1 Samuel 23Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y DIERON aviso a David, diciendo: He aquí que los Filisteos combaten a Keila, y roban las eras.
2Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿ Iré a herir a estos Filisteos? Y Jehová respondió a David: Ve, hiere a los Filisteos, y libra a Keila.
3Mas los que estaban con David le dijeron: He aquí que nosotros aquí en Judá estamos con miedo; ¿ cuánto más si fuéremos a Keila contra el ejército de los Filisteos?
4Entonces David volvió a consultar a Jehová. Y Jehová le respondió, y dijo: Levántate, desciende a Keila, que yo entregaré en tus manos a los Filisteos.
5Partióse pues David con sus hombres a Keila, y peleó contra los Filisteos, y trajo antecogidos sus ganados, e hiriólos con grande estrago: y libró David a los de Keila.
6Y aconteció que, huyendo Abiatar hijo de Ahimelec a David a Keila, vino también con él el ephod.
7Y fue dicho a Saúl que David había venido a Keila. Entonces dijo Saúl: Dios lo ha traído a mis manos; porque él está encerrado, habiéndose metido en ciudad con puertas y cerraduras.
8Y convocó Saúl todo el pueblo a la batalla, para descender a Keila, y poner cerco a David y a los suyos.
9Mas entendiendo David que Saúl ideaba el mal contra él, dijo a Abiatar sacerdote: Trae el ephod.
10Y dijo David: Jehová Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir contra Keila, a destruir la ciudad por causa mía.
11Me entregarán los vecinos de Keila en sus manos? ¿ descenderá Saúl, como tu siervo tiene oído? Jehová Dios de Israel, ruégote que lo declares a tu siervo. Y Jehová dijo: Sí, descenderá.
12Dijo luego David: ¿ Me entregarán los vecinos de Keila a mí y a mis hombres en manos de Saúl? Y Jehová respondió: Te entregarán.
13David entonces se levantó con sus hombres, que eran como seiscientos, y saliéronse de Keila, y fuéronse de una parte a otra. Y vino la nueva a Saúl de como David se había escapado de Keila; y dejó de salir.
14Y David se estaba en el desierto en peñas, y habitaba en un monte en el desierto de Zif; y buscábalo Saúl todos los días, mas Dios no lo entregó en sus manos.
15Viendo pues David que Saúl había salido en busca de su alma, estábase él en el bosque en el desierto de Zif.
16Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl, y vino a David en el bosque, y confortó su mano en Dios.
17Y díjole: No temas, que no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe.
18Y entrambos hicieron alianza delante de Jehová: y David se quedó en el bosque, y Jonatán se volvió a su casa.
19Y subieron los de Zif a decir a Saúl en Gabaa: ¿ No está David escondido en nuestra tierra en las peñas del bosque, en el collado de Haquila que está a la mano derecha del desierto?
20rey, desciende ahora presto, según todo el deseo de tu alma, y nosotros lo entregaremos en la mano del rey.
21Y Saúl dijo: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis tenido compasión de mí:
22Id pues ahora, apercibid aún, considerad y ved su lugar donde tiene el pie, y quién lo haya visto allí; porque se me ha dicho que él es en gran manera astuto.
23Considerad pues, y ved todos los escondrijos donde se oculta, y volved a mí con la certidumbre, y yo iré con vosotros: que si él estuviere en la tierra, yo le buscaré entre todos los millares de Judá.
24Y ellos se levantaron, y se fueron a Zif delante de Saúl. Mas David y su gente estaban en el desierto de Maón, en la llanura que está a la diestra del desierto.
25Y partióse Saúl con su gente a buscarlo; pero fue dado aviso a David, y descendió a la peña, y quedóse en el desierto de Maón. Lo cual como Saúl oyó, siguió a David al desierto de Maón.
26Y Saúl iba por el un lado del monte, y David con los suyos por el otro lado del monte: y dábase priesa David para ir delante de Saúl; mas Saúl y los suyos habían encerrado a David y a su gente para tomarlos.
27Entonces vino un mensajero a Saúl, diciendo: Ven luego, porque los Filisteos han hecho una irrupción en el país.
28Volvióse por tanto Saúl de perseguir a David, y partió contra los Filisteos. Por esta causa pusieron a aquel lugar por nombre Sela-hama-lecot.
29(24-1) ENTONCES David subió de allí, y habitó en los parajes fuertes en En-gadi.
Sobre 1 Samuel 23
¿Qué pasa aquí?
David oye que los filisteos están saqueando Keila y pregunta dos veces a Dios si debe pelear contra ellos. Dios responde que sí las dos veces. David salva a Keila. Saúl se entera y se mueve para sitiar la ciudad. David pregunta a Dios si Keila lo entregará a Saúl. Dios dice que sí. David se retira al desierto de Zif. Jonatán visita en secreto a David en el desierto, conforta su mano en Dios, y los dos renuevan su pacto. Los zifeos informan a Saúl dónde está David. Saúl casi lo alcanza, pero se retira cuando los filisteos atacan en otra parte.
¿La idea principal?
Dios da respuestas específicas a preguntas específicas, y entre ellas hay respuestas duras: la gente que acabas de rescatar te entregará a tu enemigo.
Una línea para recordar
16: "Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl, y vino a David en el bosque, y confortó su mano en Dios." El último encuentro privado entre David y Jonatán.
El contexto
Keila y el desierto de Judá, hacia el año 1035 a.C. El terreno del desierto oriental de Judá, con acantilados y barrancos que bajan hacia el mar Muerto, dificultaba la persecución. La banda de David ha crecido, pero sigue en desventaja numérica. El ataque filisteo que salva a David al final del capítulo no es obra de David; el momento es simplemente el favor de la providencia.
¿Quién aparece?
David, que consulta a Dios en cada punto de decisión; Jonatán, que corre un riesgo enorme para despedirse como se debe; los zifeos, leales a Saúl y peligrosos para David.
Por qué importa
El período del desierto es donde David aprende a dirigir, a consultar a Dios y a sobrevivir a la traición sin amargura. Es una formación tanto como una huida.
Para cuando sientes...
Jonatán encontrándose con David en el desierto para decirle que será rey y que él mismo será el segundo es el último regalo de esa amistad. Es todo lo que le queda por dar.