Salmo 9Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Al Músico principal: sobre Mut-labén: Salmo de David. TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas.
2Alegraréme y regocijaréme en ti: cantaré a tu nombre, oh Altísimo;
3Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: caerán y perecerán delante de ti.
4Porque has hecho mi juicio y mi causa: sentástete en silla juzgando justicia.
5Reprendiste gentes, destruiste al malo, raíste el nombre de ellos para siempre jamás.
6Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; y las ciudades que derribaste, su memoria pereció con ellas.
7Mas Jehová permanecerá para siempre: dispuesto ha su trono para juicio.
8Y él juzgará el mundo con justicia; y juzgará los pueblos con rectitud.
9Y será Jehová refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia.
10Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.
11Cantad a Jehová, que habita en Sión: noticiad en los pueblos sus obras.
12Porque demandando la sangre se acordó de ellos: no se olvidó del clamor de los pobres.
13Ten misericordia de mí, Jehová: mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, tú que me levantas de las puertas de la muerte;
14Porque cuente yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sión, y me goce en tu salud.
15Hundiéronse las gentes en la fosa que hicieron; en la red que escondieron fue tomado su pie.
16Jehová fue conocido en el juicio que hizo; en la obra de sus manos fue enlazado el malo. ( Higaion. Selah.)
17Los malos serán trasladados al infierno, todas las gentes que se olvidan de Dios.
18Porque no para siempre será olvidado el pobre; ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.
19Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; sean juzgadas las gentes delante de ti.
20Pon, oh Jehová, temor en ellos: conozcan las gentes que son no más que hombres. ( Selah.)
Sobre Salmo 9
¿Qué pasa aquí?
La primera mitad de un salmo acróstico en dos partes (en hebreo, los Salmos 9 y 10 juntos forman un solo acróstico). El Salmo 9 es mayormente celebratorio: David alaba a Dios, que ha juzgado a sus enemigos, ha afirmado su trono y se ha acordado de los afligidos. El arco va del testimonio personal de lo que Dios hizo en el pasado a la proclamación de su reinado eterno y a la petición de misericordia. La alabanza y la oración se entrelazan.
¿La idea principal?
El trono de Dios es eterno y su juicio ya está obrando en la historia; por eso los afligidos pueden alabarlo ahora y pedirle más.
Una línea para recordar
9: "Y será Jehová refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia." El carácter de Dios se define por el lugar donde se coloca respecto al poder.
El contexto
Título: "Al Músico principal: sobre Mut-labén: Salmo de David." Mut-labén es oscuro, posiblemente el nombre de una melodía o una indicación que significa "sobre la muerte del hijo". La estructura acróstica (letras hebreas alternas a lo largo de los Salmos 9 y 10) señala una composición literaria cuidadosamente elaborada, no un clamor espontáneo.
¿Quién aparece?
David como quien habla; Dios como juez y refugio; enemigos sin nombre y sus naciones, que han sido derribados; los oprimidos y afligidos como beneficiarios del cuidado particular de Dios.
Por qué importa
Los Salmos 9 y 10 forman juntos un poema acróstico que la tradición dividió en dos salmos. El Salmo 9 da testimonio de la acción pasada de Dios, mientras que el Salmo 10 lamentará su aparente ausencia. Juntos captan la oscilación entre la liberación vivida y el aparente abandono. Se cita y se alude a él en la literatura doxológica cristiana primitiva.
Para cuando sientes...
Para cuando necesitas recordar que Dios ya se ha hecho presente antes y que la historia contiene evidencia real de su cuidado por los que no tienen poder. Trae recuerdos específicos cuando ores este salmo.