Libros
Mateo 4
4/28

Mateo 4Reina Valera 1909 · Biblia en audio

Escuchar Mateo 4
Escuchar en

1ENTONCES Jesús fue llevado del Espíritu al desierto, para ser tentado del diablo.

2Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre.

3Y llegándose a él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan.

4Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.

5Entonces el diablo le pasa a la santa ciudad, y le pone sobre las almenas del templo,

6Y le dice: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: A sus ángeles mandará por ti, y te alzarán en las manos, para que nunca tropieces con tu pie en piedra.

7Jesús le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios.

8Otra vez le pasa el diablo a un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria,

9Y dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

10Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás.

11El diablo entonces le dejó: y he aquí los ángeles llegaron y le servían.

12Mas oyendo Jesús que Juan era preso, se volvió a Galilea;

13Y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y de Neftalí:

14Para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo:

15La tierra de Zabulón, y la tierra de Neftalí, camino de la mar, de la otra parte del Jordán, Galilea de los Gentiles;

16El pueblo asentado en tinieblas, vio gran luz; y a los sentados en región y sombra de muerte, luz les esclareció.

17Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.

18Y andando Jesús junto a la mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, que es llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.

19Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

20Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron.

21Y pasando de allí vio otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.

22Y ellos, dejando luego el barco y a su padre, le siguieron.

23Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

24Y corría su fama por toda la Siria; y le trajeron todos los que tenían mal: los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y lunáticos, y paralíticos, y los sanó.

25Y le siguieron muchas gentes de Galilea y de Decápolis y de Jerusalem y de Judea y de la otra parte del Jordán.

Sobre Mateo 4

¿Qué pasa aquí?

El Espíritu lleva a Jesús al desierto durante cuarenta días de ayuno, después de los cuales el diablo lo tienta tres veces: convertir piedras en pan, arrojarse desde el templo, recibir todos los reinos a cambio de adorarlo. Cada vez Jesús cita Deuteronomio y se niega. Luego comienza su ministerio en Galilea y llama a los pescadores Pedro, Andrés, Jacobo y Juan desde sus barcas. Enseña en las sinagogas, predica el reino y sana toda enfermedad, y atrae multitudes de toda la región.

¿La idea principal?

Jesús supera la prueba en la que Israel falló durante cuarenta años, rechaza todo atajo hacia el poder e inmediatamente llama a gente común a seguirlo.

Una línea para recordar

19: "Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres." La oferta de trabajo más sencilla de la historia, y lo dejaron todo.

El contexto

El desierto en el que entra Jesús es el de Judea, un paisaje de silencio y desolación al oriente de Jerusalén. Los lectores antiguos habrían oído lo de los cuarenta días y pensado de inmediato en Moisés en el monte, en Elías bajo el enebro y en Israel en el desierto. La comparación es deliberada.

¿Quién aparece?

Jesús, tentado y luego ministrando; el diablo, que ofrece reinos reales al precio de una reverencia; Pedro y Andrés con sus redes; Jacobo y Juan, que remiendan sus redes en la barca con su padre Zebedeo.

Por qué importa

Los cuarenta días evocan los cuarenta años de Israel en el desierto, pero donde Israel murmuró, acaparó y exigió señales, Jesús se mantiene firme. Las tentaciones son justamente los atajos que podría tomar un Mesías: provisión instantánea, prueba espectacular, control político. Él rechaza los tres con fundamento en la Escritura, cada cita tomada de Deuteronomio.

Para cuando sientes...

Para cuando tienes hambre y alguien te pone delante un atajo fácil. El desierto dice que la respuesta correcta cuesta algo, y que hay ofertas de la fuente equivocada que no deben aceptarse por razonables que suenen.