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Lucas 16
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Lucas 16Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y DIJO también a sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo, y este fue acusado delante de él como disipador de sus bienes.

2Y le llamó, y le dijo: ¿ Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.

3Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿ Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza.

4Yo sé lo que haré para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas.

5Y llamando a cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿ Cuánto debes a mi señor?

6Y él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta.

7Después dijo a otro: ¿ Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta.

8Y alabó el señor al mayordomo malo por haber hecho discretamente; porque los hijos de este siglo son en su generación más sagaces que los hijos de luz.

9Y yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas.

10El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.

11Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿ quién os confiará lo verdadero?

12Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿ quién os dará lo que es vuestro?

13Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

14Y oían también todas estas cosas los Fariseos, los cuales eran avaros, y se burlaban de él.

15Y díjoles: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

16La ley y los profetas hasta Juan: desde entonces el reino de Dios es anunciado, y quienquiera se esfuerza a entrar en él.

17Empero más fácil cosa es pasar el cielo y la tierra, que frustrarse un tilde de la ley.

18Cualquiera que repudia a su mujer, y se casa con otra, adultera: y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.

19Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.

20Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado a la puerta de él, lleno de llagas,

21Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.

22Y aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fue sepultado.

23Y en el infierno alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vio a Abraham de lejos, y a Lázaro en su seno.

24Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.

25Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.

26Y además de todo esto, una grande sima está constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

27Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre;

28Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan ellos también a este lugar de tormento.

29Y Abraham le dice: A Moisés y a los profetas tienen: óiganlos.

30El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere a ellos de los muertos, se arrepentirán.

31Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos.

Sobre Lucas 16

¿Qué pasa aquí?

Un mayordomo astuto a punto de ser despedido rebaja las cuentas de los deudores de su amo para asegurarse favores futuros, y el amo alaba su astucia. Jesús saca una lección: sean sabios con el dinero, sean fieles en lo poco, no pueden servir a Dios y a las riquezas. Los fariseos se burlan. Jesús dice que la ley y los profetas llegaron hasta Juan; ahora se anuncia el reino. El rico y Lázaro: el rico come bien mientras Lázaro pasa hambre a su puerta, lleno de llagas. Ambos mueren. En el más allá, los lugares se invierten. El rico ruega a Abraham alivio y una advertencia para sus hermanos. Abraham dice que tienen a Moisés y a los profetas.

¿La idea principal?

Lo que haces con el dinero cuando nadie te evalúa revela a quién sirves de verdad, y el abismo entre el rico y Lázaro se abrió con decisiones diarias, no con un solo pecado dramático.

Una línea para recordar

13: "Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas." Los fariseos, a quienes se describe como avaros, oyen esto y se burlan. Lucas lo deja anotado.

El contexto

La parábola de Lázaro y el rico tiene paralelos en tradiciones populares egipcias y griegas sobre inversiones de suerte en el más allá, tradiciones que los lectores helenísticos de Lucas habrían reconocido. Jesús usa una estructura narrativa conocida y la llena de un contenido teológico que no tiene nada de conocido. La preocupación del rico por sus cinco hermanos es conmovedora, pero llega demasiado tarde.

¿Quién aparece?

El mayordomo astuto, cuya infidelidad se convierte en una lección extraña; los fariseos, que aman el dinero y se burlan de la enseñanza; el rico, sin nombre; Lázaro, el único personaje con nombre en una parábola de Jesús; Abraham, que pronuncia el veredicto.

Por qué importa

Lázaro es el único personaje de todas las parábolas de Jesús que recibe un nombre, lo que algunos estudiosos leen como un indicio de que esto es más que una ilustración. La inversión de suertes no se presenta como castigo por ser rico, pero la total indiferencia del rico hacia Lázaro a su puerta es la evidencia. La última línea es inquietante: ni siquiera una resurrección convencerá a quienes no oyen a Moisés.

Para cuando sientes...

Para cuando te sientes invisible a la puerta, como si tu necesidad fuera evidente para todos los que pasan y nadie se detuviera. Lázaro es conocido por su nombre en una historia que no nombra al hombre poderoso.