Números 15Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y JEHOVÁ habló a Moisés, diciendo:
2Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra de vuestras habitaciones, que yo os doy,
3E hiciereis ofrenda encendida a Jehová, holocausto, o sacrificio, por especial voto, o de vuestra voluntad, o para hacer en vuestras solemnidades olor suave a Jehová, de vacas o de ovejas;
4Entonces el que ofreciere su ofrenda a Jehová, traerá por presente una décima de un epha de flor de harina, amasada con la cuarta parte de un hin de aceite;
5Y de vino para la libación ofrecerás la cuarta parte de un hin, además del holocausto o del sacrificio, por cada un cordero.
6cada carnero harás presente de dos décimas de flor de harina, amasada con el tercio de un hin de aceite:
7Y de vino para la libación ofrecerás el tercio de un hin, en olor suave a Jehová.
8Y cuando ofreciereis novillo en holocausto o sacrificio, por especial voto, o de paces a Jehová,
9Ofrecerás con el novillo un presente de tres décimas de flor de harina, amasada con la mitad de un hin de aceite:
10Y de vino para la libación ofrecerás la mitad de un hin, en ofrenda encendida de olor suave a Jehová.
11Así se hará con cada un buey, o carnero, o cordero, lo mismo de ovejas que de cabras.
12Conforme al número así haréis con cada uno según el número de ellos.
13Todo natural hará estas cosas así, para ofrecer ofrenda encendida de olor suave a Jehová.
14Y cuando habitare con vosotros extranjero, o cualquiera que estuviere entre vosotros por vuestras edades, si hiciere ofrenda encendida de olor suave a Jehová, como vosotros hiciereis, así hará él.
15Un mismo estatuto tendréis, vosotros de la congregación y el extranjero que con vosotros mora; estatuto que será perpetuo por vuestras edades: como vosotros, así será el peregrino delante de Jehová.
16Una misma ley y un mismo derecho tendréis, vosotros y el peregrino que con vosotros mora.
17Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
18Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra a la cual yo os llevo,
19Será que cuando comenzareis a comer del pan de la tierra, ofreceréis ofrenda a Jehová.
20De lo primero que amasareis, ofreceréis una torta en ofrenda; como la ofrenda de la era, así la ofreceréis.
21De las primicias de vuestras masas daréis a Jehová ofrenda por vuestras generaciones.
22Y cuando errareis, y no hiciereis todos estos mandamientos que Jehová ha dicho a Moisés,
23Todas las cosas que Jehová os ha mandado por la mano de Moisés, desde el día que Jehová lo mandó, y en adelante por vuestras edades,
24si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la congregación, toda la congregación ofrecerá un novillo por holocausto, en olor suave a Jehová, con su presente y su libación, conforme a la ley; y un macho cabrío en expiación.
25Y el sacerdote hará expiación por toda la congregación de los hijos de Israel; y les será perdonado, porque yerro es: y ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehová, y sus expiaciones delante de Jehová, por sus yerros:
26Y será perdonado a toda la congregación de los hijos de Israel, y al extranjero que peregrina entre ellos, por cuanto es yerro de todo el pueblo.
27Y si una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra de un año por expiación.
28Y el sacerdote hará expiación por la persona que habrá pecado por yerro, cuando pecare por yerro delante de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado.
29El natural entre los hijos de Israel, y el peregrino que habitare entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo por yerro.
30Mas la persona que hiciere algo con altiva mano, así el natural como el extranjero, a Jehová injurió; y la tal persona será cortada de en medio de su pueblo.
31Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y dio por nulo su mandamiento, enteramente será cortada la tal persona: su iniquidad será sobre ella.
32Y estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron un hombre que recogía leña en día de sábado.
33Y los que le hallaron recogiendo leña trajéronle a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación:
34Y pusiéronlo en la cárcel, por que no estaba declarado qué le habían de hacer.
35Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo con piedras toda la congregación fuera del campo.
36Entonces lo sacó la congregación fuera del campo, y apedreáronlo con piedras, y murió; como Jehová mandó a Moisés.
37Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
38Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan pezuelos (franjas) en los remates de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada pezuelo de los remates un cordón de cárdeno:
39para que cuando lo viereis, os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales fornicáis:
40Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios.
41Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios: Yo Jehová vuestro Dios.
Sobre Números 15
¿Qué pasa aquí?
Después del juicio del capítulo 14, Dios da un nuevo conjunto de leyes sobre las ofrendas para cuando la nación entre por fin en la tierra. Las ofrendas de grano y de libación acompañan a los sacrificios. Se da una ley para el pecado involuntario de la comunidad y del individuo, junto con la pena de muerte para la violación deliberada del sábado. Un hombre que recoge leña en sábado es ejecutado. El capítulo termina con la instrucción de llevar franjas en los vestidos como recordatorio.
¿La idea principal?
El juicio no anula la promesa futura: aun cuando una generación es condenada a morir en el desierto, Dios habla de la tierra en la que no entrarán como si ya estuviera asegurada.
Una línea para recordar
41: "Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios: Yo Jehová vuestro Dios." Las franjas existen para que esta frase sea inevitable cada vez que te vistes.
El contexto
El desierto, ya entendido como la condena de cuarenta años. El calendario no tiene una fecha final fija. Las leyes que se dan aquí no podrán aplicarse del todo hasta llegar a la tierra, lo que significa que se dan a personas que saben que nunca las usarán. Eso es cruel o generoso, según cómo lo mires.
¿Quién aparece?
Moisés, que recibe y transmite las leyes; el hombre que recoge leña en sábado, sin nombre; la congregación, que participa en su ejecución; Dios, que la ordena.
Por qué importa
La ubicación de este capítulo justo después de la rebelión es significativa. Las leyes sobre la entrada en la tierra dan por hecho que la nación llegará, a pesar de la crisis presente. La ejecución por el sábado es brutal y ha sido muy debatida; queda como un dato en las discusiones sobre la seriedad con que se tomaba el rito en el Israel antiguo. El mandato del tzitzit (las franjas) dio origen a una de las prácticas religiosas más duraderas del judaísmo.
Para cuando sientes...
Para cuando las consecuencias de una mala decisión siguen desarrollándose y cuesta creer que el futuro siga intacto. Dios habla aquí de un destino al que la generación actual no llegará, pero sus hijos sí.