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Números 16
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Números 16Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y CORÉ, hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví; y Datán y Abiram, hijos de Eliab; y Hon, hijo de Pelet, de los hijos de Rubén, tomaron gente,

2Y levantáronse contra Moisés con doscientos y cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de nombre;

3Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: Básteos, porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová: ¿ por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?

4Y como lo oyó Moisés, echóse sobre su rostro;

5Y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y al santo harálo llegar a sí; y al que él escogiere, él lo allegará a sí.

6Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito:

7Y poned fuego en ellos, y poned en ellos sahumerio delante de Jehová mañana; y será que el varón a quien Jehová escogiere, aquel será el santo: básteos esto, hijos de Leví.

8Dijo más Moisés a Coré: Oid ahora, hijos de Leví:

9Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, haciéndoos allegar a sí para que ministraseis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estuvieseis delante de la congregación para ministrarles?

10Y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos de Leví contigo; para que procuréis también el sacerdocio?

11Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová: pues Aarón, ¿ qué es para que contra él murmuréis?

12Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá:

13Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?

14Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas: ¿ has de arrancar los ojos de estos hombres? No subiremos.

15Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Jehová: No mires a su presente: ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal.

16Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y Aarón:

17Y tomad cada uno su incensario, y poned sahumerio en ellos, y allegad delante de Jehová cada uno su incensario: doscientos y cincuenta incensarios: tú también, y Aarón, cada uno con su incensario.

18Y tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos sahumerio, y pusiéronse a la puerta del tabernáculo del testimonio con Moisés y Aarón.

19Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación a la puerta del tabernáculo del testimonio: entonces la gloria de Jehová apareció a toda la congregación.

20Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:

21Apartaos de entre esta congregación, y consumirlos he en un momento.

22Y ellos se echaron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿ no es un hombre el que pecó? ¿ y airarte has tú contra toda la congregación?

23Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:

24Habla a la congregación, diciendo: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datán, y Abiram.

25Y Moisés se levantó, y fue a Datán y a Abiram; y los ancianos de Israel fueron en pos de él.

26Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos impíos hombres, y no toquéis ninguna cosa suya, por que no perezcáis en todos sus pecados.

27Y apartáronse de las tiendas de Coré, de Datán, y de Abiram en derredor: y Datán y Abiram salieron y pusiéronse a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, y sus hijos, y sus chiquitos.

28Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas; que no de mi corazón las hice.

29Si como mueren todos los hombres murieren estos, o si fueren ellos visitados a la manera de todos los hombres, Jehová no me envió.

30Mas si Jehová hiciere una nueva cosa, y la tierra abriere su boca, y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.

31Y aconteció, que en acabando él de hablar todas estas palabras, rompióse la tierra que estaba debajo de ellos:

32Y abrió la tierra su boca, y tragólos a ellos, y a sus casas, y a todos los hombres de Coré, y a toda su hacienda.

33Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al abismo, y cubriólos la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.

34Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra.

35Y salió fuego de Jehová, y consumió los doscientos y cincuenta hombres que ofrecían el sahumerio.

36Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:

37Di a Eleazar, hijo de Aarón sacerdote, que tome los incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá el fuego; porque son santificados:

38Los incensarios de estos pecadores contra sus almas: y harán de ellos planchas extendidas para cubrir el altar: por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehová, son santificados; y serán por señal a los hijos de Israel.

39Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de metal con que los quemados habían ofrecido; y extendiéronlos para cubrir el altar,

40En recuerdo a los hijos de Israel que ningún extraño que no sea de la simiente de Aarón, llegue a ofrecer sahumerio delante de Jehová, porque no sea como Coré, y como su séquito; según se lo dijo Jehová por mano de Moisés.

41El día siguiente toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis muerto al pueblo de Jehová.

42Y aconteció que, como se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo del testimonio, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová.

43Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo del testimonio.

44Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

45Apartaos de en medio de esta congregación, y consumirélos en un momento. Y ellos se echaron sobre sus rostros.

46Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon perfume, y ve presto a la congregación, y haz expiación por ellos; porque el furor ha salido de delante de la faz de Jehová: la mortandad ha comenzado.

47Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación: y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo: y él puso perfume, e hizo expiación por el pueblo.

48Y púsose entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad.

49Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil y setecientos, sin los muertos por el negocio de Coré.

50Después se volvió Aarón a Moisés a la puerta del tabernáculo del testimonio, cuando la mortandad había cesado.

Sobre Números 16

¿Qué pasa aquí?

Coré, un levita, junto con Datán, Abiram y 250 líderes destacados, desafía la autoridad de Moisés y Aarón. Moisés propone una prueba con incensarios. Datán y Abiram se niegan a presentarse y acusan a Moisés de engañar al pueblo. La tierra se abre y se traga a Coré, Datán y Abiram con sus familias. El fuego consume a los 250. Al día siguiente toda la congregación acusa a Moisés de asesinato; una plaga mata a 14,700 antes de que la ofrenda de incienso de Aarón la detenga.

¿La idea principal?

Desafiar la estructura de autoridad que Dios estableció no es simple disidencia política; en Números es un enfrentamiento directo con Dios, y las consecuencias crecen a la misma escala.

Una línea para recordar

3: "Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: Básteos, porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová: ¿ por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?" El argumento suena democrático. La respuesta de Dios es definitiva.

El contexto

El desierto, entre 1445 y 1440 a. C. aproximadamente, en algún momento de los largos años intermedios de la condena de cuarenta años. La rebelión de la generación anterior en la frontera miraba hacia afuera; esta es interna. Coré no se queja del destino, sino de la estructura misma del liderazgo.

¿Quién aparece?

Coré hijo de Izhar, levita e instigador principal; Datán y Abiram de Rubén, que se niegan a presentarse; On de Rubén; 250 hombres destacados con incensarios; Moisés, que se postra sobre su rostro; Aarón, cuyo incienso detiene la plaga.

Por qué importa

La rebelión de Coré es la mayor crisis interna de Números y la más catastrófica en número de muertos. Los tres actos de juicio, la tierra que se abre, el fuego y la plaga, ocurren en días consecutivos. El capítulo pone a prueba a propósito las simpatías del lector: el argumento de Coré suena razonable y su castigo es extremo. De eso se trata.

Para cuando sientes...

Para cuando ves que se desafía una autoridad institucional y no estás seguro de quién tiene razón. El capítulo no finge que la pregunta sea sencilla, pero es muy claro sobre el desenlace.