Salmo 42Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Al Músico principal: Masquil a los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¡ cuándo vendré, y pareceré delante de Dios!
3Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿ Dónde está tu Dios?
4Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.
5Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera a Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.
6Dios mío, mi alma está en mí abatida: acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar.
7Un abismo llama a otro a la voz de tus canales: todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
8De día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción será conmigo, y oración al Dios de mi vida.
9Diré a Dios: Roca mía, ¿ por qué te has olvidado de mí? ¿ Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?
10Mientras se están quebrantando mis huesos, mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿ Dónde está tu Dios?
11Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera a Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
Sobre Salmo 42
¿Qué pasa aquí?
El salmo que abre el Libro 2, un retrato impresionante de sed espiritual y depresión. El ciervo que brama por las aguas es una de las grandes imágenes del Salterio. El salmista recuerda cuando guiaba el culto en el templo, y ahora está desterrado en el norte, cerca del Hermón. El famoso estribillo: "¿Por qué te abates, oh alma mía?", usado dos veces como un ancla litúrgica que sostiene el salmo mientras el contenido emocional oscila entre el anhelo y la confianza. Un abismo llama a otro.
¿La idea principal?
El alma que recuerda cómo era habitar en la presencia de Dios es el alma que no puede conformarse con la ausencia, y eso mismo es una forma de amor.
Una línea para recordar
1: "COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía." La imagen de la sed animal es física: no es un anhelo espiritual moderado sino una necesidad biológica desesperada.
El contexto
Encabezado: "Al Músico principal: Masquil a los hijos de Coré." Las referencias geográficas al Jordán, al Hermón y al monte de Mizhar (v6) sitúan al salmista en el extremo norte, quizá en un destierro levítico o durante un período de desplazamiento militar. Los Salmos 42 y 43 eran originalmente un solo salmo (el 43 no tiene encabezado y comparte el estribillo); la tradición los separó.
¿Quién aparece?
El hijo de Coré como el salmista desterrado que antes guiaba la procesión al templo; Dios como el Dios vivo del que el alma tiene sed; los enemigos que se burlan cada día con "¿Dónde está tu Dios?"; el alma a la que se habla directamente en los estribillos.
Por qué importa
El Salmo 42 abre el Libro 2 con una de las imágenes más reconocidas de toda la poesía. Su combinación de culto recordado, destierro presente, enemigos burlones y un alma que se habla a sí misma se volvió una plantilla para entender la depresión espiritual. "Un abismo llama a otro" (v7) se volvió una metáfora contemplativa del abismo que llama al abismo de lo divino. Teresa de Ávila cita este salmo repetidamente.
Para cuando sientes...
Para cuando recuerdas cómo se sentía estar cerca de Dios, no logras llegar ahí ahora, y la distancia misma es la herida. Este salmo es para la depresión espiritual, no solo para las circunstancias de la vida.