cautivos, y volverán a esta tierra: porque Jehová vuestro Dios es clemente y misericordioso, y no volverá de vosotros su rostro, si vosotros os volviereis a él.

10Pasaron pues los correos de ciudad en ciudad por la tierra de Efraín y Manasés, hasta Zabulón: mas se reían y burlaban de ellos.

11Con todo eso, algunos hombres de Aser, de Manasés, y de Zabulón, se humillaron, y vinieron a Jerusalem.

12En Judá también fue la mano de Dios para darles un corazón para cumplir el mensaje del rey y de los príncipes, conforme a la palabra de Jehová.

13Y juntóse en Jerusalem mucha gente para celebrar la solemnidad de los ázimos en el mes segundo; una vasta reunión.

14Y levantándose, quitaron los altares que había en Jerusalem; quitaron también todos los altares de perfumes, y echáronlos en el torrente de Cedrón.

15Entonces sacrificaron la pascua, a los catorce del mes segundo; y los sacerdotes y los Levitas se santificaron con vergüenza, y trajeron los holocaustos a la casa de Jehová.

16Y pusiéronse en su orden conforme a su costumbre, conforme a la ley de Moisés varón de Dios; los sacerdotes esparcían la sangre que recibían de manos de los Levitas:

17Porque había muchos en la congregación que no estaban santificados, y por eso los Levitas sacrificaban la pascua por todos los que no se habían limpiado, para santificarlos a Jehová.

18Porque una gran multitud del pueblo de Efraín y Manasés, y de Isacar y Zabulón, no se habían purificado, y comieron la pascua no conforme a lo que está escrito. Mas Ezequías oró por ellos, diciendo: Jehová, que es bueno, sea propicio a todo aquel que ha apercibido su corazón para buscar a Dios,

19A Jehová el Dios de sus padres, aunque no esté purificado según la purificación del santuario.

20Y oyó Jehová a Ezequías, y sanó al pueblo.

21Así celebraron los hijos de Israel que se hallaron en Jerusalem, la solemnidad de los panes sin levadura por siete días con grande gozo: y alababan a Jehová todos los días los Levitas y los sacerdotes, cantando con instrumentos de fortaleza a Jehová.

22Y habló Ezequías al corazón de todos los Levitas que tenían buena inteligencia en el servicio de Jehová. Y comieron de lo sacrificado en la solemnidad por siete días, ofreciendo sacrificios pacíficos, y dando gracias a Jehová el Dios de sus padres.

23Y toda aquella multitud determinó que celebrasen otros siete días; y celebraron otros siete días con alegría.

24Porque Ezequías rey de Judá había dado a la multitud mil novillos y siete mil ovejas; y también los príncipes dieron al pueblo mil novillos y diez mil ovejas: y muchos sacerdotes se santificaron.

25Alegróse pues toda la congregación de Judá, como también los sacerdotes y Levitas, y toda la multitud que había venido de Israel; asimismo los extranjeros que habían venido de la tierra de Israel, y los que habitaban en Judá.

26E hiciéronse grandes alegrías en Jerusalem: porque desde los días de Salomón hijo de David rey de Israel, no había habido cosa tal en Jerusalem.

27Levantándose después los sacerdotes y Levitas, bendijeron al pueblo: y la voz de ellos fue oída, y su oración llegó a la habitación de su santuario, al cielo.

Sobre 2 Crónicas 30

¿Qué pasa aquí?

Ezequías invita a todo Israel y Judá, incluido el remanente del norte tras la conquista asiria, a celebrar la Pascua en Jerusalén. Los correos recorren la tierra con cartas. La mayoría en el norte se burla de ellos; algunos vienen. Una enorme congregación se reúne en Jerusalén para la Pascua, la primera gran celebración desde Salomón. Muchos comen sin estar ritualmente purificados; Ezequías ora por ellos. Dios oye y sana al pueblo. Celebran catorce días y no pueden parar.

¿La idea principal?

La Pascua no es solo una fecha del calendario, sino una declaración de identidad: Ezequías llama al remanente disperso de vuelta a la historia que lo define, y hasta el norte es invitado.

Una línea para recordar

9: "Porque si os volviereis a Jehová, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán misericordia delante de los que los tienen cautivos, y volverán a esta tierra: porque Jehová vuestro Dios es clemente y misericordioso, y no volverá de vosotros su rostro, si vosotros os volviereis a él." El llamado central de la carta de la Pascua: volver es posible.

El contexto

La Pascua normalmente se celebraba en el primer mes; Ezequías la celebra en el segundo porque no hubo tiempo suficiente para prepararse. La ley lo prevé. Él encuentra la cláusula de misericordia y la usa. La celebración de dos semanas, con su canto y su alegría, es la fiesta litúrgica más larga de Crónicas. Luego, el último día, salen y destruyen los lugares altos. Adoración y reforma son dos partes del mismo movimiento.

¿Quién aparece?

Ezequías, que escribe, envía y ora; los correos, ridiculizados en el norte y recibidos en el sur; la congregación de ambos reinos; el pueblo que come sin estar limpio y es sanado por la intercesión de Ezequías.

Por qué importa

La invitación a la Pascua dirigida al reino del norte es notable, dado que Asiria acababa de deportar a su población. Ezequías se extiende por encima de una división política y religiosa para incluir al remanente del reino destruido. El cronista, que escribe para una comunidad con sus propias preguntas de identidad después del exilio, lee esto como el prototipo de una restauración inclusiva: la invitación llega incluso a quienes el juicio dispersó.

Para cuando sientes...

Para cuando quieres volver, pero te sientes indigno porque la preparación no es la que debería ser. La gente impura que come de todos modos y es sanada por la intercesión es el corazón de este capítulo. Dios responde a la dirección del corazón más que al estado del rito.