Proverbios 30Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1PALABRAS de Agur, hijo de Jaqué: La profecía que dijo el varón a Itiel, a Itiel y a Ucal.
2Ciertamente más rudo soy yo que ninguno, ni tengo entendimiento de hombre.
3Yo ni aprendí sabiduría, ni conozco la ciencia del Santo.
4Quién subió al cielo, y descendió? ¿ quién encerró los vientos en sus puños? ¿ quién ató las aguas en un paño? ¿ quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿ cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?
5Toda palabra de Dios es limpia; es escudo a los que en él esperan.
6No añadas a sus palabras, porque no te reprenda, y seas hallado mentiroso.
7Dos cosas te he demandado; no me las niegues antes que muera.
8Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester;
9No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿ Quién es Jehová? o no sea que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.
10No acuses al siervo ante su señor, porque no te maldiga, y peques.
11Hay generación que maldice a su padre, y a su madre no bendice.
12Hay generación limpia en su opinión, si bien no se ha limpiado su inmundicia.
13Hay generación cuyos ojos son altivos, y cuyos párpados son alzados.
14Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar a los pobres de la tierra, y de entre los hombres a los menesterosos.
15La sanguijuela tiene dos hijas que se llaman, Trae, trae. Tres cosas hay que nunca se hartan; aun la cuarta nunca dice, Basta:
16El sepulcro, y la matriz estéril, la tierra no harta de aguas, y el fuego que jamás dice, Basta.
17El ojo que escarnece a su padre, y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos lo saquen de la arroyada, y tráguenlo los hijos del águila.
18Tres cosas me son ocultas; aun tampoco sé la cuarta:
19El rastro del águila en el aire; el rastro de la culebra sobre la peña; el rastro de la nave en medio de la mar; y el rastro del hombre en la moza.
20Tal es el rastro de la mujer adúltera: come, y limpia su boca, y dice: No he hecho maldad.
21Por tres cosas se alborota la tierra, y la cuarta no puede sufrir:
22Por el siervo cuando reinare; y por el necio cuando se hartare de pan;
23Por la aborrecida cuando se casare; y por la sierva cuando heredare a su señora.
24Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, y las mismas son más sabias que los sabios:
25Las hormigas, pueblo no fuerte, y en el verano preparan su comida;
26Los conejos, pueblo nada esforzado, y ponen su casa en la piedra;
27Las langostas, no tienen rey, y salen todas acuadrilladas;
28La araña, ase con las manos, y está en palacios de rey.
29Tres cosas hay de hermoso andar, y la cuarta pasea muy bien:
30El león, fuerte entre todos los animales, que no torna atrás por nadie;
31lebrel ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío; y un rey contra el cual ninguno se levanta.
32Si caiste, fue porque te enalteciste; y si mal pensaste, pon el dedo sobre la boca.
33Ciertamente el que exprime la leche, sacará manteca; y el que recio se suena las narices, sacará sangre: y el que provoca la ira, causará contienda.
Sobre Proverbios 30
¿Qué pasa aquí?
Agur, hijo de Jaqué, abre con una confesión de ignorancia y debilidad delante de Dios, uno de los pasajes más honestos de Proverbios. No pide ni pobreza ni riquezas; solo el pan de cada día. Sigue una serie de proverbios numéricos: cuatro cosas que nunca se sacian, cuatro cosas demasiado maravillosas para entenderlas (entre ellas el rastro del hombre en la doncella), cuatro cosas que la tierra no puede soportar. Observaciones agudas sobre las hormigas, los conejos de las peñas, las langostas y las arañas.
¿La idea principal?
La humildad delante de Dios es el principio de la sabiduría. El mundo creado, observado de cerca, enseña lo que la arrogancia y la posición no pueden enseñar.
Una línea para recordar
8: "Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester; No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿ Quién es Jehová? o no sea que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios." La oración sobre el dinero más honesta de la Biblia.
El contexto
La identidad de Agur se debate; "Jaqué" podría ser un nombre no israelita, lo que sugiere la disposición del libro a incluir sabiduría de fuera de las fronteras étnicas de Israel. Su oración por tener lo suficiente refleja una amplia tradición sapiencial sobre los peligros tanto del exceso como de la privación.
¿Quién aparece?
Agur, hijo de Jaqué, un sabio del que no se sabe nada más. Itiel y Ucal, a quienes se dirige en el versículo 1 (posiblemente sus discípulos). No hay otras figuras con nombre.
Por qué importa
La confesión inicial de Agur (versículos 2 al 4) es un alejamiento sorprendente del tono seguro de la colección principal. Sus preguntas son paralelas a las preguntas de Dios a Job en Job 38 y 39, lo que sugiere tradiciones compartidas. Los proverbios numéricos no son instrucción moral, sino observación atenta de la naturaleza, una tradición sapiencial que encontraba teología en el orden de la creación.
Para cuando sientes...
Para cuando te sientes abrumado por lo que no sabes y te tienta fingir seguridad. Agur parte de "no lo sé", y resulta ser el lugar con los pies más en la tierra de todo el libro.
