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Números 36
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Números 36Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y LLEGARON los príncipes de los padres de la familia de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de los hijos de José; y hablaron delante de Moisés, y de los príncipes, cabezas de padres de los hijos de Israel,

2Y dijeron: Jehová mandó a mi señor que por suerte diese la tierra a los hijos de Israel en posesión: también ha mandado Jehová a mi señor, que dé la posesión de Zelofehad nuestro hermano a sus hijas;

3si se casaren con algunos de los hijos de las otras tribus de los hijos de Israel, la herencia de ellas será así desfalcada de la herencia de nuestros padres, y será añadida a la herencia de la tribu a que serán unidas: y será quitada de la suerte de nuestra heredad.

4Y cuando viniere el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas será añadida a la heredad de la tribu de sus maridos; y así la heredad de ellas será quitada de la heredad de la tribu de nuestros padres.

5Entonces Moisés mandó a los hijos de Israel por dicho de Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de José habla rectamente.

6Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas de Zelofehad, diciendo: Cásense como a ellas les pluguiere, empero en la familia de la tribu de su padre se casarán;

7Para que la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en tribu; porque cada uno de los hijos de Israel se allegará a la heredad de la tribu de sus padres.

8Y cualquiera hija que poseyere heredad de las tribus de los hijos de Israel, con alguno de la familia de la tribu de su padre se casará, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres,

9Y no ande la heredad rodando de una tribu a otra: mas cada una de las tribus de los hijos de Israel se llegue a su heredad.

10Como Jehová mandó a Moisés, así hicieron las hijas de Zelofehad.

11así Maala, y Tirsa, y Hogla, y Milca, y Noa, hijas de Zelofehad, se casaron con hijos de sus tíos:

12De la familia de los hijos de Manasés, hijo de José, fueron mujeres; y la heredad de ellas quedó en la tribu de la familia de su padre.

13Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por mano de Moisés a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó.

Sobre Números 36

¿Qué pasa aquí?

Los jefes de familia de Manasés vuelven con una preocupación: si las hijas de Zelofehad se casan fuera de su tribu, la tierra que heredaron pasará a otra tribu en el año del jubileo. Dios dispone que deben casarse dentro de su propia tribu. Las hijas de Zelofehad, Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, obedecen y se casan con primos de Manasés. El libro cierra: estos son los mandamientos que Dios dio por medio de Moisés en los campos de Moab.

¿La idea principal?

La promesa de la tierra está asegurada, pero conservarla exige precisión legal y también la disposición personal de honrar la herencia de la comunidad junto con la propia.

Una línea para recordar

13: "Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por mano de Moisés a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó." La última línea de Números, una certificación de cierre antes del cruce del Jordán.

El contexto

Los campos de Moab, 1406 a. C., días antes del cruce del Jordán. Las cinco hijas obedecen. El pueblo está en su último campamento antes de Canaán. A Moisés le queda un libro más por entregar, Deuteronomio, antes de subir al Pisga a ver la tierra y morir. Los cuarenta años han terminado. La promesa no.

¿Quién aparece?

Los jefes de familia de Galaad y de Manasés, que plantean la preocupación; Moisés, que la lleva ante Dios; Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, que obedecen; sus primos de Manasés, con quienes se casan.

Por qué importa

El libro de Números termina con las mismas cinco mujeres que presentó en el capítulo 27, con su caso resuelto y en conformidad. Su historia enmarca el legado legal de esta sección final: las hijas heredan cuando no hay hijos varones, pero la herencia de la tierra debe quedarse dentro de la tribu. El último versículo funciona como un colofón legal, el equivalente antiguo de una certificación final.

Para cuando sientes...

Para cuando te piden que sostengas tu libertad personal dentro de las necesidades de un conjunto mayor, y no sabes si eso es sacrificio o sabiduría. Las hijas de Zelofehad habían ganado su caso; este fallo les pide aceptar un límite sobre lo que ganaron.