1 Samuel 22Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y YÉNDOSE David de allí escapóse a la cueva de Adulam; lo cual como oyeron sus hermanos y toda la casa de su padre, vinieron allí a él.
2Y juntáronse con él todos los afligidos, y todo el que estaba adeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho capitán de ellos: y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.
3Y fuése David de allí a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí.
4Trájolos pues a la presencia del rey de Moab, y habitaron con él todo el tiempo que David estuvo en la fortaleza.
5Y Gad profeta dijo a David: No te estés en esta fortaleza, pártete, y vete a tierra de Judá. Y David se partió, y vino al bosque de Haret.
6Y oyó Saúl como había parecido David, y los que estaban con él. Estaba entonces Saúl en Gabaa debajo de un árbol en Rama, y tenía su lanza en su mano, y todos sus criados estaban en derredor de él.
7Y dijo Saúl a sus criados que estaban en derredor de él: Oid ahora, hijos de Benjamín: ¿ Os dará también a todos vosotros el hijo de Isaí tierras y viñas, y os hará a todos tribunos y centuriones;
8Que todos vosotros habéis conspirado contra mí, y no hay quien me descubra al oído como mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isaí, ni alguno de vosotros que se duela de mí, y me descubra como mi hijo ha levantado a mi siervo contra mí, para que me aceche, según hace hoy día?
9Entonces Doeg Idumeo, que era superior entre los siervos de Saúl, respondió y dijo: Yo vi al hijo de Isaí que vino a Nob, a Ahimelec hijo de Ahitob;
10El cual consultó por él a Jehová, y dióle provisión, y también le dio la espada de Goliat el Filisteo.
11Y el rey envió por el sacerdote Ahimelec hijo de Ahitob, y por toda la casa de su padre, los sacerdotes que estaban en Nob: y todos vinieron al rey.
12Y Saúl le dijo: Oye ahora, hijo de Ahitob. Y él dijo: Heme aquí, señor mío.
13Y díjole Saúl: ¿ Por qué habéis conspirado contra mí, tú y el hijo de Isaí, cuando tú le diste pan y espada, y consultaste por él a Dios, para que se levantase contra mí y me acechase, como lo hace hoy día?
14Entonces Ahimelec respondió al rey, y dijo: ¿ Y quién entre todos tus siervos es tan fiel como David, yerno además del rey, y que va por tu mandado, y es ilustre en tu casa?
15He comenzado yo desde hoy a consultar por él a Dios? lejos sea de mí: no impute el rey cosa alguna a su siervo, ni a toda la casa de mi padre; porque tu siervo ninguna cosa sabe de este negocio, grande ni chica.
16Y el rey dijo: Sin duda morirás, Ahimelec, tú y toda la casa de tu padre.
17Entonces dijo el rey a la gente de su guardia que estaba alrededor de él: Cercad y matad a los sacerdotes de Jehová; porque también la mano de ellos es con David, pues sabiendo ellos que huía, no me lo descubrieron. Mas los siervos del rey no quisieron extender sus manos para matar a los sacerdotes de Jehová.
18Entonces dijo el rey a Doeg: Vuelve tú, y arremete contra los sacerdotes. Y revolviéndose Doeg Idumeo, arremetió contra los sacerdotes, y mató en aquel día ochenta y cinco varones que vestían ephod de lino.
19Y a Nob, ciudad de los sacerdotes, puso a cuchillo: así a hombres como a mujeres, niños y mamantes, bueyes y asnos y ovejas, todo a cuchillo.
20Mas uno de los hijos de Ahimelec hijo de Ahitob, que se llamaba Abiatar, escapó, y huyóse a David.
21Y Abiatar notició a David como Saúl había muerto los sacerdotes de Jehová.
22Y dijo David a Abiatar: Yo sabía que estando allí aquel día Doeg el Idumeo, él lo había de hacer saber a Saúl. Yo he dado ocasión contra todas las personas de la casa de tu padre.
23Quédate conmigo, no temas: quien buscare mi vida, buscará también la tuya: bien que tú estarás conmigo guardado.
Sobre 1 Samuel 22
¿Qué pasa aquí?
David se esconde en la cueva de Adulam; su familia y cuatrocientos hombres afligidos se unen a él. Deja a sus padres con el rey de Moab para que estén a salvo. El profeta Gad le dice a David que regrese a Judá. Saúl, furioso, exige saber por qué nadie le habló del pacto de Jonatán con David. Doeg cuenta lo que vio en Nob. Saúl convoca a Ahimelec y a todos los sacerdotes de Nob y ordena ejecutarlos; sus soldados se niegan. Doeg mata a ochenta y cinco sacerdotes y masacra a todo el pueblo de Nob. Un sobreviviente, Abiatar, escapa hacia David.
¿La idea principal?
Doeg hace lo que los soldados de Saúl se niegan a hacer. La masacre de Nob es la prueba más clara de lo bajo que ha caído Saúl.
Una línea para recordar
22: "Y dijo David a Abiatar: Yo sabía que estando allí aquel día Doeg el Idumeo, él lo había de hacer saber a Saúl. Yo he dado ocasión contra todas las personas de la casa de tu padre." David acepta la responsabilidad moral de una muerte que no buscó.
El contexto
La cueva de Adulam en Judá y el pueblo de Nob, hacia el año 1035 a.C. Cuatrocientos hombres endeudados, afligidos o descontentos se reúnen alrededor de David. Todavía no es un ejército; es una comunidad de refugiados. El sacerdocio de Nob contaba ochenta y cinco hombres, además de mujeres, niños y animales. La eficacia de Doeg al matarlos a todos no es necesidad militar; es una atrocidad.
¿Quién aparece?
Doeg, cuya lealtad a Saúl les cuesta la vida a ochenta y cinco sacerdotes; Abiatar, el único sobreviviente, que se une a David; David, que adquiere una sombra de culpa que lo seguirá.
Por qué importa
La masacre de Nob es un punto de quiebre: Saúl destruye su propia estructura religiosa y asesina sacerdotes. El acto anticipa lo que hará Jeroboam más adelante y marca el reinado de Saúl como irrecuperable.
Para cuando sientes...
Que David le diga "yo he dado ocasión" al hombre cuya familia entera acaba de morir por la mentira de David no es autocompasión. Es un dolor honesto, y lo convierte en el tipo de persona que el texto quiere que sigamos.