Josué 23Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y ACONTECIÓ, pasados muchos días después que Jehová dio reposo a Israel de todos sus enemigos al contorno, que Josué, siendo viejo, y entrado en días,
2Llamó a todo Israel, a sus ancianos, a sus príncipes, a sus jueces y a sus oficiales, y díjoles: Yo soy ya viejo y entrado en días:
3Y vosotros habéis visto todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho con todas estas gentes en vuestra presencia; porque Jehová vuestro Dios ha peleado por vosotros.
4He aquí os he repartido por suerte, en herencia para vuestras tribus, estas gentes, así las destruídas como las que quedan, desde el Jordán hasta la gran mar hacia donde el sol se pone.
5Y Jehová vuestro Dios las echará de delante de vosotros, y las lanzará de vuestra presencia: y vosotros poseeréis sus tierras, como Jehová vuestro Dios os ha dicho.
6Esforzaos pues mucho a guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a la diestra ni a la siniestra;
7Que cuando entrareis a estas gentes que han quedado con vosotros, no hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los sirváis, ni os inclinéis a ellos:
8Mas a Jehová vuestro Dios os allegaréis, como habéis hecho hasta hoy;
9Pues ha echado Jehová delante de vosotros grandes y fuertes naciones, y hasta hoy nadie ha podido parar delante de vuestro rostro.
10Un varón de vosotros perseguirá a mil: porque Jehová vuestro Dios pelea por vosotros, como él os dijo.
11cuidad mucho por vuestras almas, que améis a Jehová vuestro Dios.
12Porque si os apartareis, y os allegareis a lo que resta de aquestas gentes que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, y entrareis a ellas, y ellas a vosotros;
13Sabed que Jehová vuestro Dios no echará más estas gentes delante de vosotros; antes os serán por lazo, y por tropiezo, y por azote para vuestros costados, y por espinas para vuestros ojos, hasta tanto que perezcáis de aquesta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado.
14Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra: reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no se ha perdido una palabra de todas la buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros: todas os han venido, no se ha perdido de ellas ni una.
15que como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehová vuestro Dios os había dicho, así también traerá Jehová sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado;
16Cuando traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando dioses ajenos, e inclinándoos a ellos. Y el furor de Jehová se inflamará contra vosotros, y luego pereceréis de aquesta buena tierra que él os ha dado.
Sobre Josué 23
¿Qué pasa aquí?
Josué reúne a los dirigentes de Israel para su primer discurso de despedida. Recuerda lo que Dios ha hecho, advierte contra emparentar con los cananeos que quedan y servir a sus dioses, y asegura que el mismo Dios que echó a las naciones se volverá contra Israel si viola el pacto. Su discurso es directo y sin concesiones: las consecuencias de romper el pacto vienen del mismo Dios que dio las victorias.
¿La idea principal?
La mayor amenaza para la heredad de Israel no son los ejércitos cananeos sino el culto cananeo. Las últimas palabras de Josué tratan la idolatría como un peligro mortal, no como una preferencia cultural.
Una línea para recordar
14: "Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra: reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no se ha perdido una palabra de todas la buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros: todas os han venido, no se ha perdido de ellas ni una." Josué repite el clímax del capítulo 21 con el peso de su propia vida detrás.
El contexto
Un lugar de asamblea en Canaán, quizá Silo, década de 1370 a. C. Josué está de pie ante la generación que creció viendo la conquista. Ellos no cruzaron el mar Rojo ni estuvieron en el Sinaí. Heredaron una tarea a medio terminar y una tierra todavía salpicada de vecinos cananeos. Josué los mira y les dice lo que sabe: Dios ha cumplido cada promesa, y ese mismo Dios los destruirá si rompen el pacto. Luego los envía a casa.
¿Quién aparece?
Josué, ya muy anciano, hablando a los ancianos, jueces, oficiales y príncipes de Israel; la nación reunida ante él; las naciones cananeas sin nombre que siguen en la tierra; Dios, de quien se habla en tercera persona como protector y posible adversario.
Por qué importa
El patrón del discurso de despedida en la Biblia (Moisés en Deuteronomio, Josué aquí, Samuel en 1 Samuel 12, Pablo en Hechos 20) siempre une el recuerdo con la advertencia. La advertencia de Josué es concreta: las naciones que quedan en la tierra serán lazo, tropiezo y azote si Israel emparenta con ellas y sirve a sus dioses. El libro de Jueces es la documentación de que no se hizo caso a esta advertencia.
Para cuando sientes...
Este discurso tiene el peso de lo definitivo. Josué sabe que se está muriendo y lo dice con claridad. No suaviza las advertencias ni ofrece otro consuelo que la fidelidad. El amor detrás del discurso es el amor que se niega a mentir sobre las consecuencias.