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Números 30
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Números 30Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y MOISÉS dijo a los hijos de Israel, conforme a todo lo que Jehová le había mandado.

2Y habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.

3Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no violará su palabra: hará conforme a todo lo que salió de su boca.

4Mas la mujer, cuando hiciere voto a Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su mocedad;

5Si su padre oyere su voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare a ello, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será.

6Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus votos y sus obligaciones, con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto su padre le vedó.

7Empero si fuere casada, e hiciere votos, o pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma;

8Si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare a ello, los votos de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma, firme será.

9Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma, será nulo; y Jehová lo perdonará.

10Mas todo voto de viuda, o repudiada, con que ligare su alma, será firme.

11Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento,

12Si su marido oyó, y calló a ello, y no le vedó; entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será.

13Mas si su marido los anuló el día que los oyó; todo lo que salió de sus labios cuanto a sus votos, y cuanto a la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará.

14Todo voto, o todo juramento obligándose a afligir el alma, su marido lo confirmará, o su marido lo anulará.

15Empero si su marido callare a ello de día en día, entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones que están sobre ella: confirmólas, por cuanto calló a ello el día que lo oyó.

16Mas si las anulare después de haberlas oído, entonces él llevará el pecado de ella. Estas son las ordenanzas que Jehová mandó a Moisés entre el varón y su mujer, entre el padre y su hija, durante su mocedad en casa de su padre.

Sobre Números 30

¿Qué pasa aquí?

Moisés da la ley de los votos: el hombre que hace un voto a Dios debe cumplirlo. El voto de una mujer puede ser ratificado o anulado por su padre si vive en su casa, o por su marido. Si el padre o el marido oye el voto y calla, el voto se mantiene. Si lo anula, él carga con la culpa de romperlo. El voto de una viuda o de una mujer repudiada se mantiene sin condiciones.

¿La idea principal?

Un voto hecho a Dios es serio; la ley reparte aquí la responsabilidad con cuidado, en lugar de tratar todos los votos como igual de obligatorios sin importar el contexto social.

Una línea para recordar

3: "Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no violará su palabra: hará conforme a todo lo que salió de su boca." La regla básica antes de que empiecen las salvedades.

El contexto

Los campos de Moab, 1406 a. C. En el mundo antiguo los votos se hacían muchas veces bajo presión: la batalla, la enfermedad, el duelo. Este sistema de normas atiende tanto a quien hizo el voto como a la estructura de autoridad del hogar en la que vive su compromiso. Es una ley práctica para una comunidad en la que lo que dices en un momento extremo puede definir lo que debes.

¿Quién aparece?

Moisés, que transmite la ley; un padre, un marido, una viuda y una mujer repudiada sin nombre, como categorías legales.

Por qué importa

El Sermón del Monte alude directamente a la ley de los votos cuando Jesús dice que tu sí sea sí y tu no sea no, eco del principio de que la palabra dada obliga. La estructura legal sobre los votos de las mujeres se ha discutido mucho en el contexto del derecho familiar del Israel antiguo y del género. El punto práctico clave es que el silencio equivale a ratificación.

Para cuando sientes...

Para cuando hiciste una promesa en un momento de desesperación y ahora no sabes qué hacer con ella. El capítulo toma en serio la palabra dicha y no descarta los votos impulsivos como si no importaran.