Romanos 11Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1DIGO pues: ¿ Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy Israelita, de la simiente de Abraham, de la tribu de Benjamín.
2No ha desechado Dios a su pueblo, al cual antes conoció. ¿ O no sabéis qué dice de Elías la Escritura? cómo hablando con Dios contra Israel dice:
3Señor, a tus profetas han muerto, y tus altares han derruído; y yo he quedado solo, y procuran matarme.
4Mas ¿ qué le dice la divina respuesta? He dejado para mí siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.
5Así también, aun en este tiempo han quedado reliquias por la elección de gracia.
6Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
7Qué pues? Lo que buscaba Israel aquello no ha alcanzado; mas la elección lo ha alcanzado: y los demás fueron endurecidos;
8Como está escrito: Dióles Dios espíritu de remordimiento, ojos con que no vean, y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.
9Y David dice: Séales vuelta su mesa en lazo, y en red, y en tropezadero, y en paga:
10Sus ojos sean obscurecidos para que no vean, y agóbiales siempre el espinazo.
11Digo pues: ¿ Han tropezado para que cayesen? En ninguna manera; mas por el tropiezo de ellos vino la salud a los Gentiles, para que fuesen provocados a celos.
12Y si la falta de ellos es la riqueza del mundo, y el menoscabo de ellos la riqueza de los Gentiles, ¿ cuánto más el henchimiento de ellos?
13Porque a vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy apóstol de los Gentiles, mi ministerio honro,
14Por si en alguna manera provocase a celos a mi carne, e hiciese salvos a algunos de ellos.
15Porque si el extrañamiento de ellos es la reconciliación del mundo, ¿ qué será el recibimiento de ellos, sino vida de los muertos?
16Y si el primer fruto es santo, también lo es el todo, y si la raíz es santa, también lo son las ramas.
17Que si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo acebuche, has sido ingerido en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la grosura de la oliva;
18No te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.
19Pues las ramas, dirás, fueron quebradas para que yo fuese ingerido.
20Bien: por su incredulidad fueron quebradas, mas tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, antes teme,
21Que si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco no perdone.
22Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios: la severidad ciertamente en los que cayeron; mas la bondad para contigo, si permanecieres en la bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.
23Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán ingeridos; que poderoso es Dios para volverlos a ingerir.
24Porque si tú eres cortado del natural acebuche, y contra natura fuiste ingerido en la buena oliva, ¿ cuánto más estos, que son las ramas naturales, serán ingeridos en su oliva?
25Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis acerca de vosotros mismos arrogantes: que el endurecimiento en parte ha acontecido en Israel, hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles;
26Y luego todo Israel será salvo; como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador, que quitará de Jacob la impiedad;
27Y este es mi pacto con ellos, cuando quitare su pecados.
28Así que, cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros: mas cuanto a la elección, son muy amados por causa de los padres.
29Porque sin arrepentimiento son las mercedes y la vocación de Dios.
30Porque como también vosotros en algún tiempo no creísteis a Dios, mas ahora habéis alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos;
31Así también estos ahora no han creído, para que, por la misericordia para con vosotros, ellos también alcancen misericordia.
32Porque Dios encerró a todos en incredulidad, para tener misericordia de todos.
33Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡ Cuán incomprensibles son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
34Porque ¿ quién entendió la mente del Señor? ¿ o quién fue su consejero?
35O quién le dio a él primero, para que le sea pagado?
36Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas. A él sea gloria por siglos. Amén.
Sobre Romanos 11
¿Qué pasa aquí?
¿Ha desechado Dios a Israel? No. Pablo mismo es israelita, y hay un remanente escogido por gracia. El endurecimiento de Israel es parcial y ha servido a un propósito: la inclusión de los gentiles. Si su tropiezo significó riqueza para los gentiles, cuánto más significará su plena inclusión. Pablo advierte a los creyentes gentiles que no se vuelvan arrogantes. La metáfora del olivo: los gentiles son ramas silvestres injertadas; las ramas naturales pueden volver a ser injertadas. Al final, todo Israel será salvo.
¿La idea principal?
El endurecimiento parcial y temporal de Israel está dentro del plan mayor de Dios, no fuera de él; la inclusión de los gentiles y la restauración final de los judíos son movimientos de una sola historia providencial.
Una línea para recordar
33: "Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡ Cuán incomprensibles son sus juicios, e inescrutables sus caminos!" Después de tres capítulos de lucha con la pregunta más difícil de la teología de Pablo, el argumento no termina en una fórmula sino en adoración.
El contexto
El olivo era una imagen mediterránea conocida, de crecimiento lento y larga vida, con raíces que sostienen ramas durante generaciones. Injertar ramas silvestres en un tronco cultivado era poco común pero conocido. La metáfora agrícola de Pablo habría sido clara de inmediato para cualquiera que hubiera pasado junto a un olivar. Lo extraño que él resalta, injertar ramas silvestres, era técnicamente posible pero habría hecho que un agricultor levantara una ceja.
¿Quién aparece?
El remanente de Israel, preservado por gracia. Los creyentes gentiles, advertidos contra la arrogancia. Pablo, que ha recorrido este argumento de tres capítulos y llega a la doxología más que a la certeza.
Por qué importa
Romanos 11 cierra el razonamiento teológico más extenso sobre el Antiguo Testamento que hay en el Nuevo. La conclusión de Pablo es esperanza escatológica, no determinismo étnico: el endurecimiento ha venido en parte y por un tiempo, entrará la plenitud de los gentiles, y luego todo Israel será salvo. El misterio es real; la confianza también lo es.
Para cuando sientes...
Para cuando intentas entender por qué Dios hace las cosas como las hace y el razonamiento no se deja simplificar. Pablo termina su argumento más difícil con asombro, no con una respuesta ordenada, y eso es su propia forma de honestidad.