1 Samuel 24Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1ENTONCES David subió de allí, y habitó en los parajes fuertes en En-gadi.
2Y como Saúl volvió de los Filisteos, diéronle aviso diciendo: He aquí que David está en el desierto de En-gadi.
3Y tomando Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel, fue en busca de David y de los suyos, por las cumbres de los peñascos de las cabras monteses.
4Y como llegó a una majada de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella a cubrir sus pies: y David y los suyos estaban a los lados de la cueva.
5Entonces los de David le dijeron: He aquí el día de que te ha dicho Jehová: He aquí que entrego tu enemigo en tus manos, y harás con él como te pareciere. Y levantóse David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl.
6Después de lo cual el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl.
7Y dijo a los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.
8Así quebrantó David a los suyos con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, fuése su camino.
9También David se levantó después, y saliendo de la cueva dio voces a las espaldas de Saúl, diciendo: ¡ Mi señor el rey! Y como Saúl miró atrás, David inclinó su rostro a tierra, e hizo reverencia.
10Y dijo David a Saúl: ¿ Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal?
11He aquí han visto hoy tus ojos como Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva: y dijeron que te matase, mas te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque ungido es de Jehová.
12Y mira, padre mío, mira aún la orilla de tu manto en mi mano: porque yo corté la orilla de tu manto, y no te maté. Conoce pues, y ve que no hay mal ni traición en mi mano, ni he pecado contra ti; con todo, tú andas a caza de mi vida para quitármela.
13Juzgue Jehová entre mí y ti, y véngueme de ti Jehová: empero mi mano no será contra ti.
14Como dice el proverbio de los antiguos: De los impíos saldrá la impiedad: así que mi mano no será contra ti.
15Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿ a quién persigues? ¿ a un perro muerto? ¿ a una pulga?
16Jehová pues será juez, y él juzgará entre mí y ti. El vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano.
17Y aconteció que, como David acabó de decir estas palabras a Saúl, Saúl dijo: ¿ No es esta la voz tuya, hijo mío David? Y alzando Saúl su voz lloró.
18Y dijo a David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal.
19Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome Jehová puesto en tus manos.
20Porque ¿ quién hallará a su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? Jehová te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo.
21Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable,
22Júrame pues ahora por Jehová, que no cortarás mi simiente después de mí, ni raerás mi nombre de la casa de mi padre. Entonces David juró a Saúl. Y fuése Saúl a su casa, y David y los suyos se subieron al sitio fuerte.
Sobre 1 Samuel 24
¿Qué pasa aquí?
Saúl entra en una cueva de En-gaddi para hacer sus necesidades. David y sus hombres están escondidos más adentro de la misma cueva. Sus hombres lo instan a matar a Saúl; en cambio, David corta la orilla del manto de Saúl. Enseguida siente remordimiento, solo por ese acto. Cuando Saúl sale, David lo llama, le muestra el pedazo del manto y defiende su inocencia. Saúl llora, reconoce que David es más justo que él y predice que David será rey. Le pide a David que jure no destruir a su descendencia. David lo jura.
¿La idea principal?
David se niega a tomar por la violencia lo que Dios prometió darle a su debido tiempo.
Una línea para recordar
11: "He aquí han visto hoy tus ojos como Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva: y dijeron que te matase, mas te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque ungido es de Jehová." David no define la contención como debilidad sino como confianza.
El contexto
En-gaddi, un oasis con manantial en la orilla occidental del mar Muerto, hacia el año 1034 a.C. Los acantilados de piedra caliza están llenos de cuevas. En esta zona todavía se pastorean ovejas. Que Saúl escoja precisamente esta cueva mientras la banda de David la ocupa es coincidencia o providencia, y el texto sugiere ambas cosas.
¿Quién aparece?
David, que ejerce una clase de poder que el mundo antiguo no reconocía como poder; Saúl, transparente por un momento en su dolor y en el conocimiento de sí mismo.
Por qué importa
Este capítulo y el capítulo 26 son el corazón del relato de David y Saúl. En ambos, David tiene a Saúl a su merced y lo deja ir. El patrón de negarse a herir al ungido de Dios definirá la ética de David el resto de su vida.
Para cuando sientes...
Saúl llorando y diciendo "más justo eres tú que yo" es uno de los momentos más desgarradores del libro. Él lo sabe. Simplemente no puede cambiar.