2 Crónicas 29Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y EZEQUÍAS comenzó a reinar siendo de veinticinco años, y reinó veintinueve años en Jerusalem. El nombre de su madre fue Abía, hija de Zacarías.
2E hizo lo recto en ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre.
3En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa de Jehová, y las reparó.
4E hizo venir los sacerdotes y Levitas, y juntólos en la plaza oriental.
5Y díjoles: Oidme, Levitas, y santificaos ahora, y santificaréis la casa de Jehová el Dios de vuestros padres, y sacaréis del santuario la inmundicia.
6Porque nuestros padres se han rebelado, y han hecho lo malo en ojos de Jehová nuestro Dios; que le dejaron, y apartaron sus ojos del tabernáculo de Jehová, y le volvieron las espaldas.
7Y aun cerraron las puertas del pórtico, y apagaron las lámparas; no quemaron perfume, ni sacrificaron holocausto en el santuario al Dios de Israel.
8Por tanto la ira de Jehová ha venido sobre Judá y Jerusalem, y los ha entregado a turbación, y a execración y escarnio, como veis vosotros con vuestros ojos.
9Y he aquí nuestros padres han caído a cuchillo, nuestros hijos y nuestras hijas y nuestras mujeres son cautivas por esto.
10Ahora pues, yo he determinado hacer alianza con Jehová el Dios de Israel, para que aparte de nosotros la ira de su furor.
11Hijos míos, no os engañéis ahora, porque Jehová os ha escogido a vosotros para que estéis delante de él, y le sirváis, y seáis sus ministros, y le queméis perfume.
12Entonces los Levitas se levantaron, Mahat hijo de Amasai, y Joel hijo de Azarías, de los hijos de Coat; y de los hijos de Merari, Cis hijo de Abdi, y Azarías hijo de Jehaleleel; y de los hijos de Gersón, Joa hijo de Zima, y Edén hijo de Joa;
13Y de los hijos de Elizafán, Simri y Jehiel; y de los hijos de Asaf, Zacarías y Matanías;
14Y de los hijos de Hemán, Jehiel y Simi; y de los hijos de Jedutún, Semeías y Uziel.
15Estos juntaron a sus hermanos, y santificáronse, y entraron, conforme al mandamiento del rey y las palabras de Jehová, para limpiar la casa de Jehová.
16Y entrando los sacerdotes dentro de la casa de Jehová para limpiarla, sacaron toda la inmundicia que hallaron en el templo de Jehová, al atrio de la casa de Jehová; la cual tomaron los Levitas, para sacarla fuera al torrente de Cedrón.
17Y comenzaron a santificar el primero del mes primero, y a los ocho del mismo mes vinieron al pórtico de Jehová: y santificaron la casa de Jehová en ocho días, y en el dieciséis del mes primero acabaron.
18Luego pasaron al rey Ezequías, y dijéronle: Ya hemos limpiado toda la casa de Jehová, el altar del holocausto, y todos sus instrumentos, y la mesa de la proposición con todos sus utensilios.
19Asimismo hemos preparado y santificado todos los vasos que en su prevaricación había maltratado el rey Acaz, cuando reinaba: y he aquí están delante del altar de Jehová.
20Y levantándose de mañana el rey Ezequías reunió los principales de la ciudad, y subió a la casa de Jehová.
21Y presentaron siete novillos, siete carneros, siete corderos, y siete machos de cabrío, para expiación por el reino, por el santuario y por Judá. Y dijo a los sacerdotes hijos de Aarón, que los ofreciesen sobre el altar de Jehová.
22Mataron pues los bueyes, y los sacerdotes tomaron la sangre, y esparciéronla sobre el altar; mataron luego los carneros, y esparcieron la sangre sobre el altar; asimismo mataron los corderos, y esparcieron la sangre sobre el altar.
23Hicieron después llegar los machos cabríos de la expiación delante del rey y de la multitud, y pusieron sobre ellos sus manos:
24Y los sacerdotes los mataron, y expiando esparcieron la sangre de ellos sobre el altar, para reconciliar a todo Israel: porque por todo Israel mandó el rey hacer el holocausto y la expiación.
25Puso también Levitas en la casa de Jehová con címbalos, y salterios, y arpas, conforme al mandamiento de David, y de Gad vidente del rey, y de Natán profeta: porque aquel mandamiento fue por mano de Jehová, por mano de sus profetas.
26Y los Levitas estaban con los instrumentos de David, y los sacerdotes con trompetas.
27Entonces mandó Ezequías sacrificar el holocausto en el altar; y al tiempo que comenzó el holocausto, comenzó también el cántico de Jehová, con las trompetas y los instrumentos de David rey de Israel.
28Y toda la multitud adoraba, y los cantores cantaban, y los trompetas sonaban las trompetas; todo hasta acabarse el holocausto.
29Y como acabaron de ofrecer, inclinóse el rey, y todos los que con él estaban, y adoraron.
30Entonces el rey Ezequías y los príncipes dijeron a los Levitas que alabasen a Jehová por las palabras de David y de Asaf vidente: y ellos alabaron con grande alegría, e inclinándose adoraron.
31Y respondiendo Ezequías dijo: Vosotros os habéis consagrado ahora a Jehová; llegaos pues, y presentad sacrificios y alabanzas en la casa de Jehová. Y la multitud presentó sacrificios y alabanzas; y todo liberal de corazón, holocaustos.
32Y fue el número de los holocaustos que trajo la congregación, setenta bueyes, cien carneros, doscientos corderos; todo para el holocausto de Jehová.
33Y las ofrendas fueron seiscientos bueyes, y tres mil ovejas.
34Mas los sacerdotes eran pocos, y no podían bastar a desollar los holocaustos; y así sus hermanos los Levitas les ayudaron hasta que acabaron la obra, y hasta que los sacerdotes se santificaron: porque los Levitas tuvieron mayor prontitud de corazón para santificarse, que los sacerdotes.
35Así pues hubo gran multitud de holocaustos, con sebos de pacíficos, y libaciones de cada holocausto. Y quedó ordenado el servicio de la casa de Jehová.
36Y alegróse Ezequías, y todo el pueblo, de que Dios hubiese preparado el pueblo; porque la cosa fue prestamente hecha.
Sobre 2 Crónicas 29
¿Qué pasa aquí?
Ezequías llega a ser rey a los veinticinco años y enseguida abre y repara las puertas del templo, reúne a los sacerdotes y levitas y les manda santificarse y santificar el templo. Recuerda cómo los padres de Judá abandonaron a Dios, y que el resultado fue derrota y cautiverio. Los levitas pasan dieciséis días purificando el templo. El pueblo trae holocaustos y ofrendas por el pecado, y toda la congregación adora. Los levitas cantan con los instrumentos de David mientras los sacerdotes tocan las trompetas.
¿La idea principal?
El primer acto de Ezequías como rey es reabrir la casa de Dios y restaurar la adoración que su padre había clausurado, y con ese acto declara sobre qué se edificará su reinado.
Una línea para recordar
3: "En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa de Jehová, y las reparó." Primer año, primer mes, primer acto: la secuencia es la declaración.
El contexto
El templo había estado cerrado bajo Acaz. Maleza en los atrios, las lámparas apagadas, los candeleros a oscuras, el altar del incienso frío, el altar de bronce sin sacrificio. Dieciséis días para limpiar y santificar. El cronista nos da el inventario de lo que hay que quitar y santificar. La restauración es un trabajo minucioso, y comienza con la santificación de quienes hacen el trabajo.
¿Quién aparece?
Ezequías, el rey reformador cuya energía llena cuatro capítulos; los levitas y sacerdotes, que pasan dieciséis días de santificación; la congregación, cuya primera adoración colectiva en años se vuelve un acontecimiento nacional.
Por qué importa
La reforma de Ezequías es la más amplia de Crónicas hasta la de Josías. El cronista le dedica tres capítulos completos. Después del desastre de Acaz, la reapertura del templo es un relato de resurrección. Los lectores posteriores al exilio sabían lo que se siente reabrir un espacio sagrado en ruinas. Las instrucciones de Ezequías y la respuesta de los levitas eran un modelo para su propia situación.
Para cuando sientes...
Para cuando algo importante ha sido clausurado o se ha dejado deteriorar y tú eres quien puede arreglarlo. Ezequías no espera consenso ni calcula el costo político. Actúa en el primer mes de su primer año. La urgencia es parte del mensaje.