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Números 31
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Números 31Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y JEHOVÁ habló a Moisés, diciendo:

2Haz la venganza de los hijos de Israel sobre los Madianitas; después serás recogido a tus pueblos.

3Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, e irán contra Madián, y harán la venganza de Jehová en Madián.

4Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel, enviaréis a la guerra.

5Así fueron dados de los millares de Israel, mil por cada tribu, doce mil a punto de guerra.

6Y Moisés los envió a la guerra: mil de cada tribu envió: y Finees, hijo de Eleazar sacerdote, fue a la guerra con los santos instrumentos, con las trompetas en su mano para tocar.

7Y pelearon contra Madián, como Jehová lo mandó a Moisés, y mataron a todo varón.

8Mataron también, entre los muertos de ellos, a los reyes de Madián: Evi, y Recem, y Zur, y Hur, y Reba, cinco reyes de Madián: a Balaam también, hijo de Beor, mataron a cuchillo.

9Y llevaron cautivas los hijos de Israel las mujeres de los Madianitas, y sus chiquitos y todas sus bestias, y todos sus ganados; y arrebataron toda su hacienda.

10Y abrasaron con fuego todas sus ciudades, aldeas y castillos.

11Y tomaron todo el despojo, y toda la presa, así de hombres como de bestias.

12Y trajeron a Moisés, y a Eleazar el sacerdote, y a la congregación de los hijos de Israel, los cautivos y la presa y los despojos, al campo en los llanos de Moab, que están junto al Jordán de Jericó.

13Y salieron Moisés y Eleazar el sacerdote, y todos los príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del campo.

14Y enojóse Moisés contra los capitanes del ejército, contra los tribunos y centuriones que volvían de la guerra;

15Y díjoles Moisés: ¿ Todas las mujeres habéis reservado?

16He aquí ellas fueron a los hijos de Israel, por consejo de Balaam, para causar prevaricación contra Jehová en el negocio de Peor; por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová.

17Matad pues ahora todos los varones entre los niños: matad también toda mujer que haya conocido varón carnalmente.

18Y todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido ayuntamiento de varón, os reservaréis vivas.

19Y vosotros quedaos fuera del campo siete días: y todos los que hubieren matado persona, y cualquiera que hubiere tocado muerto, os purificaréis al tercero y al séptimo día, vosotros y vuestros cautivos.

20Asimismo purificaréis todo vestido, y toda prenda de pieles, y toda obra de pelos de cabra, y todo vaso de madera.

21Y Eleazar el sacerdote dijo a los hombres de guerra que venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha mandado a Moisés:

22Ciertamente el oro, y la plata, metal, hierro, estaño, y plomo,

23Todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse: mas haréis pasar por agua todo lo que no aguanta el fuego.

24Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo día, y así seréis limpios; y después entraréis en el campo.

25Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

26Toma la cuenta de la presa que se ha hecho, así de las personas como de las bestias, tú y el sacerdote Eleazar, y las cabezas de los padres de la congregación:

27Y partirás por mitad la presa entre los que pelearon, los que salieron a la guerra, y toda la congregación.

28Y apartarás para Jehová el tributo de los hombres de guerra, que salieron a la guerra: de quinientos uno, así de las personas como de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas:

29De la mitad de ellos lo tomarás; y darás a Eleazar el sacerdote la ofrenda de Jehová.

30Y de la mitad perteneciente a los hijos de Israel tomarás uno de cincuenta, de las personas, de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas, de todo animal; y los darás a los Levitas, que tienen la guarda del tabernáculo de Jehová.

31E hicieron Moisés y Eleazar el sacerdote como Jehová mandó a Moisés.

32Y fue la presa, el resto de la presa que tomaron los hombres de guerra, seiscientas y setenta y cinco mil ovejas,

33Y setenta y dos mil bueyes,

34Y setenta y un mil asnos;

35Y en cuanto a personas, de mujeres que no habían conocido ayuntamiento de varón, en todas treinta y dos mil.

36Y la mitad, la parte de los que habían salido a la guerra, fue el número de trescientas treinta y siete mil y quinientas ovejas.

37Y el tributo para Jehová de las ovejas, fue seiscientas setenta y cinco.

38Y de los bueyes, treinta y seis mil: y de ellos el tributo para Jehová, setenta y dos.

39Y de los asnos, treinta mil y quinientos: y de ellos el tributo para Jehová, setenta y uno.

40Y de las personas, diez y seis mil: y de ellas el tributo para Jehová, treinta y dos personas.

41Y dio Moisés el tributo, por elevada ofrenda a Jehová, a Eleazar el sacerdote, como Jehová lo mandó a Moisés.

42Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó Moisés de los hombres que habían ido a la guerra;

43La mitad para la congregación fue: de las ovejas, trescientas treinta y siete mil y quinientas;

44Y de los bueyes, treinta y seis mil;

45Y de los asnos, treinta mil y quinientos;

46Y de las personas, diez y seis mil:)

47De la mitad, pues, para los hijos de Israel tomó Moisés uno de cada cincuenta, así de las personas como de los animales, y diólos a los Levitas, que tenían la guarda del tabernáculo de Jehová; como Jehová lo había mandado a Moisés.

48Y llegaron a Moisés los jefes de los millares de aquel ejército, los tribunos y centuriones;

49Y dijeron a Moisés: Tus siervos han tomado razón de los hombres de guerra que están en nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros.

50Por lo cual hemos ofrecido a Jehová ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, vasos de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos, y cadenas, para hacer expiación por nuestras almas delante de Jehová.

51Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de ellos, alhajas, todas elaboradas.

52Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron a Jehová de los tribunos y centuriones, fue diez y seis mil setecientos y cincuenta siclos.

53Los hombres del ejército habían pillado cada uno para sí.

54Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar, el oro de los tribunos y centuriones, y trajéronlo al tabernáculo del testimonio, por memoria de los hijos de Israel delante de Jehová.

Sobre Números 31

¿Qué pasa aquí?

Dios le ordena a Moisés hacer la guerra a Madián como su último acto antes de morir. Israel derrota a Madián, mata a los cinco reyes y al propio Balaam, y toma cautivos, ganado y botín. Moisés se enoja porque han dejado con vida a las mujeres, ya que las madianitas fueron el medio de la corrupción de Baal-peor. El capítulo detalla el proceso de purificación de los soldados y los cautivos, y el reparto del botín entre los guerreros, la congregación, los sacerdotes y los levitas.

¿La idea principal?

El juicio contra Madián cierra la cuenta abierta en Baal-peor; la estrategia de Balaam para corromper a Israel desde dentro se rastrea hasta su origen, y ese origen es eliminado.

Una línea para recordar

16: "He aquí ellas fueron a los hijos de Israel, por consejo de Balaam, para causar prevaricación contra Jehová en el negocio de Peor; por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová." La conexión entre el capítulo 25 y este, confirmada por Moisés.

El contexto

Los campos de Moab, 1406 a. C., las últimas semanas de Moisés. Dios le dice que esta guerra es su tarea final. Morirá inmediatamente después. La campaña se lleva a cabo, el botín se reparte y no se pierde ni un solo soldado israelita, un dato que el capítulo registra con evidente orgullo.

¿Quién aparece?

Moisés, que se enoja y ordena la ejecución; Finees hijo de Eleazar, que dirige el ejército; Evi, Recem, Zur, Hur y Reba, los cinco reyes de Madián que mueren; Balaam, que muere en la batalla.

Por qué importa

La campaña contra Madián es uno de los pasajes más difíciles de Números y del Pentateuco. La orden de matar a las mujeres cautivas y a los niños varones ha sido un punto central en los debates sobre la ética bíblica y la guerra santa. El texto la presenta como la consecuencia justa de un acto de guerra concreto, el consejo de Balaam, pero ese marco no resuelve la dificultad ni para los lectores modernos ni para los antiguos.

Para cuando sientes...

Para cuando estás haciendo cuentas con lo que una concesión pasada te sigue costando, y limpiar es más difícil que la decisión original. La campaña contra Madián es la larga cola de Baal-peor, y Moisés une los puntos de forma explícita.