Jueces 2Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres; y dije: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros;
2Con tal que vosotros no hagáis alianza con los moradores de aquesta tierra, cuyos altares habéis de derribar: mas vosotros no habéis atendido a mi voz: ¿ por qué habéis hecho esto?
3Por tanto yo también dije: No los echaré de delante de vosotros, sino que os serán por azote para vuestros costados, y sus dioses por tropiezo.
4Y como el ángel de Jehová habló estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo lloró en alta voz.
5Y llamaron por nombre aquel lugar Boquim: y sacrificaron allí a Jehová.
6Porque ya Josué había despedido al pueblo, y los hijos de Israel se habían ido cada uno a su heredad para poseerla.
7Y el pueblo había servido a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que vivieron largos días después de Josué, los cuales habían visto todas las grandes obras de Jehová, que él había hecho por Israel.
8Y murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento y diez años.
9Y enterráronlo en el término de su heredad en Timnat-sera, en el monte de Efraín, al norte del monte de Gaas.
10Y toda aquella generación fue también recogida con sus padres. Y levantóse después de ellos otra generación, que no conocían a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.
11Y los hijos de Israel hicieron lo malo en ojos de Jehová, y sirvieron a los Baales:
12Y dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y fuéronse tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová.
13Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot.
14Y el furor de Jehová se encendió contra Israel, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en manos de sus enemigos de alrededor: y no pudieron parar más delante de sus enemigos.
15Por donde quiera que salían, la mano de Jehová era contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; así los afligió en gran manera.
16Mas Jehová suscitó jueces que los librasen de mano de los que los despojaban.
17Y tampoco oyeron a sus jueces, sino que fornicaron tras dioses ajenos, a los cuales adoraron: apartáronse bien presto del camino en que anduvieron sus padres obedeciendo a los mandamientos de Jehová; mas ellos no hicieron así.
18Y cuando Jehová les suscitaba jueces, Jehová era con el juez, y librábalos de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez: porque Jehová se arrepentía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían.
19Mas en muriendo el juez, ellos se tornaban, y se corrompían más que sus padres, siguiendo dioses ajenos para servirles, e inclinándose delante de ellos; y nada disminuían de sus obras, ni de su duro camino.
20Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y dijo: Pues que esta gente traspasa mi pacto que ordené a sus padres, y no obedecen mi voz,
21Tampoco yo echaré más de delante de ellos a ninguna de aquestas gentes que dejó Josué cuando murió;
22Para que por ellas probara yo a Israel, si guardarían ellos el camino de Jehová andando por él, como sus padres lo guardaron, o no.
23Por esto dejó Jehová aquellas gentes, y no las desarraigó luego, ni las entregó en mano de Josué.
Sobre Jueces 2
¿Qué pasa aquí?
Un ángel confronta a Israel en Boquim y dice que Dios no echará a las naciones que quedan, porque Israel quebrantó el pacto. El pueblo llora, pero nada cambia. Josué muere. Se levanta una nueva generación que no conoce a Dios ni lo que él hizo. El ciclo se nombra con claridad: apostasía, opresión, clamor, liberación, y otra vez apostasía. La ira de Dios se enciende, y aun así levanta jueces que los salven.
¿La idea principal?
Aquí se expone toda la arquitectura del libro: Israel olvida, sufre, clama, es rescatado y vuelve a olvidar, una rueda que no puede detenerse sola.
Una línea para recordar
10: "Y toda aquella generación fue también recogida con sus padres. Y levantóse después de ellos otra generación, que no conocían a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel." La brecha más peligrosa de cualquier fe es la que separa a las generaciones que recuerdan de las que solo heredan.
El contexto
Algún tiempo después del 1375 a. C., la generación que cruzó el Jordán con Josué ha muerto. Sus hijos crecieron en una tierra conquistada a medias, rodeados de vecinos cananeos, casándose con ellos, adoptando dioses locales. El discurso del ángel en Boquim suena como el anuncio fúnebre de un pacto. El llanto es real. La conversión no.
¿Quién aparece?
El ángel de Jehová, que pronuncia el veredicto en Boquim; Josué, sepultado en Timnat-sera; la nueva generación sin nombre que no sabe nada de Egipto ni del desierto.
Por qué importa
El capítulo 2 es el lente con que debe leerse todo Jueces. Sin él, el libro parece una colección dispersa de historias de héroes. Con él, el ascenso y la caída de cada juez forman parte de una enfermedad espiritual diagnosticada, con una progresión previsible. El llanto en Boquim es sincero pero superficial, un patrón tan reconocible como el ciclo que inaugura.
Para cuando sientes...
Para cuando has oído las historias toda tu vida y todavía te suenan a la historia de otro. El capítulo no se enfurece con la nueva generación. Simplemente nombra la pérdida.